El exceso de trabajo es perjudicial para la salud y conlleva graves consecuencias: incrementa nuestro nivel de estrés, aumenta el factor de riesgo cardiovascular y predispone a padecer una depresión. Además, algo muy grave, hace que se nos olvide VIVIR, disfrutar verdaderamente de la vida, la familia y los amigos.
Los países asiáticos tienen muy arraigado el trabajo en su cultura. Sin embargo, una cosa es trabajar para vivir y otra es perder la vida trabajando. Esto último lo digo literalmente: en Japón la Justicia otorgó una indemnización a una viuda cuyo marido murió a causa de un exceso de trabajo.
Si te encuentras en esta situación párate a reflexionar y reestructura tu vida, busca soluciones. Aún estás a tiempo.
“El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento.” Victor Pauchet.








