Autodisciplina: Fuerza de voluntad


La diferencia entre una persona exitosa y los demás no es la falta de fuerza, ni de conocimientos, sino más bien de voluntad. Vince Lombardi.


La definición de autodisciplina es un ejemplo de lo que se puede lograr con su aplicación: es la formación y vigilancia de uno mismo para llevar a cabo una mejora personal.

Autodisciplina: Fuerza de voluntadLa fuerza de voluntad no es un término de moda en estos días. Seguramente habrás visto muchos anuncios que intentan posicionar sus productos como un sustituto de la fuerza de voluntad. Comienzan por decir que la fuerza de voluntad no funciona y luego tratan de venderte algo “rápido y fácil” como una píldora para adelgazar o algún equipo de ejercicio excéntrico. A menudo, incluso, te garantizan resultados imposibles en un período notablemente corto de tiempo; es una apuesta segura porque las personas que carecen de fuerza de voluntad probablemente no se tomen el tiempo para devolver estos productos inútiles.

Pero tened clara una cosa … la fuerza de voluntad funciona. Sin embargo, con el fin de aprovechar al máximo su potencial, debes aprender lo que puedes y no puedes hacer. Las personas que dicen que la fuerza de voluntad no funciona están tratando de usarla de una manera que va más allá de sus capacidades.

¿Qué es la Fuerza de Voluntad?

La fuerza de voluntad es tu capacidad para establecer una línea de acción y decir: “¡Adelante!”

La fuerza de voluntad proporciona un impulso potente pero temporal.

La Fuerza de voluntad es la punta de lanza de la autodisciplina. Para utilizar una analogía usaré como ejemplo la II Guerra Mundial; la voluntad sería el Día D, la invasión de Normandía. Fue la gran batalla que cambió el curso de la guerra a pesar de que se necesitó un año más para llegar al Día VE (Victoria en Europa). Hacer ese tipo de esfuerzo todos los días de la guerra habría sido imposible.

La Fuerza de Voluntad es una concentración de la fuerza. Recopilas toda tu energía y haces un gran empuje hacia adelante. Atacas tus problemas estratégicamente en sus puntos más débiles hasta que los agrietas, lo que te permite suficiente espacio para maniobrar más profundamente en su territorio y acabar con ellos.

Aplicación de la Fuerza de Voluntad

La aplicación de fuerza de voluntad incluye los siguientes pasos:

1. Elige tu objetivo
2. Crea un plan de ataque
3. Ejecutar el plan

La fuerza de voluntad se puede tomar su tiempo en las fases 1 y 2, pero cuando llegues al paso tres, tienes que golpear duro y rápido.

No trates de hacer frente a tus problemas y desafíos de tal manera que te exijas de una descomunal fuerza de voluntad todos los días. La fuerza de voluntad es insostenible. Si intentas usarla por mucho tiempo, te quemarás. Se requiere un nivel de energía que se puede mantener sólo durante un corto período de tiempo … en la mayoría de los casos el combustible se gasta en cuestión de días.

La Fuerza de Voluntad se utiliza para crear y auto-mantener el impulso.

¿Cuál es la mejor manera de aplicarla? ¿Cómo se puede evitar volver a caer en viejos patrones?

La mejor manera de utilizar la fuerza de voluntad es establecer un campamento base para que los nuevos avances se puedan hacer con mucho menos esfuerzo que el impulso inicial. Recuerda el Día D. Una vez que los aliados habían establecido un campamento base en la playa, el camino era mucho más fácil para ellos. Era mucho más fácil tratar de mantener la concentración, la energía, y la coordinación una vez hecho el esfuerzo inicial que tantas vidas costó pero que fue el comienzo del fin de la II Guerra Mundial.

Así que el uso adecuado de la fuerza de voluntad es establecer un punto de partida de tal manera que sea más fácil seguir avanzando.

EJEMPLO

Voy a exponer todo lo anterior, junto a un ejemplo concreto.

Supongamos que tu objetivo es perder 10 kilos. Intentas ponerte a dieta. Se necesita fuerza de voluntad, y lo haces durante la primera semana. Pero a las pocas semanas has vuelto a caer en viejos hábitos y recuperaste todo el peso perdido semanas atrás. Lo intentas de nuevo con diferentes dietas, pero el resultado sigue siendo el mismo. No puedes mantener el impulso durante el tiempo suficiente para conseguir tu peso ideal.

Eso era de esperarse porque la fuerza de voluntad es temporal. Es para los sprints no para los maratones. La fuerza de voluntad requiere atención consciente, y la concentración consciente desgasta una barbaridad, no se puede mantener por mucho tiempo. Algo finalmente te distraerá.

He aquí cómo hacer frente a ese mismo objetivo con la correcta aplicación de la fuerza de voluntad. Has aceptado que sólo se puede aplicar una corta ráfaga de fuerza de voluntad … tal vez unos días. Después desaparece. Así que mejor será que utilices esa fuerza de voluntad para modificar el territorio a tu alrededor, de tal manera que mantener el impulso no será tan duro.

Así que nos sentamos a hacer un plan. Esto no requiere mucha energía, y se puede distribuir el trabajo a lo largo de muchos días.

Identificas todos los diversos objetivos que necesitarás si quieres tener alguna posibilidad de éxito. En primer lugar, toda la comida basura tiene que salir de tu cocina, incluyendo todo lo que tienes una tendencia a comer en exceso, y hay que reemplazarlo con los alimentos que te ayudarán a perder peso, como las frutas y verduras. En segundo lugar, sabes que vas a tener la tentación de la comida rápida si llegas a casa con hambre y no tienes nada preparado para comer, así que decides hacer comida para una semana para anticiparte a este supuesto; cada fin de semana. De esa manera siempre tendrás algo en el frigorífico. Has reservado un bloque de varias horas cada fin de semana para comprar comida y cocinar todos los alimentos para la semana. Además, compras un buen libro de cocina de recetas saludables. Configuras una tabla de peso y la colocas en la pared de tu cuarto de baño. Obtienes una escala decente en la que puedes medir el peso y el porcentaje de grasa corporal. Haces una lista de comidas(5 desayunos, 5 comidas y 5 cenas), y la colocas en el frigorífico . Y así sucesivamente …. Todo esto entra en el plan por escrito.

Luego, haces los preparativos según tu plan de acción. Probablemente puedes hacer los preparativos del plan en un día. Eliminas los alimentos poco saludables de la cocina. Compras los alimentos nuevos, el nuevo libro de cocina, te haces con una escala de peso y elaboras la lista de las comidas. Seleccionas las recetas y cocinas un lote de alimentos para la semana.

Al final del día, no has utilizado tu fuerza de voluntad directamente, sino has establecido las condiciones que harán de que tu dieta sea fácil de seguir. Cuando te despiertes a la mañana siguiente, encontrarás que tu entorno cambió drásticamente de acuerdo con tu plan. Tu frigorífico estará abastecido con un montón de alimentos precocinados saludables para comer. Tendrás un bloque regular de tiempo destinado a las compras y preparación de comida. Todavía se requiere cierta disciplina para seguir tu dieta, pero ya han cambiado las cosas tanto que no será tan difícil como lo sería sin estos cambios.

No utilices la fuerza de voluntad para atacar tus problemas directamente. Usa la fuerza de voluntad para atacar los obstáculos medioambientales y sociales que perpetúan el problema. Establece un punto de partida y luego fortalece tu posición (es decir, conviértelo en un hábito, por ejemplo, haciendo un “Reto 30-Días”). El hábito de acción te pone en piloto automático para que alcances el éxito en todo lo que te propongas.

Este post es la tercera parte de una serie de 6 artículos sobre la autodisciplina: parte 1 | parte 2 | parte 3 | parte 4 | parte 5 | Parte 6


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