Los 7 mejores mecanismos de defensa psicológicos


En cada ser humano, los conflictos en nuestra mente son inevitables. Por lo general, o tal vez con suerte, estos conflictos se resuelven por sí mismos en un corto período de tiempo, sin embargo a veces esto no es el caso. De vez en cuando, nuestros conflictos internos pueden durar largos períodos de tiempo y potencialmente puede hacernos mucho daño. Muchas veces la ansiedad puede desgaste en nosotros, y no debe ser subestimada. Afortunadamente, tenemos mecanismos de defensa para defendernos de las emociones y sentimientos desagradables como la ansiedad. Estos son 7 de ellos:

1. Racionalización.

La racionalización es algo que todo ser humano tiene. La racionalización se define como “creación de excusas falsas pero plausibles para justificar un comportamiento inaceptable”. Un ejemplo de esto podría ser cuando un estudiante roba algo de dinero a un amigo rico diciéndose a sí mismo “bueno, él es rico. Puede permitirse el lujo de perder algo de dinero”.

2. Identificación.

La identificación se define como “el fortalecimiento de la autoestima mediante la formación de una alianza imaginaria o real con alguna persona o grupo.” Este es un método bastante común de tratar de olvidarse de los problemas, ocurre con bastante frecuencia, sobre todo en personas inseguras. Una persona que se une a un equipo deportivo, la camarilla social o subculturas, son ejemplos de esto.

Mecanismos psicológicos

3. Desplazamiento.

El desplazamiento se define como “desvío de sentimientos emocionales (generalmente ira) de su fuente original a un objetivo sustituto”. Esto ocurre con frecuencia en las familias, donde vemos a menudo el padre enfadarse con la madre. La madre lleva su ira sobre su hijo, el hijo a su vez le grita a su hermana pequeña, la hermana pequeña le da una patada al perro y el perro muerde al gato. Otro ejemplo, más sano, sería cuando un boxeador descarga su frustración sobre un saco de arena.

4. Proyección.

La proyección se define como “una atribución a otra persona de los propios pensamientos, sentimientos o motivaciones.” Esta característica es muy común y probablemente todos hemos sido testigos de algún caso de proyección. Un hombre enojado puede acusar a otros de ser hostiles. Otro ejemplo podría ser el de un estafador que tiene la impresión de que todo el mundo le está tratando de estafar.

5. Regresión.

La regresión se define como “un retorno a los patrones de comportamiento inmaduro.” Uno de los ejemplos más obvios podría ser el de un adolescente al que no se le permite irse un fin de semana a casa de un amigo y a éste le da un berrinche y grita delante de sus padres. El adolescente regresa a un comportamiento infantil.

6. Formación reactiva.

La formación reactiva es uno de los mecanismos de defensa más extraños ya que implica comportarse completamente de manera contraria a como se siente de verdad. Se define como “Comportarse de una manera que es exactamente opuesta a los sentimientos verdaderos.” Vemos esto todo el tiempo en las relaciones, en las que un “lo desprecio” se convierte en un “lo amo.”

7. Represión.

La represión es el mecanismo de defensa psicológico más extraño de todos ellos. La represión se define como “mantener pensamientos angustiosos y sentimientos enterrados en el inconsciente.”

Ha habido mucha controversia sobre los recuerdos reprimidos. Está el caso de un niño víctima de maltrato infantil que entierra esta experiencia en su mente hasta que la memoria la puede recuperar varios años después.

En ocasiones estos recuerdos reprimidos no son confiables o son falsos muchas veces. Por el contrario, ha habido varios casos de recuerdos reprimidos que son precisos.