Serotonina y depresión: 7 preguntas y respuestas


La serotonina y la depresión están íntimamente relacionadas. Con estas 7 preguntas y respuestas vamos a indagar un poco más en estos dos aspectos:

1. ¿Qué es la serotonina?

Serotonina y depresión: 7 preguntas y respuestas.La serotonina es un químico que ayuda a transmitir señales desde un área del cerebro a otra. Aunque la serotonina se produce en el cerebro, el 90% de nuestro suministro de serotonina se encuentra en el tracto digestivo y en las plaquetas sanguíneas.

2. ¿Qué papel juega la serotonina en nuestra salud?

La mayoría de las aproximadamente 40 millones de células cerebrales son influenciadas directa o indirectamente por la serotonina. Esto incluye las células del cerebro relacionadas con el estado de ánimo, el deseo, apetito, sueño, memoria y aprendizaje, regulación de la temperatura y comportamiento social.

La serotonina también puede afectar el funcionamiento de nuestro sistema cardiovascular, los músculos y los diversos elementos del sistema endocrino. Los investigadores también han encontrado evidencia de que la serotonina puede desempeñar un papel en la regulación de la producción de leche en la mama y ??que un defecto en la red de la serotonina podría ser una causa subyacente del síndrome de muerte súbita del lactante.

3. ¿Cuál es el vínculo entre la serotonina y la depresión?

Hay muchos investigadores que creen que un desequilibrio en los niveles de serotonina puede influir en el estado de ánimo de una manera que conduzca a la depresión. Los posibles problemas incluyen la baja producción de serotonina, la falta de receptores capaces de recibir la serotonina, la incapacidad de la serotonina para llegar a los receptores, o una escasez de triptófano, el aminoácido que ayuda a regular la serotonina.

Documental sobre la depresión parte 1:

Si existe alguno de estos fallos bioquímicos, los investigadores creen que puede conducir a la depresión, así como al trastorno obsesivo-compulsivo, ansiedad, pánico, e incluso el exceso de ira.

Una teoría sobre el tratamiento de la depresión se centra en la regeneración de las células del cerebro. Según el neurocientífico Barry Jacobs, la depresión puede ocurrir cuando hay una supresión de nuevas células cerebrales. Él cree que los medicamentos antidepresivos comunes están diseñados para aumentar los niveles de serotonina y ayudar a poner en marcha la producción de nuevas células cerebrales.

Aunque en general se cree que la deficiencia de serotonina juega un papel importante en la depresión, no hay manera de medir sus niveles en el cerebro de las personas vivas. Por lo tanto, no hay ningún estudio que demuestre que los niveles cerebrales de este neurotransmisor influyan en la depresión. Los niveles sanguíneos de serotonina sí se pueden medir y se ha demostrado que son menores en personas que sufren depresión, pero los investigadores no saben si esos niveles en sangre reflejan los niveles cerebrales de serotonina.

Además, los investigadores no saben si los bajos niveles de serotonina causan la depresión o la depresión hace que los niveles de serotonina disminuyan.

4. ¿Puede la dieta influir en nuestra oferta de serotonina?

Se puede, pero de una manera indirecta. A diferencia de los alimentos ricos en calcio, que pueden aumentar directamente los niveles sanguíneos de este mineral, no hay alimentos que puedan aumentar directamente la oferta de serotonina en el cuerpo de una persona. Dicho esto, hay algunos alimentos y nutrientes que pueden aumentar los niveles de triptófano.

Documental sobre la depresión parte 2:

Los alimentos ricos en proteínas, como carne o pollo, contienen altos niveles de triptófanos. También están presente en los productos lácteos, frutos secos y las aves de corral. Sin embargo, irónicamente, los niveles de triptófano y serotonina bajan después de una comida llena de proteínas. ¿Por qué? Según la nutricionista Elizabeth Somer, cuando la persona ingiere una comida rica en proteínas se produce un diluvio de triptófano lo cual hace que el resto de aminoácidos entren en competencia por entrar en el cerebro. Esto significa que sólo una pequeña cantidad de triptófano logra entrar y como consecuencia los niveles de serotonina no se elevan.

Sin embargo, comer una comida rica en carbohidratos provoca una liberación de insulina. Esto, dice Somer, hace que los aminoácidos en la sangre pasen a ser absorbidos en el cuerpo, pero no el cerebro. A excepción de… adivina… ¡los triptófanos! Estos permanecen en la sangre en niveles elevados después de una comida de hidratos de carbono, lo que significa que pueden entrar libremente en el cerebro y causar un aumento de serotonina.

También puede ayudar un suministro adecuado de vitamina B-6 ya que puede influir en la velocidad en la que el triptófano se convierte en serotonina.

5. ¿Puede el ejercicio mejorar los niveles de serotonina?

El ejercicio puede hacer mucho para mejorar su estado de ánimo. Los estudios han demostrado que el ejercicio regular puede ser tan eficaz para el tratamiento de la depresión como la medicación antidepresiva o la psicoterapia. Una investigación realizada en la Universidad de Texas, en Austin, estableció que sólo un único período de 40 minutos de ejercicio puede tener un efecto inmediato en el estado de ánimo.

Documental sobre la depresión parte 3:

Dicho esto, no está claro el mecanismo exacto por el que el ejercicio eleva el estado de ánimo. No hay estudios definitivos que demuestren que el ejercicio eleve los niveles de serotonina.

6. ¿Tienen los hombres y las mujeres la misma cantidad de serotonina y actúa de la misma forma en su cerebro y cuerpo?

Los estudios muestran que los hombres tienen un poco más de serotonina que las mujeres, pero se piensa que la diferencia es insignificante. Curiosamente, sin embargo, un estudio publicado en septiembre de 2007 en la revista Biological Psychiatry mostró que podría haber una gran diferencia en cómo los hombres y las mujeres reaccionan a la reducción de serotonina y puede ser una razón de por qué las mujeres sufren mucha más depresión que los hombres.

Usando una técnica llamada “depleción de triptófano”, que reduce los niveles de serotonina en el cerebro, los investigadores encontraron que los hombres se volvieron más impulsivos pero no necesariamente deprimidos. Las mujeres, por el contrario, experimentaron un marcado descenso en el estado de ánimo y se volvieron más cautelosas, una respuesta emocional comúnmente asociada con la depresión.

También hay alguna evidencia de que las hormonas femeninas pueden interactuar con los inhibidores de la serotonina y causar algunos síntomas depresivos durante el tiempo premenstrual, durante el período post-parto o alrededor del momento de la menopausia.

7. ¿Qué es el síndrome de la serotonina?


Los antidepresivos ISRS (inhibidores de la recaptación de la serotonina) son generalmente considerados como seguros. Sin embargo, pueden tener un efecto secundario raro llamado síndrome de la serotonina.

Puede ocurrir cuando los niveles de este neuroquímico en el cerebro se elevan demasiado. Ocurre con mayor frecuencia cuando se toman simultáneamente dos o más medicamentos que afectan a los niveles de serotonina. Por ejemplo, si la persona está tomando una categoría de medicamentos para la migraña, llamados triptanos, al mismo tiempo que toma un medicamento SSRI para la depresión, el resultado final puede ser una sobrecarga de serotonina. Lo mismo puede ocurrir cuando se toman suplementos naturales de los ISRS, como la hierba de San Juan.

Los problemas son más probables que ocurran cuando se empieza un medicamento o se aumenta la dosis. También puede haber problemas si se combinan los medicamentos para la depresión mayor (conocidos como inhibidores de la MAO) con los ISRS.

Por último, las drogas recreativas como el éxtasis o el LSD también se han relacionado con el síndrome de la serotonina.

Los síntomas pueden durar minutos u horas y generalmente incluyen inquietud, alucinaciones, taquicardia, aumento de la temperatura corporal y sudoración, pérdida de coordinación, espasmos musculares, náuseas, vómitos, diarrea y cambios rápidos en la presión arterial.

Aunque no es un síndrome común, puede ser peligroso y se considera una emergencia médica. El tratamiento consiste en la retirada del fármaco, fluidos intravenosos, relajantes musculares y medicamentos para bloquear la producción de serotonina.
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