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5 consejos para mejorar tu práctica de meditación [y vivir mejor]

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Para poder escuchar a nuestro cuerpo necesitamos acallar nuestros pensamientos.

Antes de ir con los 5 consejos para mejorar la práctica de la meditación, me gustaría que vieseis este vídeo de Matthieu Ricard en el que nos habla acerca de la meditación y de cómo podemos incorporarla a nuestra vida cotidiana.

El vídeo comienza con un didáctico corto que nos deja una excelente moraleja que contiene lo que es la esencia de la meditación:

Se ha comprobado que una mente cansada, enredada en sus propios pensamientos, tiende a comer y a beber de más. Cuando nuestra mente no está descansada, la amígdala se activa en nuestro cerebro un 60% más de lo habitual, con lo que el cerebro está reaccionando constantemente a todo estímulo como si de una amenaza real se tratase. Además el hecho de estar nerviosos, ante tanto pensamiento negativo, nos empuja a liberarnos comiendo y utilizando sustancias que nos saquen de manera inmediata de ese estado de ansiedad.

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“Practiquen la meditación. Es algo fundamental. Una vez que se la disfruta, ya no se la puede abandonar, y los beneficios son inmediatos.”
Dalai Lama

El no acallar nuestra mente puede conducirnos a padecer problemas de salud.

Con la práctica de la meditación podemos rebajar nuestro nivel de ansiedad y sentirnos satisfechos con nosotros mismos.

Meditar es entrenar la atención. Es estar atentos a lo que está ocurriendo dentro de nosotros, así como un camino para centrar el pensamiento y la atención en aquellas cosas que estemos haciendo en un momento determinado. La Meditación nos ayuda a permanecer centrados, independientemente de lo que esté ocurriendo, pero no está para ayudarnos a evitar el sentir dolor o incomodidad, sino para experimentar y aceptar lo que ocurre en ese momento y pasar a la siguiente situación con calma y claridad.

El sentarse a observar qué pasa dentro de nosotros es algo que nadie nos enseñó y que incluso puede parecer cosa de personas raras, pero en realidad es una práctica que nos ayuda a ver cómo nuestro día a día está lleno de conversaciones mentales que se suceden sin parar, la mayoría de ellas innecesarias porque no nos conducen a ninguna acción o aclaración de ningún tipo.

Al sentarte a meditar te das cuenta de la cantidad de estímulos que aparecen en tu atención: cansancio, sueño, sensaciones físicas, dudas en el pensamiento, comentarios incesantes, etc. Pero en lugar de luchar contra todos estos estímulos, lo que hacemos es darnos cuenta de su presencia, y los dejamos estar. Las distracciones siempre estarán presentes pero con la práctica de la meditación aprenderemos a dejarlas ir.

Este darse cuenta de las distracciones es el primer paso cuando se empieza a practicar.

He aquí 5 consejos para mejorar tu práctica de meditación:

1. Date tiempo durante el día para practicar meditación. Cuando mejor te venga, dedica los minutos que decidas a cultivar un espacio que es para ti. Generando ese espacio muestras respeto por la práctica y preparas tu mente para realizarla.

2. Medita en un lugar donde te sientas cómoda. Un lugar de calma y silencio. Puede ser en cualquier lugar, pero procura que sea un espacio donde no te vayan a distraer.

3. Date tiempo para darte cuenta de cómo te sientes después de hacer la práctica. Date cuenta de tus cambios físicos y de tu respiración más calmada. Puedes sentir cómo estabas antes de la práctica y cómo te sientes después, incluso puedes darte cuenta de algún estado que tenías antes y que tras la práctica no tienes.

Darte cuenta en tu día a día de cómo te está afectando la práctica, de si estás más tranquila, o de si la sensación de estrés que percibes es menor, puede motivarte a seguir practicando.

4. Durante la práctica enfócate en ti misma, no en pensar en el trabajo o en tus problemas. Tómate ese momento para ti y para escuchar lo que hay dentro de ti más allá de tus comentarios mentales.

5. La respiración es muy importante en la práctica de la meditación. Al poner por un instante nuestra atención en nuestra respiración, el foco cambia y nos colocamos de manera automática en el momento presente.

La respiración es también una herramienta ideal para calmar la mente. Una vez que te sientes a gusto con la atención en tu respiración, la meditación se hace mucho más sencilla y placentera.

Cuando desarrollas la capacidad de colocarte en un estado de atención plena puedes llevar este estado a todos los momentos de tu vida diaria, y con esto darte la opción de dar respuestas elaboradas a las situaciones en lugar de reaccionar automáticamente ante las mismas.

alvaro gomezArtículo escrito por Álvaro Gómez. Más información sobre Álvaro aquí

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