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7 simples posturas que te ayudarán a mejorar tu rendimiento

Solemos pensar que el lenguaje corporal es el resultado o la expresión de nuestro estado interior. Sin embargo, las investigaciones confirman cada vez más que también funciona al revés: la posición de nuestro cuerpo también influencia nuestra mente.

La forma en la que nos movemos o nos posicionamos tiene un efecto en nuestros pensamientos y emociones, y además puede rápidamente cambiar nuestro estado de ánimo así como nuestra predisposición ante una tarea.

 

  1. Postura para sentirse poderoso

Si quieres sentirte más poderoso, entonces adopta una postura que denote poder o seguridad. Carney et al. (2010) encontraron que abrir las extremidades o hacer gestos amplios durante tan sólo un minuto, no solamente hacía que las personas se sintieran más poderosas pero además incrementaba los niveles de testosterona. Las posturas “de poder” se caracterizan por ocupar espacio así que extiende tu cuerpo y abre tus brazos y piernas. Puedes hacerlo sentado pero es mejor hacerlo de pie. Cuando dominas el espacio, tu mente capta el mensaje.

  1. Ponte tenso para ganar fuerza de voluntad

Tensar tus músculos puede ayudarte a incrementar tu fuerza de voluntad. En cinco estudios llevados a cabo por Hung and Labroo (2011) se encontró que cuando la gente tensa sus músculos, es más capaz de aguantar el dolor, resistir tentaciones así como realizar tareas desagradables.

  1. Cruza los brazos para aumentar la persistencia

Si estas estancado en un problema que requiere persistencia, entonces prueba cruzar los brazos durante un momento. Friedman y Elliot (2008) encontraron que las personas trabajaban el doble de tiempo cuando realizaban esta postura en tareas de anagramas.

  1. Túmbate para un mejor entendimiento

Si cruzar los brazos no te ayuda, entonces túmbate. Cuando Lipnicki y Byrne (2005) pidieron a los participantes que se tumbaran, éstos resolvieron las tareas de anagramas con mayor rapidez. Por lo visto, tumbarse fomenta la aparición de soluciones creativas.

  1. Los gestos para procesar mejor el aprendizaje

El uso de gestos para acompañar nuestras palabras no sólo ayudan a persuadir a los demás, también nos ayudan a pensar. En un estudio sobre niños, Cook et al. (2007) encontraron que los niños a los que se les animaba a usar gestos mientras aprendían, memorizaban mejor lo el contenido. Además parece que de forma general, pensamos con nuestras manos.

  1. Sonríe para mejorar tu estado de ánimo

Strack et al. (1998) demostraron que el acto de sonreír –en este caso pidieron a los participantes que colocaran bolígrafos en su boca- puede hacernos sentir más contentos, aunque no haya ninguna razón que lo justifique detrás. Esto se debe a que los músculos implicados en la sonrisa se activan.

  1. Imita para aprender a empatizar

Si quieres entender cómo se siente otra persona, trata de copiar su comportamiento o gestos. Las personas particularmente empáticas de hecho, lo hacen naturalmente. Los psicólogos por ejemplo, lo hacen para conectar con sus pacientes y los actores, para sentirse identificados con diferentes estados emocionales que implican sus roles.

No solo pensamos con nuestras mentes sino también con nuestro cuerpo. A menudo tendemos a aislar la mente del cuerpo como si fuera la única fuente de sabiduría: gran y triste error.

Por Jasmine Murga

Fuente:

Authentic Movement. Essays by Mary Strarks Whitehouse, Janet Adler and Joan Chodorow. Edited by Patrizia Pallaro.

http://www.spring.org.uk/2011/03/10-simple-postures-that-boost-performance.php

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