Las adicciones, tanto a sustancias como a comportamientos, siguen siendo uno de los principales desafíos sanitarios en España. Recientes iniciativas institucionales, estudios científicos y datos epidemiológicos confirman que el fenómeno va más allá del consumo de drogas, abarcando el uso problemático de tecnologías y el juego. En este contexto, distintas administraciones y entidades están reforzando sus estrategias de prevención, tratamiento y formación.
Inversión y apoyo institucional contra las adicciones

La Xunta de Galicia ha firmado convenios con seis entidades sin ánimo de lucro —Aliad-Ultreia, Antonio Noche, Renacer, Rexurdir, Vieiro y Érguete— para asistir a cerca de 1.600 personas con trastornos adictivos, de las cuales 1.247 son hombres y 341 mujeres. El apoyo económico para este año asciende a 312.000 euros, un 2 % más que en el acuerdo anterior. El conselleiro de Sanidad, Antonio Gómez Caamaño, destacó que la recuperación precisa acompañamiento social y oportunidades de integración más allá de la asistencia sanitaria. Además, desde marzo está en vigor la Ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de las conductas adictivas, una norma pionera en Europa que sitúa a Galicia a la vanguardia, y se han integrado trece unidades municipales de atención a la drogodependencia en el Servicio Gallego de Salud.
En Andalucía, el Ayuntamiento de Quesada ha puesto en marcha su plan local de prevención de adicciones, alineado con el Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones de Andalucía (PESMAA 2026-2029) y financiado por el programa Ciudades ante las Drogas. La iniciativa cuenta con la colaboración de centros educativos, asociaciones y familias, y subraya el papel de los ayuntamientos en la detección de necesidades y la promoción de entornos saludables.
Por su parte, el Ayuntamiento de Sevilla ha sacado a licitación un contrato de casi 140.000 euros para desarrollar dos campañas de sensibilización. Una de ellas estará centrada en prevenir el abuso de pantallas y el uso problemático de nuevas tecnologías entre niños y jóvenes, combinando publicidad urbana, acciones en la calle y presencia en redes sociales.
La adicción a las pantallas, un problema creciente entre los jóvenes

La Encuesta de Salud de Catalunya (ESCA) de 2025 revela que el 17,8 % de los mayores de 15 años de la región sanitaria de Lleida presentan adicciones relacionadas con el juego, los ordenadores y los móviles, una cifra muy superior a la media catalana del 4 %. En el Alt Pirineu el porcentaje es del 2,4 %. Estos datos convierten a Lleida en la zona con mayor prevalencia de este tipo de adicciones en Cataluña. Además, la depresión y la ansiedad afectan al 23,3 % y al 33,5 % de la población leridana, respectivamente.
Paralelamente, el pliego de la campaña sevillana recoge que el 41 % de los menores dispone de un móvil a los 10 años, porcentaje que asciende al 76 % a los 12 años y supera el 92 % durante la ESO. Nueve de cada diez adolescentes tienen presencia en alguna red social. El documento advierte de que uno de cada cinco estudiantes de entre 14 y 18 años presenta un posible uso problemático de internet, asociado a mayores niveles de ansiedad y peor calidad de vida. La campaña pretende ayudar a distinguir entre un uso normal y uno abusivo, ofreciendo una guía para proteger a los niños en redes sociales y pautas de autorregulación.
La neurociencia desvela los mecanismos de la adicción
Un estudio publicado en PLOS Medicine por investigadores de la Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Nanjing ha analizado cómo distintas patologías dejan huellas diferentes en el cerebro. Utilizando la diferencia de edad predictiva (DAP), basada en resonancias magnéticas, los autores concluyen que las personas con adicción al alcohol o al tabaco presentan un envejecimiento cerebral acelerado, aunque en menor medida que quienes sufren alzhéimer o deterioro cognitivo leve. Las adicciones muestran un patrón propio, con un DAP elevado en estructuras como la red neuronal por defecto, la red de saliencia, el putamen y el tálamo. Los investigadores subrayan que se trata de hallazgos correlacionales, pero que podrían servir como biomarcadores para el diagnóstico.
En paralelo, el Cabildo de Fuerteventura ha desarrollado la acción formativa “El Cerebro del Adicto”, impartida por el psicólogo sanitario Romén Hernández Díaz. La jornada ofreció una visión integral del comportamiento adictivo desde los ejes neurobiológico, social y antropológico. Los asistentes profundizaron en cómo los mecanismos biológicos alteran la toma de decisiones, la motivación y el autocontrol, y se abordó el papel del aprendizaje social en la aparición y mantenimiento de las conductas adictivas. El consejero de Acción Social, Víctor Alonso, destacó que la realidad de las adicciones evoluciona constantemente y que los profesionales necesitan herramientas actualizadas basadas en la evidencia.
La formación de los profesionales, un pilar esencial

La iniciativa de Fuerteventura, impulsada por el Servicio de Información y Prevención de Adicciones (SIPA), reunió a personal técnico sociosanitario del sector público, del tejido asociativo y del ámbito privado. La formación combinó teoría con casos prácticos y dinámicas de grupo, y puso el foco en la regulación emocional, la historia de vida y el contexto familiar como variables clave para adaptar la intervención a cada paciente. El objetivo, según Alonso, es transicionar hacia un modelo centrado en la recuperación de la autonomía y la capacidad de transformación personal.
La apuesta por la formación de los profesionales se suma a las medidas de inversión y prevención que están desplegando distintas comunidades autónomas. El trabajo conjunto entre el sistema sanitario público y las entidades sociales se perfila como la mejor garantía para ofrecer una atención integral y avanzar en la inclusión social de las personas con trastornos adictivos, en un contexto donde la ciencia y la práctica clínica caminan de la mano para abordar un fenómeno en constante evolución.

