Brad Pitt y la sobriedad: la confesión que reabre el debate sobre su adicción

  • Brad Pitt admite haber vuelto a consumir alcohol tras siete años de sobriedad, aunque asegura que ahora lo hace de forma controlada.
  • Angelina Jolie no se muestra sorprendida y considera que su exmarido no ha cambiado realmente.
  • La confesión llega en una entrevista con Esquire, donde el actor también habló de sus problemas de salud mental.
  • El divorcio de la pareja sigue marcado por las acusaciones de abuso y la tensión con sus hijos.

Sobriedad y adicción

La reciente confesión de Brad Pitt sobre su relación con el alcohol ha vuelto a poner sobre la mesa un tema que parecía superado. El actor, de 62 años, reconoció en una entrevista con la revista Esquire que ha vuelto a beber después de permanecer siete años en sobriedad absoluta. Lo más llamativo de sus declaraciones es que asegura hacerlo ahora de manera mucho más moderada, como si hubiera encontrado un equilibrio que antes no tenía.

La noticia ha dado la vuelta al mundo y ha reabierto el debate sobre las adicciones en Hollywood. Pero lo que más ha llamado la atención es la reacción de su exmujer, Angelina Jolie, que a través de su entorno ha dejado claro que no le sorprende en absoluto. Según una fuente cercana a la actriz, ella ya había advertido en el pasado sobre esta posibilidad, y considera que la sobriedad nunca cambió realmente la esencia de Pitt.

La confesión de Brad Pitt en Esquire

Durante la entrevista con el periodista Ryan D’Agostino, Pitt ofreció vino a su interlocutor, lo que llevó al reportero a preguntarle si la bebida era solo para los invitados. Fue entonces cuando el actor decidió sincerarse sobre su situación actual. El intérprete admitió que había recaído en el consumo de alcohol, aunque quiso matizar que ahora lo hace con mucha más cautela que antes.

“Estuve sobrio durante siete años. Y después volví a beber. Me confié un par de veces y pensé: ‘Sí… no, esto no es bueno para mí’. No en grandes cantidades. Puedo tomarme unas cuantas. Pero no muchas. Tengo que ser profesional al respecto”, explicó Pitt en la entrevista. Estas palabras han generado un intenso debate entre sus seguidores y en el mundo de la psicología, ya que la recaída es un fenómeno habitual en los procesos de recuperación de adicciones.

El actor también habló de su estado emocional durante aquella época tan complicada. Llegó a confesar que tuvo “pensamientos suicidas” en el punto más bajo de su vida, justo después de la separación de Jolie y del escándalo que rodeó su divorcio. Estas declaraciones han sido valoradas por muchos como un acto de valentía, ya que visibilizar los problemas de salud mental sigue siendo un tabú en la industria del entretenimiento.

Recuperación y sobriedad

La reacción de Angelina Jolie

La respuesta de Angelina Jolie no se ha hecho esperar. A través del portal Naughty But Nice, del periodista Rob Shuter, una fuente cercana a la actriz ha asegurado que Jolie no está sorprendida por la confesión de su exmarido. Durante los doce años que duró su relación, la actriz fue testigo directa de los problemas de consumo de alcohol del intérprete, por lo que estas palabras no le resultan inesperadas.

“No está sorprendida. Intentó advertir a la gente. Sabía que esto siempre era una posibilidad”, declaró la fuente consultada. El testimonio añade que la protagonista de Maléfica no cree que Pitt haya cambiado sustancialmente en su forma de ser. “Ella no cree que Brad haya cambiado fundamentalmente. Cree que Brad es quien es, y que ni la sobriedad ni la reinvención cambian eso”, indicó la misma fuente.

Estas declaraciones ponen de manifiesto que la herida entre la expareja sigue abierta. A pesar de que el divorcio se oficializó a finales de 2024, la tensión entre ambos continúa siendo palpable. Jolie siempre ha mantenido que el consumo de alcohol de Pitt fue uno de los detonantes de la ruptura, y ahora ve confirmadas sus sospechas de que el problema nunca llegó a resolverse del todo.

Sobriedad y reinvención personal

Un divorcio marcado por las adicciones

La historia sentimental entre Brad Pitt y Angelina Jolie se extendió durante doce años, consolidándose como la pareja más mediática de Hollywood. Sin embargo, detrás de la imagen pública se escondía una relación compleja y profundamente fracturada por las adicciones. El detonante definitivo ocurrió en septiembre de 2016, a bordo de un vuelo privado de Francia a Los Ángeles.

Según consta en los documentos judiciales presentados por Jolie, un estallido de ira de Pitt, influido por el consumo de alcohol, derivó en un episodio de violencia física y verbal hacia ella y varios de sus hijos. Aunque el FBI investigó los hechos y finalmente no presentó cargos penales contra el actor, el incidente supuso la ruptura inmediata e irrevocable de la pareja y el inicio de una cruenta batalla legal por la custodia y las propiedades en común.

Tras el divorcio, Pitt reconoció abiertamente sus severos problemas con la bebida. En 2017, durante una entrevista con GQ Style, describió la magnitud de su adicción: “Podría beber más que un ruso con su propio vodka. Era un profesional. Era bueno”. Decidido a dar un giro a su vida, inició un proceso de rehabilitación que incluyó un año y medio de asistencia continua a reuniones de Alcohólicos Anónimos.

En 2019, al hablar con Anthony Hopkins, describió el alcohol como “una vía de escape” y aseguró que había aprendido a aceptar sus errores y utilizarlos para crecer. También contó en el podcast Armchair Expert, de Dax Shepard, cómo llegó a Alcohólicos Anónimos después de su separación de Jolie, y destacó la importancia que tuvo encontrar un grupo de hombres con quienes pudiera hablar abiertamente de sus problemas.

La relación actual entre la expareja sigue marcada por la tensión y el distanciamiento absoluto. Brad Pitt es padre de seis hijos junto a Jolie, pero en la actualidad no mantiene relación con ninguno de ellos. Varios de los jóvenes han tomado la decisión de renunciar públicamente al apellido del actor en sus proyectos profesionales o han iniciado los trámites legales para eliminarlo formalmente de sus nombres, escenificando la ruptura total con su figura paterna y reflejando la complejidad de las dinámicas y frases sobre la familia en situaciones de crisis.

La confesión de Pitt ha reabierto un debate que parecía cerrado. La sobriedad es un proceso complejo y no lineal, y la recaída no significa necesariamente un fracaso definitivo. Sin embargo, las palabras de Jolie invitan a reflexionar sobre si los cambios superficiales pueden realmente transformar la esencia de una persona. Lo que está claro es que la historia entre Brad Pitt y Angelina Jolie sigue dando que hablar, y que el actor tendrá que demostrar con hechos que su nueva relación con el alcohol es realmente tan controlada como asegura.


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