Qué son los calmantes y para qué sirven

muchos calmantes en pastillas

Los calmantes son un tipo de medicamento que muchas personas utilizan en sus vidas para diferentes fines. Quizá conozcas a alguna persona que te ha comentado alguna vez que toma calmantes. Al ser bastante común en sociedad no le damos mucha importancia y creemos que es lo mismo que tomarse un analgésico para el dolor de cabeza. ¿Qué son los calmantes y para qué sirven a la persona que lo toma?

A continuación vamos a saber qué son los calmantes, qué efectos secundarios tiene y cuándo se deben tomar (o no). Si te han recetado calmantes para un problema específico que tengas o estás pensando en ir al médico para comentarle que te gustaría tomarlos, es importante que sepas la información que a continuación vamos a facilitarte.

Qué son

Un calmante como su propio nombre indica es un medicamento que “calma”, es decir que tiene un efecto sedante que está indicado para aliviar el dolor que se siente. También se conocen como analgésicos y son muy utilizados en nuestra sociedad para aliviar el dolor leve, moderado e incluso más grave.

calmantes en la farmacia

Los calmantes o analgésicos son medicamentos que reducen o alivian diferentes tipos de dolores, como los dolores de cabeza, dolores musculares, artritis u otros dolores o molestias que puede sufrir un paciente. Hay muchos medicamentos en la actualidad que se utilizan para diferentes tipos de dolor, y cada uno de ellos tiene sus ventajas, pero también sus riesgos. Algunos tipos de dolor responden mejor a ciertos medicamentos que otros, del mismo modo que una persona puede tener respuestas diferentes a los diferentes tipos de analgésicos. Esto quiere decir que lo que para una persona le funciona puede no funcionarle a otro.

Tipos

Los calmantes o analgésicos son medicamentos que como sabes, se usan para calmar el dolor. Existen muchos con diferentes nombres y marcas. Se pueden tomar vía oral, por inyección o a través de supositorios. Algunos también están disponibles como cremas, pomadas o parches.

Aunque hay un gran número de analgésicos disponibles, solo hay tres tipos principales (cada uno funciona de una manera diferente). Son los siguientes:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. Los más conocidos incluyen ibuprofeno , diclofenaco y naproxeno . La aspirina también entra dentro de esta categoría, sin embargo, se prescribe principalmente (en dosis bajas) para ayudar a evitar que la sangre se coagule, por ejemplo, para las personas que han tenido un ataque cardíaco en el pasado.
  • El paracetamol. Este es el más consumido a nivel social.
  • Opioides débiles y opioides fuertes (también llamados opiáceos). Ejemplos de opioides débiles incluyen codeína y dihidrocodeína . Aunque comúnmente se describen como “opioides débiles”, son analgésicos extremadamente efectivos que se usan a menudo para tratar el dolor intenso; sin embargo, pueden llevar a una adicción significativa y efectos adversos, por lo que no se deben subestimar. Los ejemplos de opioides fuertes incluyen morfina , oxicodona , petidina y tramadol. Muchas personas que necesitan opioides fuertes están en el hospital.

calmantes en aspirina

Cuándo se toman

El tipo de calmantes o medicamentos que necesites para tratar tu dolor dependerá de cómo sea. Por ejemplo, para el dolor asociado con la inflamación como el dolor de espalda o el dolor de cabeza pueden ir muy bien con el paracetamol o los analgésicos antiinflamatorios. Si el dolor es causado por sensibilidad de los nervios como la ciática, normalmente se recetan medicamentos que afecten directamente al sistema nervioso central, como el tramadol.

El objetivo de tomar medicamentos es mejorar tu calidad de vida. Todos los analgésicos o calmantes tienen efectos secundarios potenciales, por lo que debes sopesar las ventajas de tomarlos contra los inconvenientes que te puedan ocasionar.

El tipo de medicamento que debas tomar, la duración y la frecuencia deberá recetarlo el médico en función del tipo de dolencia que tengas. Es imprescindible que tengas en cuenta sus pautas e indicaciones para tomarte el medicamento correctamente. Además, el médico también valorará qué tipo de calmantes puedes tomar y cuáles no dependiendo de tu estado de salud actual.

Efectos secundarios

Son muchos los posibles efectos secundarios que tienen los calmantes. Si debes tomarte uno, es necesario que te ellas el prospecto del medicamento en cuestión para que sepas con seguridad qué tipo de efectos podrías padecer en la toma de este medicamento.

En cambio,  al igual que con todos los medicamentos, hay varios efectos secundarios que se conocen y son más comunes que ocurran con cada uno de los diferentes calmantes o analgésicos. Si quieres obtener más información específica de tu calmante o analgésico, recuerda leer el prospecto de información que viene con el medicamento.

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Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos

La mayoría de las personas que toman antiinflamatorios no tienen efectos secundarios, o son menores. Cuando se toma adecuadamente, el beneficio generalmente supera con creces los daños potenciales. En particular, muchas personas toman un curso corto de un antiinflamatorio para todo tipo de afecciones dolorosas. Sin embargo, pueden producirse efectos secundarios y, a veces, efectos adversos muy graves. Estos incluyen sangrado en el estómago y el intestino, y problemas cardiovasculares.

Paracetamol

Este es un medicamento seguro y los efectos secundarios son raros si no tomas más de la dosis máximas recomendada. Sin embargo, el paracetamol puede ser muy peligroso si tomas demasiadas (sobredosis). Las sobredosis de paracetamol pueden ocurrir por error, pero algunas personas intencionalmente toman sobredosis. El principal problema de tomar una sobredosis de paracetamol es que puede dañar el hígado permanentemente y causar la muerte.

Opioides

Los efectos secundarios más comunes son:

  • Sentirse enfermo (náuseas) y enfermar (vómitos), especialmente al inicio del tratamiento.
  • Estreñimiento.
  • Boca seca.

Los opioides también pueden causar somnolencia y confusión. Algunas personas pueden volverse tolerantes a los analgésicos opioides (que necesitan tomar más para obtener el mismo efecto) y luego depender de ellos. Esto incluye los opioides que se pueden comprar en las farmacias. Si crees que dependes de los opioides y necesitas tomar dosis cada vez más altas, habla con tu farmacéutico o médico.

Algunos analgésicos pueden interactuar con otros medicamentos que podrías estar tomando. Esto puede causar reacciones o reducir la efectividad de uno u otro de los tratamientos. Entonces, cuando te receten un analgésico, tendrás informar a un médico si estás tomando otros medicamentos.


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