La seguridad y la prevención al volante vuelven a situarse en primer plano con la llegada de las fiestas navideñas. En estas fechas, en las que se disparan las comidas de empresa, las reuniones familiares y las salidas nocturnas, las administraciones públicas han decidido reforzar los controles de alcoholemia y drogas en toda la red viaria.
Distintas instituciones de Ć”mbito estatal, autonómico y local han puesto en marcha campaƱas intensivas de vigilancia con un mensaje claro: el consumo de alcohol o estupefacientes es totalmente incompatible con la conducción. El objetivo es reducir accidentes y vĆctimas en un periodo en el que, tradicionalmente, se incrementa el riesgo por la mezcla de ocio, desplazamientos y sustancias.

La Dirección General de TrĆ”fico (DGT) ha anunciado una nueva campaƱa nacional de control de alcohol y otras drogas, que se desarrollarĆ” durante una semana clave de diciembre, coincidiendo con las tradicionales comidas y cenas navideƱas entre amigos y compaƱeros de trabajo. El dispositivo se desplegarĆ” entre los dĆas 15 y 21 de diciembre.
Durante esos dĆas, la Agrupación de TrĆ”fico de la Guardia Civil realizarĆ” pruebas de alcoholemia y detección de drogas a cualquier hora y en todo tipo de vĆas, tanto en carreteras convencionales como en autovĆas o autopistas. La idea es que los controles no se concentren solo en horarios nocturnos, sino que se mantengan a lo largo de toda la jornada para aumentar la sensación de vigilancia y disuasión.
La DGT ha hecho tambiĆ©n un llamamiento expreso a las policĆas locales de todo el paĆs para que se sumen al dispositivo y acerquen los controles a las zonas de mayor consumo, como Ć”reas de ocio nocturno, polĆgonos con locales de restauración o zonas de restaurantes y bares muy concurridos. Con ello se busca evitar que personas que han bebido o consumido drogas lleguen siquiera a ponerse al volante.
Estas campaƱas no solo tienen una vertiente sancionadora, sino tambiĆ©n de concienciación y cambio de hĆ”bitos. El mensaje que se repite desde TrĆ”fico es que no existe una cantidad segura de alcohol al volante, y que incluso dentro de los lĆmites legales el riesgo de sufrir un siniestro puede incrementarse de manera notable.
Operativos especiales en toda EspaƱa y refuerzo de la DGT
En CataluƱa, el Servei CatalĆ de TrĆ nsit (SCT) ha puesto en marcha una campaƱa intensiva de controles de alcohol y drogas en colaboración con los Mossos dāEsquadra y las policĆas locales. El operativo se desarrolla entre el 12 y el 21 de diciembre y coincide igualmente con el periodo previo a las celebraciones navideƱas y las comidas de empresa.
Los controles se realizan de forma aleatoria y en cualquier momento del dĆa, tanto en carreteras interurbanas como en entornos urbanos, con el objetivo de combatir la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas. Las autoridades insisten en que la ciudadanĆa tome conciencia de que esta combinación puede provocar accidentes graves y mortales.
TrĆ nsit recuerda que el consumo de alcohol, drogas o determinados psicofĆ”rmacos estĆ” muy presente en la siniestralidad: se estima que entre un 30% y un 40% de los conductores fallecidos cada aƱo en CataluƱa habĆan consumido alguna de estas sustancias, segĆŗn datos del Instituto de Medicina Legal de CataluƱa. Es decir, una parte muy relevante de las vĆctimas mortales circulaba con un factor de riesgo aƱadido.
Los datos de la Ćŗltima campaƱa intensiva de controles confirman la magnitud del problema. En una operación similar realizada el aƱo anterior se registraron 969 denuncias por positivo en alcoholemia, lo que supone un 5,8% del total de pruebas realizadas. A ello se suman 513 positivos en drogas, lo que arroja una media de 211 conductores sancionados al dĆa por circular bajo los efectos del alcohol o estupefacientes.
El SCT tambiĆ©n maneja estudios especĆficos por territorios. El Estudio de alcohol y drogas aleatorias de 2024, elaborado junto con la Universitat de Barcelona, seƱala que el 6,16% de los conductores de la zona de Ponent circula bajo el efecto de sustancias, mientras que en el Ć”rea del Pirineu i Aran el porcentaje se sitĆŗa en el 3,72%. El tipo de sustancia mĆ”s detectada en el conjunto de CataluƱa es el THC (cannabis), aunque en las comarcas del llano de Lleida destacan los opiĆ”ceos, con casi un 3% de presencia.
Intensa campaƱa en CataluƱa: coordinación entre TrĆ nsit, Mossos y policĆas locales
En Barcelona ciudad, la Guardia Urbana ha anunciado tambiĆ©n un dispositivo especĆfico de control de alcoholemia y drogas en todos los distritos, activo desde el 12 de diciembre. Esta campaƱa se enmarca en la estrategia municipal de reducir la siniestralidad vial, tanto en nĆŗmero de accidentes como en cantidad de vĆctimas.
Los controles se plantean como una herramienta eficaz para impedir que personas con un riesgo elevado de provocar un siniestro sigan circulando. AdemÔs de detectar positivos en alcohol o drogas, se actuarÔ frente a conductas como negarse a realizar las pruebas, algo que constituye una infracción muy grave y que puede derivar en responsabilidad penal.
El Ayuntamiento de Barcelona integra estas actuaciones dentro de marcos estratĆ©gicos mĆ”s amplios, como la Estrategia de Seguridad Vial 2030, que persigue reducir un 50% las vĆctimas de trĆ”fico entre 2020 y 2030 y avanza hacia una visión de cero muertos en carretera en 2050, en lĆnea con los objetivos de la Unión Europea y la ONU.
A nivel local, la mejora de la seguridad viaria se concreta en el Plan de Movilidad Urbana (PMU) 2025-2030 y en el Plan Local de Seguridad Vial (PLSV) 2025-2030. Estos planes no solo recogen medidas de control y sanción, sino también actuaciones sobre el diseño de las calles, la pacificación del trÔfico y la promoción de modos de transporte mÔs seguros y sostenibles.
La combinación de estrategias a largo plazo y campaƱas puntuales, como la que se activa en Navidad, pretende consolidar un cambio cultural en la movilidad urbana: que la ciudadanĆa asuma que conducir despuĆ©s de beber o consumir drogas no es una simple infracción, sino una conducta de alto riesgo para uno mismo y para los demĆ”s.
Barcelona y los planes de seguridad vial a largo plazo
MĆ”s allĆ” de los grandes dispositivos autonómicos y estatales, numerosos ayuntamientos han activado sus propias campaƱas especĆficas de control de alcoholemia y drogas, muchas de ellas coordinadas con la DGT o con los servicios autonómicos de trĆ”fico.
En Torredembarra, la PolicĆa Local participa en la campaƱa coordinada por el Servei CatalĆ de TrĆ nsit entre el 12 y el 21 de diciembre, con controles preventivos en distintos puntos del municipio y en varias franjas horarias. La intención es favorecer un cambio de mentalidad en la forma de conducir y de moverse por la ciudad, fomentando el respeto a las normas y la reducción de la siniestralidad.
AdemĆ”s, el cuerpo local prevĆ© intensificar los controles durante los dĆas clave de Navidad, dentro del denominado Plan de Seguridad de Navidad, Fin de AƱo y Reyes. Se recordarĆ” a los conductores que circular con una tasa de alcohol entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire espirado constituye una infracción administrativa, mientras que superar los 0,50 mg/l se considera ya un delito contra la seguridad vial, lo que puede conllevar diligencias judiciales.
En cuanto a las consecuencias en el permiso de conducir, cualquier infracción de este tipo implica la retirada de seis puntos del carné, ademÔs de la correspondiente sanción económica. Estas medidas pretenden reforzar el efecto disuasorio y dejar claro que el coste de asumir el riesgo es muy elevado.
En la Comunidad Valenciana, municipios como Cullera han puesto en marcha sus propios operativos especiales de control de alcohol y drogas coincidiendo con las fiestas navideƱas. En este caso, el dispositivo permanecerĆ” activo durante todo el mes de diciembre y los primeros dĆas de enero, con mĆŗltiples puntos de control repartidos tanto en el casco urbano como en las principales vĆas de acceso al municipio.
CampaƱas locales: Torredembarra, Cullera, Palencia y otros municipios
La PolicĆa Local de Cullera subraya que la prioridad es la seguridad y la prevención, e insiste en que conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas multiplica el riesgo de sufrir o causar un accidente. Las autoridades recuerdan la existencia de alternativas seguras, como el uso de taxi, transporte pĆŗblico, desplazarse caminando cuando sea posible o designar a un conductor responsable que no consuma sustancias.
En Palencia, la PolicĆa Local ha anunciado una campaƱa especial de vigilancia y control de alcohol y otras drogas entre el 15 y el 21 de diciembre. La Unidad de Atestados coordina un refuerzo de los controles habituales, coincidiendo con un periodo de alta actividad social y nocturna en la ciudad.
Las autoridades recuerdan que el alcohol es actualmente la segunda causa de siniestralidad vial en EspaƱa, solo por detrĆ”s de las distracciones. SegĆŗn los datos de la DGT, en torno a un 12% de todos los accidentes estĆ” implicado al menos un conductor que da positivo en alcohol, porcentaje que se eleva hasta el 28% en los siniestros con vĆctimas mortales. En los Ćŗltimos aƱos se aprecia incluso un ligero repunte de estas cifras.
Desde la PolicĆa Local de Palencia se hace hincapiĆ© en un aspecto menos visible pero fundamental: la responsabilidad de los pasajeros. Los agentes recuerdan que los acompaƱantes tienen un papel clave a la hora de evitar que una persona que ha consumido coja el coche y, en Ćŗltima instancia, de negarse a subir a un vehĆculo cuando saben que el conductor no estĆ” en condiciones.
Este enfoque pretende ampliar el foco de la concienciación mÔs allÔ del conductor y reforzar la idea de que la seguridad vial es una tarea colectiva. Si el entorno social desaconseja con firmeza conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, las posibilidades de que esa conducta se reduzca son mucho mayores.
Palencia: vigilancia especial y responsabilidad compartida
Las campaƱas de controles de alcoholemia y drogas que se refuerzan en diciembre no son acciones aisladas, sino que forman parte de una estrategia mĆ”s amplia de seguridad vial a nivel nacional y europeo. EspaƱa comparte con la Unión Europea y la ONU objetivos ambiciosos, como reducir a la mitad las vĆctimas de trĆ”fico en la dĆ©cada 2020-2030 y avanzar hacia una red de transporte sin fallecidos en el horizonte de 2050.
Para alcanzar estas metas, las administraciones insisten en combinar controles frecuentes, sanciones efectivas y campaƱas informativas dirigidas a toda la población. Los operativos de Navidad, con presencia destacada de la DGT, el Servei CatalĆ de TrĆ nsit, Mossos dāEsquadra y numerosas policĆas locales, buscan generar un impacto visible que recuerde a los conductores las consecuencias reales de conducir bebido o drogado.
A la vez, numerosos planes de movilidad y seguridad vial, tanto estatales como autonómicos y municipales, apuestan por modificar los patrones de desplazamiento: mĆ”s transporte pĆŗblico, mĆ”s movilidad activa (a pie o en bicicleta), reducción de la velocidad en zonas sensibles y rediseƱo de las infraestructuras para minimizar los conflictos entre vehĆculos y usuarios vulnerables.
En conjunto, todas estas iniciativas pretenden que, cada vez mÔs, la idea de conducir tras haber tomado alcohol o drogas deje de considerarse aceptable y pase a verse como una conducta socialmente rechazada, similar a no usar el cinturón o a manipular el móvil al volante. El objetivo último es que las cifras de siniestros relacionados con estas sustancias se reduzcan de forma sostenida año tras año.
El refuerzo de los controles de alcoholemia y drogas de estas fechas, repartidos por carreteras de todo el Estado, vĆas catalanas y municipios como Barcelona, Torredembarra, Cullera o Palencia, se inserta asĆ en una tendencia clara: mayor vigilancia, mĆ”s coordinación entre administraciones y un mensaje reiterado a la ciudadanĆa para que se planifiquen los desplazamientos con antelación, se elijan alternativas seguras y se evite, por principio, ponerse al volante tras consumir alcohol o estupefacientes.