Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) se han convertido en uno de los problemas de salud mental más relevantes en España. Estas afecciones alteran la relación con la comida, el peso y la imagen corporal, y pueden tener consecuencias físicas y emocionales muy serias. En Canarias, el Servicio Canario de la Salud (SCS) está impulsando una estrategia integral para mejorar su abordaje, poniendo el foco en la prevención, la detección temprana y la creación de recursos especializados en las propias islas.
Según los datos que acaba de publicar el Registro de Casos Psiquiátricos de Canarias (RECAP), el SCS ha atendido durante el último año a un total de 1.100 pacientes diagnosticados con TCA, y los equipos de salud mental han completado alrededor de 7.410 consultas de seguimiento. Estas cifras dejan a las claras que estamos ante una realidad asistencial de peso, que requiere de profesionales formados y de infraestructuras adecuadas.
Más de un millar de pacientes y 7.400 consultas en 2025

Los datos del RECAP reflejan que 1.100 personas han recibido atención especializada en Canarias por TCA, a través de la Red de Salud Mental del SCS. En total, durante el pasado año se contabilizaron 7.410 consultas, lo que viene a confirmar la importancia de mantener una vigilancia estrecha en este tipo de patologías. Además, la prevalencia entre la población adolescente se sitúa en torno al 4%, una cifra equiparable a la que se registra en otras comunidades autónomas.
El perfil más común es el de mujeres adolescentes de entre 13 y 18 años y mujeres adultas de 19 a 40 años, aunque los trastornos pueden afectar a cualquier persona. Estos trastornos tienen un origen multifactorial, en el que se combinan causas genéticas, biológicas, psicológicas, familiares y socioculturales. Entre los cuadros más frecuentes se encuentran la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, cada uno con síntomas específicos y tratamiento personalizado.
Nuevos recursos asistenciales en el archipiélago

Durante la presente legislatura se ha puesto en marcha la Unidad de TCA del Hospital Juan Carlos I, que pertenece al Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. Este servicio se ha visto complementado con la apertura, el pasado mes de marzo, de un Hospital de Día para TCA con capacidad para veinte pacientes y un equipo multidisciplinar de once profesionales, entre psiquiatras, psicólogos y enfermeras.
En la provincia de Santa Cruz de Tenerife, el SCS mantiene el Programa de Atención a Personas con TCA dependiente del Hospital Universitario de Canarias (HUC), que atiende tanto a menores como a adultos de forma ambulatoria y también con hospitalización. Además, está prevista la próxima apertura de un hospital de día en el centro de especialidades de La Orotava, para dar cobertura a la zona norte de la isla.
La creación de estos recursos permite evitar los traslados de pacientes a la Península que se venían realizando en los casos más complicados, lo que supone un gran alivio tanto para las personas afectadas como para sus familias. Estos son medios que no se quedan solo en el ingreso, sino que incluyen un seguimiento posterior en el ámbito diario, fundamental para que la recuperación sea más completa.
Prevención y detección precoz, claves para frenar los TCA

La prevención es otro de los ejes en los que el SCS está trabajando de manera activa. Programas como Los Círculos de la Vida Saludable y el de Comedores Escolares incluyen contenido de nutrición y de hábitos saludables, y se difunden a través de la plataforma Canarias Saludable. Estas acciones van dirigidas a mejorar la educación alimentaria desde pequeños y a crear un entorno familiar que no fomente la presión estética.
Pero también la detección temprana juega un papel fundamental. Los profesionales de Atención Primaria, especialmente pediatras y médicos de familia, se ocupan de realizar una primera valoración y, si es necesario, derivar a los pacientes a las unidades especializadas. Desde la Dirección General de Salud Mental se recomienda a las familias evitar hacer comentarios sobre el peso o la figura, no permitir dietas restrictivas sin supervisión médica y favorecer un ambiente donde la comida y el ejercicio se vivan de forma relajada y positiva.
El verano es una época de especial vigilancia, ya que abundan los mensajes sobre dietas, tallas y cánones de belleza, y estos pueden afectar especialmente a los adolescentes. Tanto los especialistas como los consejeros sanitarios coinciden en que la clave está en actuar antes de que aparezca el problema y, si aparece, cortarlo lo antes posible.
En definitiva, Canarias no solo está ampliando su cartera de servicios para TCA, sino que también se está dotando de un modelo de atención en el que la cercanía, la prevención y el trabajo en equipo de la primaria con la especializada son las piezas que marcan la diferencia. Así se ha demostrado con los datos de 2025, y así se pretende continuar durante los próximos años.
