Ciclo de vida del girasol: etapas, características y desarrollo completo

  • El girasol necesita climas cálidos, suelos bien drenados y mucha luz solar para completar su ciclo de vida con éxito.
  • Su desarrollo comprende siembra, germinación, plántula, formación del botón floral, floración, marchitamiento y rebrote desde las semillas.
  • La raíz pivotante profunda y el heliotropismo juvenil permiten al girasol alcanzar gran altura y producir numerosas semillas.
  • Tras la maduración, las semillas alimentan fauna y personas y pueden originar nuevas plantas, cerrando así el ciclo vital.

ciclo de vida del girasol

El girasol es una planta perteneciente a la familia Asteraceae, el cual posee dicho nombre debido a que éste busca estar siempre de frente al sol para recibir su luz de forma óptima; razón por la cual también se siembra y desarrolla en temperaturas calurosas. El ciclo de vida del girasol es bastante corto y muy interesante, por lo que hemos elaborado una entrada para explicar cada uno de los procesos con detalle y con una visión más completa a nivel botánico y práctico.

Ésta especie se caracteriza no sólo porque durante el día miren hacia el sol, sino también por ser una flor capaz de medir hasta 3,5 metros de alto, con raíces que pueden llegar a más de un metro y medio de profundidad con la finalidad de mantener la estabilidad de la misma. Además, posee un tallo velloso y recto, con hojas grandes y una cabeza de color amarillo que puede llegar a medir hasta 38 cm de diámetro. En muchas variedades ornamentales y agrícolas, los girasoles pueden acercarse a los 3,6 metros de altura, mientras que en cultivares gigantes se han documentado incluso alturas superiores.

Etapas del ciclo de vida del girasol

ciclo de vida completo del girasol

De forma general, el ciclo de vida del girasol se desarrolla a lo largo de unos tres o cuatro meses desde la siembra hasta la maduración de las semillas. En ese periodo la planta atraviesa varias fases bien definidas: siembra, germinación, desarrollo de la plántula, crecimiento rápido y formación del botón floral, florecimiento, marchitamiento y rebrote a partir de las semillas. Cada una de estas etapas cumple una función clave, desde la acumulación de reservas en la semilla hasta la producción de nuevas semillas capaces de reiniciar el proceso.

Los girasoles crecen normalmente en épocas cálidas, desde la primavera hasta el final del verano, dependiendo del clima de la zona. Prefieren lugares con muchas horas de sol al año y su comportamiento heliotrópico (seguir el movimiento del sol) durante la etapa juvenil les permite aprovechar al máximo la radiación solar para crecer con rapidez.

A continuación, veremos en detalle cada etapa del ciclo de vida del girasol, incorporando además las condiciones de cultivo que permiten que cada fase se desarrolle de manera óptima.

Siembra

Las semillas de girasoles están recubiertas por una capa que logra desprenderse cuando la temperatura y las condiciones son propicias para su germinación; las cuales se producen en la época de primavera cuando empieza el clima caluroso, ya que son plantas que se alimentan de la luz solar.

Para que la siembra sea efectiva, no se necesitan demasiados cuidados. Principalmente debemos tener en cuenta que necesitan luz solar directa, que normalmente se siembran al comienzo de la primavera, que el suelo no sea fangoso y cuente con un pH en valores de 6,0 a 7,5. Esta planta tolera suelos algo más alcalinos (hasta cerca de 8,0), pero se desarrolla mejor en suelos ligeramente ácidos o neutros, bien aireados y con un buen drenaje.

En función del clima pueden elegirse distintas variedades. Algunas poseen una capa externa de la semilla más gruesa para resistir climas fríos y secos, mientras que otras, de cáscara más fina, se adaptan mejor a regiones con primaveras templadas. Ese recubrimiento actúa como protección frente a bajas temperaturas y posibles daños mecánicos hasta que el ambiente es favorable.

  • Uno de los principales peligros es la tierra excesivamente seca, por lo que debe regarse de forma abundante pero no todo el tiempo, manteniendo el suelo ligeramente húmedo sin llegar al encharcamiento.
  • No deben abonarse excesivamente, ya que el exceso de nitrógeno puede favorecer el crecimiento del tallo en detrimento de la flor y aumentar el riesgo de acame (que se caiga la planta).
  • Si se siembran varios girasoles, debe dejarse una separación de 30 centímetros para girasoles pequeños, 60 centímetros para los medianos y 90 centímetros para los grandes; con esto se evita la competencia por nutrientes, luz y agua.
  • También según el tipo de girasol, se debe plantar la semilla entre 3 a 9 cm de profundidad; en suelos más pesados y arcillosos se recomienda menor profundidad, mientras que en suelos sueltos o arenosos se puede profundizar un poco más para aprovechar mejor la humedad disponible.
  • Para lograr un mejor resultado, algunas personas prefieren sembrar las semillas en un envase con tierra húmeda y una vez que logre germinar, pasarlos al suelo, lo que facilita controlar la humedad y temperatura en las primeras fases.

En explotaciones agrícolas a gran escala se ajusta también la densidad de siembra según el sistema de riego y el clima. En cultivos de secano en zonas muy áridas se reduce el número de plantas por hectárea para evitar competencia por la escasa humedad, mientras que en regadío puede aumentarse la densidad porque el agua no es un factor limitante.

Germinación del girasol

La germinación de los girasoles es un proceso que sucede en aproximadamente 5-10 días como máximo; lo que significa que si no se produce en ese tiempo, entonces no germinarán y deben ser plantados nuevamente. En condiciones algo más frescas la germinación puede demorarse hasta unos doce días, siempre que la semilla conserve su viabilidad.

En el proceso de germinación, las condiciones propicias se dan y la capa que mencionábamos arriba se desprende para que las raíces broten en el suelo, las cuales suelen anclarse a gran profundidad. La humedad de la tierra ablanda progresivamente la envoltura externa, y el aumento de temperatura activa los procesos metabólicos que permiten que el embrión comience a crecer.

La primera estructura que emerge es una raíz principal o pivotante, que penetra hacia abajo en el perfil del suelo en busca de agua y minerales. De forma casi simultánea un pequeño tallo empuja hacia arriba atravesando la tierra hasta asomar a la superficie; en ese momento se habla de fase de brote, y en cuanto aparecen las primeras hojas verdaderas se denomina plántula.

Desarrollo o crecimiento

En esta etapa del ciclo de vida del girasol, la temperatura permite que tanto las raíces como la plántula (tallo que crece en la germinación) crezcan en direcciones opuestas. Debido a que la plántula puede alcanzar hasta tres metros de alto, las raíces logran crecer hasta 1,8 metros por debajo de la tierra para mantener el equilibrio de la planta. Esta raíz principal, acompañada de numerosas raíces laterales, actúa como un sistema de anclaje muy eficiente y como una red que explora grandes volúmenes de suelo en busca de recursos.

Durante la fase de plántula, el tallo sigue siendo relativamente frágil y tierno, por lo que conviene evitar golpes directos de riego sobre él y protegerlo del pisoteo o de vientos muy fuertes. A medida que la planta va creciendo hacia los 20-60 cm de altura, se entra en lo que muchos cultivadores denominan la fase de girasol joven, en la que la planta se vuelve gradualmente más autosuficiente y resistente.

  • Se debe tener en cuenta que los girasoles necesitan un soporte para poder crecer correctamente, ya que sus tallos podrían romperse en su desarrollo; de igual manera que la temperatura ideal para que crezca es de 25º C, rango en el cual se ha observado un crecimiento especialmente vigoroso.

crecimiento del girasol

El tallo de planta crecerá al mismo tiempo que la raíz (el tallo le envía una señal mientras crece, para que ésta haga de soporte natural). Donde al primero le crecerá hojas con la forma similar a una pala y después de un mes se desarrollará el botón de la flor, el cual pasa todo el día siguiendo al sol para recibir la luz solar de forma directa hasta su maduración; mientras que la raíces se considera pivotante, es decir, es una raíz grande que está conformada por otras más pequeñas que se organizan de forma radial.

A partir del momento en que aparece el botón floral en el extremo del tallo comienza una fase de crecimiento especialmente llamativa. El botón aumenta de tamaño y la planta puede ganar varios centímetros de altura prácticamente a diario si las condiciones de luz, agua y nutrientes son adecuadas. En esta etapa el girasol muestra con claridad su heliotropismo: el botón se orienta hacia el este por la mañana y gira durante el día buscando el oeste al atardecer.

El girasol se destaca por ser una de las flores en las que se aprecia con mayor claridad un crecimiento diario visible, es decir, todos los días podremos ver cómo está mucho más alto que el día anterior. Claro, deben estar en las condiciones adecuadas de radiación solar, humedad y ausencia de estrés por plagas o enfermedades.

desarrollo del girasol

¿Cómo es el florecimiento?

Después de un mes que el botón logra formarse, éste empieza a crecer y abrirse paulatinamente, hasta que lo logra y empiezan a hacerse visible los pétalos increíblemente amarillos; los cuales a su vez empiezan a enrollarse en los bordes del botón hacia atrás en aproximadamente una semana. La cabeza floral del girasol no es una sola flor, sino una inflorescencia compleja formada por cientos o miles de pequeñas florecillas llamadas flósculos, organizadas en espiral en el disco central.

Los flósculos del centro son las verdaderas flores fértiles que darán lugar a las semillas, mientras que los pétalos amarillos externos corresponden a flores estériles que cumplen sobre todo una función de atracción para los polinizadores. Durante esta etapa los girasoles son un importante recurso para abejas, mariposas y otros insectos polinizadores que se alimentan del néctar y el polen.

En su estado joven, el girasol seguirá la dirección del sol con el fin de maximizar la captación de energía, pero una vez que la flor madura y sus tejidos se lignifican, la cabeza se estabiliza y deja de girar de forma evidente. A menudo, fruto del peso acumulado por las semillas en formación, la cabeza se inclina ligeramente hacia abajo, lo cual también contribuye a proteger el centro de la flor de la lluvia intensa y del sol directo excesivo sobre las semillas en desarrollo.

Marchitamiento

Al finalizar la etapa de crecimiento, éste deja caer sus pétalos y empieza una nueva etapa, la cual se denomina “marchitamiento” como en las demás flores, sólo que éste es uno de los procesos más increíbles del ciclo. Aunque la planta parece estar decayendo, en realidad está dedicando la mayor parte de su energía fisiológica a completar el llenado de las semillas.

El botón empezará a encogerse y en el mismo nacerán unas semillas en el centro, las cuales se hinchan en aproximadamente treinta días. Éstas se secan y caen al suelo, las cuales pueden ser consumidas o utilizadas para volver a plantar más girasoles. Durante esta fase, el resto de la planta va adquiriendo tonalidades amarillentas y pardas, ya que muchos de los nutrientes se han movilizado desde las hojas y el tallo hacia las semillas.

En la naturaleza, cuando las semillas alcanzan su madurez, pueden ser liberadas de forma gradual por el viento, por el roce de animales o por la acción de aves y pequeños mamíferos que se alimentan de ellas. Una parte de estas semillas termina enterrada o queda en contacto con la tierra, lista para germinar cuando vuelvan las condiciones favorables de temperatura y humedad.

Rebrote de la planta

Finalmente, las semillas que caigan en el suelo y estén en las condiciones idóneas, comenzarán nuevamente el ciclo. Cada semilla encierra en su interior todos los nutrientes y la información genética necesaria para dar lugar a una nueva planta de girasol, por lo que el ciclo se considera completo cuando esas semillas originan nuevas plántulas.

En la práctica, este proceso puede dar lugar a girasoles espontáneos en campos de cultivo, bordes de caminos o jardines donde en temporadas anteriores hubo plantas. Estas nuevas plántulas repetirán las mismas etapas: siembra natural (caída de la semilla), germinación, crecimiento, floración y producción de nuevas semillas, manteniendo así la continuidad de la especie.

Esperamos que te haya gustado el ciclo de vida del girasol, el cual es bastante corto e increíble. A lo largo de apenas unos meses, esta planta pasa de ser una pequeña semilla a convertirse en una estructura imponente que alimenta a personas y animales, embellece paisajes y sostiene a numerosos polinizadores, para después volver al suelo en forma de semillas listas para empezar todo de nuevo. Compártelo en tus redes sociales para que otras personas puedan conocerlo.

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