Cómo puede la compasión cambiar tu vida

Dicen que la compasión es la herramienta más poderosa del ser humano porque puede cambiar toda una comunidad de personas por completo. La compasión va acompañada con bondad y cuando abunda en una sociedad, todo irá mejor para las personas que la forman. Si eres una persona compasiva podrás darte cuenta de cómo las cosas en tu vida irán mejorando casi por arte de magia.

Compasión

Cuando hablamos de compasión estamos hablando de la capacidad de comprender el estado emocional de otra persona o de uno mismo. En muchas ocasiones se puede confundir con empatía. La compasión tiene un elemento característico que consiste en el deseo de querer aliviar o reducir el sufrimiento del otro.

La empatía, como probablemente sabrás, es la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona. Aunque la compasión y la empatía son cosas diferentes, tener compasión por alguien puede llevar a sentir empatía por la otra persona.

Significa no asumir lo peor

Lo que hemos hablado en el punto anterior es la definición aceptada por compasión, una definición que te ayudará a entender qué es y qué significa realmente. También, tener compasión por otra persona implica más que ponerse en su lugar, querer realmente entender o incluso ayudarles. Implica tener una perspectiva diferente en cuanto a cómo tratas a los demás.

Por ejemplo, imagina que tu hijo/a tiene un problema de salud y que le has tenido que llevar al hospital para que le hagan unas pruebas. Evidentemente tu estado de preocupación es bastante elevado y sientes incluso ansiedad por lo que puedan decir las pruebas. Tienes que ir a tu casa para recoger unas cosas y volver rápidamente al hospital para estar con tu hijo/a y en el camino te encuentras a un conocido o amigo. Como estás tan absorto en tus pensamientos y preocupaciones no te paras a mantener una conversación con esa persona y tan solo le saludas (o ni eso).

Esa persona a la que no has saludado se ha sentido ofendida y después te enteras que se sintió tremendamente insultado al ver que no le prestaste atención. Esa persona asumió directamente lo peor de ti, sin pensar que quizá tenías una buena razón para no mantener una conversación. Obviamente tú no tenías la menor intención de hacerle sentir mal, simplemente estabas con un estado emocional demasiado agitado debido a tus preocupaciones y necesitabas llegar rápidamente al hospital para estar al lado de tu hijo/a lo antes posible. No tuvo en cuenta tu expresión de preocupación y ni siquiera se ha molestado en preguntarte qué te ocurre… Simplemente ha preferido sentir lo peor. Desafortunadamente esto ocurre muy a menudo en la sociedad y es que las personas en lugar de tener compasión y pensar que tendrías una buena razón para no pararte a charlar, prefieren pensar de forma negativa.

En cambio, si existiese más compasión en la persona de la historia que hemos puesto por ejemplo, en lugar de enfadarse o sentirse insultado, pensaría que algo le pasaría a su amigo o conocido y que si no se paró, tendría una buena razón para no hacerlo. Probablemente, le llamaría después para preguntarle si está bien o si le sucede algo, y por supuesto, prestaría su ayuda en caso de que fuese necesario (en el caso de que la persona hubiese sido compasiva). En esta circunstancias, su amigo estrecharía más lazos por él y probablemente su relación mejoraría. De la otra manera, la relación se rompe por la falta de consideración.

La compasión como terapia

La compasión puede ser por uno mismo o por los demás. Cuando es por unos mismo se conoce como ‘autocompasión’. Muchas personas creen que cuando una persona siente compasión por uno mismo es porque está anclado en un papel de víctima en su vida, y nada más lejos de la realidad. De hecho, existe una terapia que puede mejorar la vida de las personas y que tiene que ver con la compasión.

Es un tipo de terapia donde se utiliza la compasión para mejorar la la situación de las personas y aliviar así su sufrimiento interno. Las personas que tienen baja autoestima o que son excesivamente críticas consigo mismas o como lo demás pueden ser personas aptas para este tipo de terapia.

La compasión se puede aprender y entrenar y cuando se consigue, el cerebro cambia y mejora. Cuando una persona es compasiva se convertirá en una persona más calmada, más serena, más feliz y con más motivación a mejorar en su día a día.

En la terapia se trabaja el orgullo (que impide sentir la vida desde una perspectiva más relajada y positiva) y se enfoca en la compasión como habilidad que se debe entrenar. Una habilidad que hace que se sienta el sufrimiento de los demás para desear su reparación. Esto además, se debe enfocar sobre todo, a uno mismo. Tener autocompasión no significa tener pena por uno o ser una víctima de las circunstancias de la vida… de lo que se trata es de aprender a no culpar a los demás de los propios errores, por ejemplo.

En nuestra sociedad hay muchas personas que se centran en la competencia y el éxito y se olvida de lo que realmente nos hace humanos: la compasión. Con la terapia de la compasión se recupera las bondad como parte esencial del ser humano.

La compasión y el bienestar de uno mismo

Sentir compasión por otra persona no tiene nada que ver con sentir pena. Cuando se siente pena por otro uno siente que está en un nivel superior a otra persona, por lo que existiría una desigualdad social o psicológica entre unos y otros.

La compasión consiste en querer el bienestar de otra persona que se siente de forma horizontal a tu propia persona. No hay una escalera imaginaria donde te sientes por encima del otro. Las personas tienen una relación igualitaria independientemente del estatus social al que se cree que pertenecer.

La persona siente que quiere ayudar a otro de forma altruista porque su compasión le ha llevado a la empatía. Entiende las emociones o la situación que está viviendo la otra persona, sin juicios.  Se quiere aliviar el dolor ajeno.

¡Sé generoso con los demás practicando la compasión! ¡Ayuda a los demás y a ti mismo!



Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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