Desconectar del trabajo durante una semana: el método de Chris Myers y claves para lograrlo

  • Desconectar no es solo apagar el ordenador, es cortar el pensamiento laboral con hábitos y límites claros.
  • Hábitos sostenibles: reducir notificaciones, rituales de cierre, hobbies, ejercicio y naturaleza.
  • Beneficios probados: menos estrés, mejor sueño, más creatividad y prevención del burnout.
  • RR. HH. y liderazgo: políticas, planificación y tecnología al servicio de la desconexión real.

Desconectar del trabajo durante una semana

Chris Myers, el CEO y cofundador de BodeTree.com, se encontraba cansado, frustrado y desmotivado de las responsabilidades que le acarreaba su puesto de trabajo así que se propuso seriamente apartarse completamente de su trabajo durante una semana.

¿Creéis que lo logró?

Muchas personas en el mundo desearían no tener que depender de sus trabajos para poder vivir dignamente. Sin embargo, cada mañana se levantan a la misma hora para ver las mismas personas y aguantar en sus puestos de trabajo durante interminables horas haciendo las mismas tareas una y otra vez. En este escenario, desconectar del trabajo significa dejar de pensar en obligaciones al final de la jornada; no solo es apagar el ordenador, también es apagar la mente laboral.

desconectar de la tecnologia

También existen ese tipo de personas que seguirían en sus puestos de trabajo aunque ganasen miles de millones en la lotería. Quizás haya personas que no puedan entender esto pero hay gente que siente pasión por su trabajo y no lo abandonarían por una vida de relax tumbados en una hamaca frente al mar. ¿Son estas personas adictas a su trabajo?

Muchos son incapaces de renunciar a sus obligaciones laborales y dedicar más tiempo a su vida familiar o social. Son incapaces de relajarse y olvidarse de sus responsabilidades laborales; se encuentran perdidos si se desentienden de su trabajo.

Eso es lo que le pasó a Chris Myers cuando se encontró agotado y estresado a causa de sus obligaciones y decidió abandonar durante una semana sus responsabilidades laborales.

«Existen muchas pruebas que confirman que las personas que consiguen desconectar de su trabajo tienen un mayor sentimiento de bienestar emocional; se encuentran más saludables y realizan sus tareas de una manera más productiva que sus compañeros estresados», explicó Chris Myers en la revista ‘Forbes‘.

Antes de su desconexión laboral, Myers se propuso una serie de objetivos. No se trataba de no hacer nada durante 7 días. Tenía fijadas una serie de metas que quería cumplir: no mirar ni el móvil ni usar el ordenador, buscar nuevos hobbys diferentes de su trabajo y no escribir nada: «Quería descansar de escribir ya que estaba bloqueado como escritor y quería reconectar con aquello a lo que amo».

Cuando ya fijó las reglas que debía tener su retiro, decidió cambiar de aires para evitar tentaciones no fuera a ser que empezara a trabajar sin darse cuenta. ¿Qué es lo que hizo? Se fue a Hawái con su familia. ¿Qué creéis que ocurrió?

Meta 1: Olvidarse de cualquier aparato tecnológico.

adicto a la tecnologia

«Como ya preveía, olvidarme de cualquier aparato tecnológico fue lo más duro que tuve que aguantar. Me paso todo el día pegado al móvil y a mi tableta, solo pensar que no los iba a usar me daba miedo», declaró. Guardó sus dispositivos electrónicos en una caja fuerte y se distrajo con los bellos paisajes de la isla en la que se encontraba.

«No podía dejar de pensar en lo que estaría sucediendo en mi oficina, pero lo superé diciéndome a mí mismo que lo podía lograr», rememora. Pensó que se sentiría ansioso pero descubrió que su mente se encontraba cada vez más libre: «No hacer caso del teléfono me ayudaba a centrarme en el presente y de disfrutar cada momento».

Escapar de toda esta tecnología le obligaba a centrarse totalmente en lo que hacía. No había distracciones de por medio. Se propuso que cuando regresara desconectaría su teléfono durante 2 horas cada día para poder concentrarse mejor en su trabajo empresarial. En esta línea, reducir notificaciones, usar modos de concentración y separar cuentas personales de laborales son tácticas que ayudan a sostener el hábito de la desconexión.

Meta 2: Buscando nuevos hobbys.

descansando

A pesar de estar rodeado de un entorno paradisíaco, Chris Myers decidió olvidarse de bañarse en ese mar precioso y de pasarse el día probando deliciosos cócteles tropicales. Por el contrario, prefirió zambullirse en los libros: «Era curioso. A medida que iba leyendo, mi mente no dejaba de producir ideas asombrosas para aplicar a mi trabajo», declaró lleno de emoción. Cultivar hobbies como la lectura, la música, el deporte o la cocina permite que la mente cambie de foco y se recupere del esfuerzo cognitivo.

Integrar actividades con otras personas también suma: planes con familia y amigos (cine, paseos, cenas) y contacto con la naturaleza o pequeñas escapadas cortas elevan el ánimo y fortalecen vínculos. Incluso en fines de semana, introducir rituales de desconexión (un té, una caminata, estiramientos) marca a tu cerebro el final de la jornada laboral.

Meta 3: No escribir nada.

escribir

Antes de tomarse este período sabático, Myers ya tenía problemas para escribir de manera constante artículos. La inspiración le había abandonado y esto lo llevaba muy mal. No obstante, parece que ese entorno paradisíaco le devolvió dicha inspiración y su mente se llenó de muchas columnas editoriales: «Mi mente necesitaba un descanso. Ya no tenía esa presión diaria sobre decidir qué escribir. Esta presión me tenía bloqueado. Sin embargo, en Hawái, ese bloqueo desapareció y en mi mente fluían ideas sobre qué escribir».

¿Se podría decir «Prueba superada»?

Myers regresó a su oficina con energías renovadas pero pronto se le acabó dicha energía: «Supongo que esa relajación es beneficiosa a largo plazo. No es tan sencillo como darle a un interruptor, desconectar y a los 7 días volverlo a encender. Es necesario más tiempo para ver los efectos beneficiosos». Siempre se ha dicho que después de unas vacaciones necesitamos un período de adaptación para volver al trabajo. Myers seguramente hubiera necesitado un período de adaptación antes de zambullirse de nuevo en la vorágine laboral.

Por qué nos cuesta tanto desconectar

Desconectar del trabajo durante una semana

La hiperconectividad 24/7 y los hábitos adquiridos (revisar el correo al despertar, contestar chats en cuanto suenan) hacen que, incluso en vacaciones, el cerebro espere la misma rutina. Además, existe presión por estar disponible y culturas donde se normaliza contestar fuera de horario. En encuestas recientes, una mayoría reconoce revisar el correo fuera del trabajo, y solo una parte minoritaria desconecta por completo al acabar la jornada.

El teletrabajo tampoco es sinónimo de libertad total: aunque se recupera tiempo de desplazamientos, una parte relevante se reinvierte en tareas laborales, reforzando la sensación de estar siempre “de guardia”. Según distintos análisis, muchas personas reciben comunicaciones fuera de horario y una proporción significativa percibe que su empresa espera respuesta.

También influye el FOMO (miedo a perderse algo), la infoxicación (exceso de notificaciones) y la falta de actividades sustitutivas atractivas cuando intentamos una desintoxicación digital. Por sectores, educación, sanidad y logística declaran mayores dificultades, mientras que industria y tecnología muestran mejores tasas de desconexión inmediata durante las vacaciones.

Consejos prácticos para desconectar del trabajo durante una semana

Desconectar del trabajo durante una semana

  • Establece límites claros: define horario, activa respuestas automáticas y comunica indisponibilidad; evita consultar el correo fuera de tu ventana laboral.
  • Reduce notificaciones: usa No molestar, modos de concentración y desactiva alertas de apps corporativas; si puedes, separa dispositivos personal y laboral.
  • Crea un cierre diario: haz una lista de tareas para el día siguiente y ordena tu espacio; este ritual libera memoria mental.
  • Cuida el cuerpo: ejercicio o estiramientos, ejercicios de la vista si pasas horas frente a pantallas y una higiene de sueño que proteja tu descanso.
  • Rituales de desconexión: té, paseo breve o respiraciones; señala a tu cerebro que la jornada terminó.
  • Hobbies e intereses: leer, cocinar, tocar un instrumento; programa planes con tu gente para cortar la inercia laboral.
  • Naturaleza y descanso: excursiones cortas, actividades al aire libre y tiempos sin pantallas reales.
  • Organiza y automatiza: flujos de trabajo claros, recordatorios automáticos y procesos documentales centralizados reducen el “estar pendiente”.

Si trabajas desde casa, delimita un espacio de trabajo dedicado, cierra sesión y pestañas al finalizar y evita que el portátil “invada” zonas de descanso. La desconexión empieza durante la jornada: cuando cierras temas y reduces fricciones, desconectar después es más fácil.

Beneficios para tu salud y para la empresa

Desconectar del trabajo durante una semana

  • Menos estrés y ansiedad: el descanso regula el cortisol y ayuda a recuperar equilibrio emocional.
  • Mejor sueño: desconectar digitalmente mejora la calidad del descanso y la energía diurna.
  • Creatividad y productividad: volver con la mente fresca genera ideas nuevas y foco sostenido.
  • Relaciones más fuertes: dedicar atención plena a tus personas mejora vínculos y satisfacción.
  • Prevención del burnout: cortar el ciclo de sobrecarga reduce agotamiento físico y mental.

Para las organizaciones, fomentar una cultura de descanso conlleva mejor productividad, menos absentismo y rotación, mejor reputación como empleador y equipos más sanos. Existe evidencia de que un día de descanso completo a la semana se asocia con menor agotamiento en magnitudes relevantes, reforzando la idea de que el equilibrio no es un lujo, sino un activo estratégico.

Señales de alerta cuando no consigues desconectar

Desconectar del trabajo durante una semana

Observa si aparecen preocupación constante por el trabajo, problemas de sueño, dolores musculares y de cuello, taquicardia o malestar gastrointestinal, apatía ante actividades placenteras y disminución del rendimiento. No atender a estas señales incrementa el riesgo de agotamiento laboral y deterioro de relaciones.

Además, puede haber despersonalización con el trabajo, aumento del error, dificultades para concentrarte y una creatividad mermada. Ante estos signos, redobla límites, pide apoyo y plantea descansos verdaderos.

El papel de RR. HH. y managers en la desconexión

Desconectar del trabajo durante una semana

  • Cultura de equilibrio: respeto a horarios y no esperar disponibilidad fuera de jornada.
  • Políticas claras de desconexión digital: protocolos, excepciones y no enviar emails nocturnos.
  • Formación en gestión del tiempo, priorización, gestión emocional y salud digital.
  • Planificación de recursos y cargas para evitar sobreesfuerzos crónicos.
  • Descansos regulares y recursos de bienestar: apoyo psicológico, mindfulness y herramientas de foco.
  • Tecnología a favor: posponer envíos fuera de horario, bloquear reuniones tardías y automatizar recordatorios.

La legislación en muchos países reconoce el derecho a la desconexión digital. Llevarlo a la práctica requiere procesos, ejemplo de liderazgo y mecanismos que minimicen interrupciones no urgentes.

Igual que Chris Myers, cualquiera puede experimentar los beneficios de una semana desconectado si lo prepara: límites firmes, entorno que no empuje a “volver”, ocio significativo y rituales que calmen el piloto automático. Lo valioso no es solo parar, sino aprender a parar para volver con una mente más clara, relaciones más cuidadas y un trabajo que se beneficia de tu mejor versión.


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