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Día 4: Dormir 8 horas al día

Bienvenida/o a este 4º día de nuestro Desafío. Durante estos 21 primeros días de Enero estamos tratando de crear hábitos de vida saludables. Nuestro objetivo es que al finalizar esos 21 días nos sintamos plenamente saludables y llenos de una energía productiva como nunca antes la habíamos tenido.

Estas son las tareas anteriores:


Día Uno: Beber ocho vasos de agua

Día Dos: comer 5 piezas de fruta al día

Día Tres: Hacer un planning de comidas

La tarea para este 4º día es la siguiente: dormir 8 horas al día.

El descanso es fundamental para que podamos rendir bien durante el día. Lo ideal es que una persona duerma 8 horas al día pero esto varía en las personas. Quizás necesites menos horas al día para estar bien. Si es así, puedes variar este tiempo de descanso pero asegúrate que al día siguiente estás bien: rindes bien, no estás irritable ni triste. A veces, la tristeza y la irritabilidad son consecuencia de un mal descanso.

Si para ti, dormir 8 horas es una utopía pues tienes problemas de sueño, incorpora las siguientes rutinas en tu vida:

1) Levántate y acuéstate siempre a la misma hora.

2) No tomés bajo ningún concepto cafés ni ninguna otra bebida que contenga cafeína.

3) Mantén una vida activa durante el día: mover tu cuerpo durante el día te ayudará a dormir mejor a la noche. Mucha gente que padece insomnino lleva una vida sedentaria.

4) Hacer algún ejercicio durante la tarde es ideal para el descanso nocturno: la natación viene muy bien para relajarnos, tonificar y cansarnos para la noche.

5) No abuses en la cena: mucha gente cena de manera copiosa y se acuestan sin hacer la digestión. Esto puede dificultar nuestro descanso.

6) 15 minutos antes de dormir realiza el siguiente ejercicio, puedes poner una alarma que te avise de que han pasado esos 15 minutos para que durante el ejercicio no te preocupes del tiempo:

– Adopta una postura cómoda e inspira.

– Intenta controlar la respiración: inspira y expira de manera pausada, profunda y relajada.

– Intenta mantener tu mente en blanco o centrarte en una imagen, recuerdo o pensamiento positivo.

– Conforme vayas logrando un estado de calma vete repitiendo pensamientos positivos: “tranquila/o, lo has hecho muy bien”, “no te preocupes, lo importante es que estás viva/o”, “estoy orgulloso de mi misma/o”, “no hay mal que dure 100 años”, “soy una buena persona”, “tengo gente que me quiere a mi alrededor”, “me voy a querer, amar a mi misma/o un poquito más”…

Una vez adoptadas estas medidas debes tener paciencia hasta que obtengas los frutos: quizás sigas sin dormir bien la primera noche pero si sigues estas pautas verás como muy pronto (quizá a la segunda noche) obtienes un descanso reconfortante.

Hasta aquí, la tarea de este 4 de Enero. Nos vemos mañana 🙂

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