Día Mundial de la Respiración: la espirometría se abre paso contra el infradiagnóstico

  • SEPAR alerta en el Día Mundial de la Respiración del alto infradiagnóstico de EPOC, asma y otros trastornos respiratorios en España.
  • La espirometría es una prueba sencilla, no invasiva y accesible que permite detectar enfermedades pulmonares en fases iniciales.
  • Hasta el 70% de las personas con EPOC en España no sabe que padece la enfermedad por no haberse realizado esta prueba.
  • El testimonio del actor Santi Rodríguez, diagnosticado de EPOC, se utiliza para impulsar la concienciación y la prevención, sobre todo entre fumadores.

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Respirar es algo que hacemos de manera automática, pero en España miles de personas están perdiendo capacidad pulmonar sin darse cuenta. Coincidiendo con el Día Mundial de la Respiración, especialistas en neumología han puesto sobre la mesa un problema que suele pasar desapercibido: el enorme volumen de enfermedades respiratorias que no llegan a diagnosticarse a tiempo.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha aprovechado esta fecha para lanzar un mensaje claro a la población y a las administraciones sanitarias: es urgente extender el uso de la espirometría en la práctica clínica diaria si se quiere frenar el avance silencioso de patologías como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), el asma o ciertos trastornos respiratorios del sueño, que hoy siguen muy infradiagnosticados.

Un grave problema de infradiagnóstico en España

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SEPAR denuncia que el infradiagnóstico es uno de los principales retos en salud respiratoria en nuestro país. Los datos que maneja la sociedad científica apuntan a que alrededor del 70% de las personas que sufren EPOC en España no tiene un diagnóstico confirmado. En la práctica, esto significa que siete de cada diez pacientes conviven con una enfermedad pulmonar crónica sin saberlo.

Esta falta de diagnóstico temprano tiene consecuencias importantes, porque sin identificación ni seguimiento resulta imposible iniciar tratamientos que frenen el deterioro. La EPOC, el asma y otros problemas respiratorios pueden avanzar de forma silenciosa durante años, de modo que cuando aparecen la tos persistente, la sensación de ahogo o la fatiga al mínimo esfuerzo, el daño pulmonar ya suele ser considerable.

La organización médica recuerda que este patrón se repite tanto en patologías muy prevalentes como la EPOC y el asma como en alteraciones menos visibles, por ejemplo, ciertos trastornos respiratorios del sueño. Todas ellas comparten un mismo rasgo: su impacto sobre la salud, la calidad de vida y la mortalidad de la población es alto, pero el acceso al diagnóstico sigue siendo desigual.

Entre los grupos donde el problema es más frecuente destacan los fumadores y exfumadores que no perciben síntomas llamativos. Muchas personas que llevan años fumando asumen que mientras no tengan tos fuerte o no se ahoguen claramente al subir escaleras “todo va bien”, cuando en realidad el tabaco puede estar dañando el tejido pulmonar de forma progresiva y silenciosa.

Los neumólogos insisten en que fumar sin notar tos o falta de aire no es sinónimo de estar sano. Precisamente, una de las grandes trampas de estas enfermedades es que pueden permanecer ocultas durante largo tiempo, de ahí la necesidad de recurrir a pruebas objetivas que midan la función pulmonar aun cuando la persona crea encontrarse bien.

La espirometría: una prueba sencilla con un papel decisivo

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Frente a este escenario, SEPAR recuerda que no hace falta recurrir a tecnologías complejas ni a equipos especialmente costosos para mejorar la detección de las enfermedades respiratorias. La herramienta clave ya existe y está bien definida: la espirometría, una prueba diagnóstica que los especialistas describen como rápida, indolora, no invasiva y fácilmente accesible para el sistema sanitario.

La espirometría consiste en medir, mediante un dispositivo específico, cuánto aire son capaces de movilizar los pulmones y a qué velocidad se expulsa. Con estos parámetros es posible valorar de forma objetiva el estado de la función respiratoria y detectar alteraciones que muchas veces todavía no se traducen en síntomas claros para el paciente.

Ese es precisamente uno de sus grandes puntos fuertes: permite identificar anomalías en fases muy tempranas, incluso cuando la persona no nota cambios en su día a día. De este modo, los profesionales pueden establecer diagnósticos precoces de EPOC, asma u otros trastornos, y proponer cuanto antes un plan de tratamiento y seguimiento adaptado al caso.

A pesar de estas ventajas, SEPAR lamenta que el uso de la espirometría sigue siendo insuficiente en la Atención Primaria y en el ámbito comunitario. Muchas personas que pertenecen a grupos de riesgo pasan por consultas médicas sin que nadie llegue a plantear la realización de esta sencilla prueba, lo que contribuye a mantener ese elevado porcentaje de pacientes sin diagnosticar.

La sociedad científica remarca que la ausencia de espirometría en los controles de rutina se ha convertido en una barrera real para construir una auténtica medicina preventiva en el campo de la neumología. A su juicio, esta prueba debería estar integrada de forma habitual en los protocolos de cribado, sobre todo en personas con factores de riesgo claros, como el consumo prolongado de tabaco.

Prevención, factores de riesgo y diagnóstico precoz

En el marco del Día Mundial de la Respiración, SEPAR ha querido reforzar especialmente el mensaje de prevención y detección precoz. Las líneas maestras que proponen los neumólogos para cuidar la salud pulmonar giran en torno a varios pilares básicos que, aunque suenen sencillos, siguen sin aplicarse de forma generalizada.

Por un lado, subrayan la importancia de que aquellas personas que encajan en un perfil de riesgo —fundamentalmente fumadores y exfumadores, pero también quienes se exponen a contaminantes o irritantes laborales— se planteen realizarse una espirometría aunque se encuentren aparentemente bien. Esta prueba, enfatizan, puede marcar un antes y un después al detectar un problema cuando todavía se está a tiempo de frenar su evolución.

En segundo lugar, se insiste en que la ciudadanía no debe normalizar la tos persistente ni la sensación de falta de aire al hacer actividades cotidianas, como subir escaleras o caminar unos pocos minutos a buen ritmo. Muchos pacientes restan importancia a estos signos y los atribuyen a la edad o al sedentarismo, cuando a menudo son primeras señales de que los pulmones no están funcionando como deberían.

El tercer gran eje de actuación es el abandono del consumo de tabaco. Según recalcan los expertos, dejar de fumar es el único factor de riesgo evitable que puede detener el avance de la EPOC y reducir de forma clara la carga de enfermedad respiratoria en la población. Aunque ningún tratamiento borra por completo el daño ya causado, el cese del tabaquismo permite evitar un deterioro aún mayor de la función pulmonar y mejora la respuesta a los tratamientos disponibles.

Los especialistas en neumología añaden que la combinación de diagnóstico temprano, seguimiento adecuado y cambios en el estilo de vida puede traducirse en una mejora notable de la calidad de vida de las personas con enfermedades respiratorias crónicas. Iniciar medicación específica, vigilar las exacerbaciones y disponer de información clara sobre la evolución de la enfermedad son pasos que solo pueden darse si existe un diagnóstico firme.

Un podcast y un rostro conocido para poner voz a la EPOC

Con el objetivo de acercar estos mensajes a la población general, SEPAR ha apostado por reforzar sus acciones divulgativas aprovechando el Día Mundial de la Respiración. Entre las iniciativas más recientes destaca el lanzamiento de un nuevo podcast de carácter informativo, pensado para explicar de forma sencilla los principales problemas respiratorios y resolver dudas frecuentes.

En uno de los episodios estrenados esta semana, la sociedad científica cuenta con la participación del actor y humorista Santi Rodríguez, a quien se le ha diagnosticado EPOC. Su intervención sirve como ejemplo real de cómo esta enfermedad puede pasar desapercibida durante años y de por qué la espirometría resulta tan importante.

Rodríguez relata que, durante mucho tiempo, no notaba síntomas llamativos pese a que la enfermedad ya estaba presente. El cómico explica que fue precisamente una prueba de función pulmonar la que permitió detectar el problema y poner nombre a lo que estaba ocurriendo, lo que le llevó a iniciar cambios en su vida y en su atención médica.

En el podcast, el actor lanza un mensaje directo a quienes fuman y no se han revisado nunca los pulmones: es posible que se encuentren en una situación similar, sin signos claros pero con una enfermedad en marcha. De ahí que insista en que “una espirometría puede marcar la diferencia” y anima a “ponerle remedio” antes de que la EPOC avance de forma irreversible.

La participación de una figura conocida como Santi Rodríguez ayuda, según los neumólogos, a romper el tabú que aún rodea a las enfermedades respiratorias y a transmitir que acudir al médico, someterse a una espirometría y hablar abiertamente de estos temas no es motivo de vergüenza, sino una forma responsable de cuidar la salud.

Todo el esfuerzo de comunicación de SEPAR se orienta, en definitiva, a que la población entienda que la salud pulmonar no puede darse por sentada. Normalizar el uso de la espirometría, prestar atención a las señales de alarma y reducir la exposición al tabaco y otros factores de riesgo son pasos básicos para que el aire llegue en mejores condiciones a los pulmones y para que menos personas descubran tarde que llevaban años conviviendo con una enfermedad respiratoria sin saberlo.


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