El Parlamento de Canarias ha vuelto a abrir sus puertas a la ciudadanía con la presentación de su tradicional Belén navideño, que este año adopta el sugerente título de «El Belén de las emociones». La instalación se ha convertido con los años en una cita esperada tanto por residentes como por visitantes, especialmente por grupos escolares que lo incluyen en sus actividades didácticas y de ocio durante las fiestas.
Convertido ya en referente cultural y social en el archipiélago, este nacimiento va más allá de la simple representación religiosa: propone un viaje por las vivencias humanas a través de escenas que mezclan la tradición belenista, como la historia de María y su bebé, con el paisaje y el modo de vida canario. El resultado es un espacio que invita a detenerse, observar y, de paso, reflexionar sobre aquello que nos mueve por dentro.
Un recorrido por las emociones desde la tradición canaria
En esta edición, el montaje se articula alrededor de un hilo conductor muy claro: los sentimientos universales que acompañan a cualquier persona a lo largo de su vida. Lejos de limitarse a la escena del portal, el Belén despliega diferentes paisajes y momentos cotidianos que remiten a la alegría, la esperanza, la ternura familiar o el esfuerzo diario.
Todo ello se plasma mediante escenas costumbristas de marcado sabor canario, donde se reconocen tanto la arquitectura tradicional de las islas como oficios, hábitos y entornos rurales y urbanos característicos del archipiélago. El visitante puede identificar en cada rincón guiños a los pueblos, a los campos y a los paisajes más emblemáticos de Canarias, integrados en el conjunto de la narración navideña.
El título de la obra, «El Belén de las emociones», no es casual. El planteamiento busca que quienes se acerquen al Parlamento no solo contemplen una composición estética, sino que se vean reflejados en escenas que remiten a su propia experiencia vital: momentos de unión familiar, solidaridad vecinal, ilusión infantil o sacrificio en el trabajo diario.
De esta manera, el Belén enlaza la tradición navideña con una lectura más humana y cercana, en la que las emociones se convierten en el verdadero hilo argumental. La propuesta, pensada para todos los públicos, funciona tanto como atractivo turístico como recurso educativo para los centros que acuden con su alumnado.
Diseño, dimensiones y autor de la obra

La creación de este año ha sido realizada en exclusiva por el belenista Fernando Benítez, nombre ya conocido en el ámbito de los nacimientos artísticos de Canarias. El montaje ocupa un espacio considerable, con 10 metros de frontis y 5 metros de fondo, lo que permite desarrollar un recorrido amplio y detallado a través de las distintas escenas.
En esa superficie se distribuyen edificaciones tradicionales inspiradas en la arquitectura canaria, figuras realizadas de manera específica para esta edición y una combinación de elementos naturales y decorativos que contribuyen a dar profundidad y realismo al conjunto. No se trata solo de colocar figuras, sino de construir un pequeño paisaje que invite a pasear la mirada como si se recorriera un pueblo vivo.
Uno de los aspectos más cuidados del proyecto es la iluminación diseñada expresamente para este Belén. A través de distintos puntos de luz, intensidades y tonos, se resaltan zonas clave de la escena, se sugiere el paso del día a la noche y se crea una atmósfera que acompaña el componente emocional de cada rincón del montaje.
El uso de figuras artísticas exclusivas, junto con la planificación previa del espacio, permite que la visita se convierta en una experiencia casi escenográfica. Cada detalle, desde la colocación de una casa hasta la postura de una figura, está pensado para reforzar esa idea de que la Navidad también se vive en lo cotidiano: en la calle, en la plaza, en el campo o en la propia casa.
Un símbolo social para la ciudadanía canaria
Durante el acto de inauguración, la presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, subrayó la importancia que este Belén ha ido adquiriendo con el tiempo en la vida pública de las islas. Recordó que la instalación pretende ser un homenaje a la vida diaria y a los valores compartidos por la ciudadanía, más allá de creencias concretas, y resaltó su función como punto de encuentro en unas fechas especialmente significativas.
En sus palabras, cada escena del Belén anima a que quienes lo visitan se reconozcan en sentimientos como la alegría, la esperanza, la familia o el esfuerzo, poniendo énfasis en que la Navidad también puede entenderse como un momento para recuperar aquello que une a las personas: los lazos afectivos, la cooperación y la empatía.
La consideración del Belén como referente cultural y social en Canarias se ha ido consolidando a medida que crecía el número de visitantes. No solo acuden familias y turistas, sino también numerosos centros educativos que programan visitas guiadas para aprovechar el montaje como recurso pedagógico: desde trabajar la tradición navideña hasta reflexionar sobre el valor de las emociones y el patrimonio cultural de las islas.
En este sentido, el Belén se ha ganado un espacio propio en la agenda cultural navideña del archipiélago. Para muchas personas, acercarse al Parlamento para contemplar el montaje se ha convertido en un pequeño ritual de inicio de las fiestas, una forma de marcar el arranque de la temporada navideña en un entorno institucional que abre sus puertas al público.
Buzón de los Reyes Magos y participación del público
Una de las novedades destacadas de esta edición es la incorporación de un buzón especial para las cartas a los Reyes Magos. Este elemento está pensado tanto para niños y niñas como para personas adultas que quieran dejar por escrito sus deseos, peticiones o propósitos para el nuevo año.
Con esta iniciativa, el Parlamento refuerza la idea de que el Belén no es solo una exposición para mirar, sino un espacio en el que se puede participar de forma activa en la magia de la Navidad. El gesto de escribir la carta y depositarla en el buzón se convierte así en parte de la experiencia de la visita, sumando un componente lúdico y emocional que conecta con la tradición de los Reyes Magos en España.
El buzón, integrado en el recorrido del Belén, facilita que los grupos escolares añadan a la visita una actividad concreta, algo que los centros educativos suelen valorar especialmente. La combinación de observación, reflexión y participación convierte la salida en una experiencia más completa para el alumnado.
Para las familias, la posibilidad de que los más pequeños entreguen su carta en un espacio institucional como el Parlamento añade un punto de ilusión extra. Al mismo tiempo, se consigue que la ciudadanía se acerque a la sede de la Cámara autonómica en un contexto cercano y accesible, lo que contribuye a fortalecer el vínculo entre la institución y la sociedad.
Horarios de visita y fechas clave
El Belén de las emociones permanecerá abierto al público hasta el 6 de enero de 2026, coincidiendo con el final tradicional de las celebraciones navideñas en España. Durante este periodo, se ha establecido un horario amplio para facilitar la visita de residentes y turistas en distintos momentos del día.
El horario general de apertura es de 9:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 21:00 horas, lo que permite tanto visitas matinales como de tarde-noche. Esta franja horaria amplia resulta especialmente útil para los grupos escolares que acuden en horario lectivo y para las familias que prefieren acercarse después de la jornada laboral.
En los días señalados de las fiestas se aplican horarios especiales. El 24 y el 31 de diciembre, la instalación puede visitarse de 9:00 a 16:00 horas, adaptándose así a la dinámica propia de las vísperas de Nochebuena y Nochevieja. Por su parte, el 25 de diciembre y el 1 de enero el Belén abre en horario de tarde, de 16:00 a 21:00 horas, permitiendo que quienes celebren esas jornadas en familia puedan acercarse más relajadamente.
Con esta organización, el Parlamento busca que nadie se quede sin la posibilidad de conocer el montaje. La flexibilidad de horarios y la prolongación de la muestra hasta después del Día de Reyes facilitan que tanto residentes como visitantes de paso encuentren un momento para incluir la visita en sus planes navideños.
El Belén de las emociones del Parlamento de Canarias se consolida como una propuesta que une tradición, identidad y reflexión sobre los sentimientos que marcan la vida de las personas. A través de escenas costumbristas canarias, una cuidada puesta en escena y recursos participativos como el buzón de los Reyes Magos, la instalación se ha convertido en uno de los principales puntos de referencia de la Navidad en las islas, ofreciendo a quien se acerque una forma distinta de mirar estas fechas y de reconocerse en aquello que nos une.
