Galicia, por ejemplo, ha dado un paso al frente con la integración de las unidades municipales de drogodependencias en el Sergas y la previsión de un espacio especĆfico para el tratamiento de adicciones en el futuro centro de salud de Noia. Esta localidad coruƱesa se convertirĆ” en un referente autonómico, con 170 metros cuadrados dedicados a la dispensación de metadona, consultas de psiquiatrĆa y psicologĆa, y un acceso independiente. Todo ello se enmarca en el nuevo Plan de SaĆŗde Mental 2026-2030, que incorporarĆ” la atención a los trastornos adictivos como una de sus lĆneas estratĆ©gicas.
El fenómeno GLP-1 contra las adicciones
En el plano farmacológico, los agonistas del receptor GLP-1 -popularizados por el Ozempic y el Wegovy- estĆ”n acaparando titulares. Lo que comenzó como un efecto secundario observado en pacientes con diabetes y obesidad se ha convertido en una prometedora lĆnea de investigación para tratar las adicciones. Un joven gallego, al que llamaremos Fernando, se ha convertido en el primer paciente que cuenta a un medio espaƱol su tratamiento con estos fĆ”rmacos para controlar su adicción al alcohol. Tras un grave accidente domĆ©stico y varias recaĆdas, este estudiante de ADE logró reducir drĆ”sticamente su consumo gracias a la semaglutida, el principio activo de estos medicamentos.
La comunidad cientĆfica estĆ” dividida entre el entusiasmo y la prudencia. Por un lado, expertos como Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos, otorgan a estos fĆ”rmacos una puntuación de 8,5 sobre 10 en su potencial para tratar adicciones. Por otro, psicólogos y psiquiatras mĆ”s cautelosos advierten de que la reducción del consumo no equivale a una curación real, y recuerdan que los estudios a largo plazo aĆŗn estĆ”n en marcha. Mientras tanto, figuras como el doctor NĆ©stor Szerman, presidente de la Asociación Mundial de PatologĆa Dual, ya los recetan a sus pacientes con resultados que califica de Ā«muy prometedoresĀ».
El auge de las adicciones comportamentales
MĆ”s allĆ” de las sustancias, los centros de salud mental espaƱoles asisten a un incremento notable de adicciones sin droga. El Centro de Adicciones Comportamentales del Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha tratado a mĆ”s de 2.300 pacientes en cuatro aƱos, con el juego, la pornografĆa y las compras compulsivas como principales motivos de consulta. Las apuestas deportivas preocupan especialmente entre los mĆ”s jóvenes, un problema que los especialistas siguen con lupa porque cada vez se detecta a edades mĆ”s tempranas.
Para hacer frente a este fenómeno, la Xunta de Galicia ha puesto en marcha el programa piloto «Adestrar sen pantallas», una iniciativa que busca proteger la salud mental y digital de menores de 12 y 13 años mediante el fomento del deporte. La primera jornada formativa, celebrada en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva de Pontevedra, reunió a técnicos y entrenadores que aprenderÔn a detectar señales de alarma y a promover hÔbitos saludables entre los mÔs pequeños.
El papel de las asociaciones y los testimonios
En el Ômbito comunitario, las asociaciones de rehabilitación desempeñan un papel insustituible. En Tomelloso (Ciudad Real), la Asociación para la Rehabilitación de Adicciones (ASORA) celebró su décima jornada bajo el lema «Metamorfosis: Atrévete a salir de lo que ya no te deja crecer», con un aforo completo y la participación de afectados, familiares y profesionales. La concejal de Bienestar Social, Elena Villahermosa, subrayó que las adicciones «no entienden de estatus ni género» y puso el foco en los nuevos factores de riesgo como las redes sociales o el juego online.
Los testimonios personales resultan igualmente reveladores. En AndalucĆa, la nueva sección Ā«Luz al final del tĆŗnelĀ» del programa Ā«La MaƱana de AndalucĆaĀ» ha dado voz al nutricionista Pablo Ojeda, que lleva una dĆ©cada sin jugar tras superar una ludopatĆa, y al mĆŗsico Shotta, que ha superado varias adicciones gracias a un aƱo de ingreso en un centro de rehabilitación. Ambos coinciden en un mensaje: pedir ayuda es el primer paso y el mĆ”s valiente.
La coordinación entre el sistema sanitario y las entidades sociales sigue siendo una asignatura pendiente. La presidenta de ASORA, Inmaculada Gómez, reclamó una mayor conexión entre la atención a las adicciones y los servicios de salud mental, actualmente saturados. También defendió que el abandono del consumo debe ir acompañado de terapias psicológicas y psiquiÔtricas para abordar las causas profundas de la dependencia.
Galicia prevé invertir mÔs de 10 millones de euros en el nuevo centro de salud de Noia, que duplicarÔ su superficie actual y darÔ cabida a la unidad de conductas adictivas, un servicio que atendió a 207 personas el pasado año y que da cobertura a seis municipios de la comarca. La integración de estas unidades en el Sergas, con mÔs de 4,8 millones de euros de financiación directa y 8 millones adicionales para convenios con asociaciones, demuestra que la administración autonómica ha situado este problema entre sus prioridades.
A medida que la investigación avanza, una cosa queda clara: las adicciones, ya sean a sustancias o a comportamientos, requieren un abordaje multidisciplinar. Los fĆ”rmacos pueden apagar el deseo, pero la verdadera recuperación pasa por reconstruir vĆnculos, recuperar la autoestima y encontrar un propósito vital. La combinación de nuevas terapias, prevención temprana y acompaƱamiento social dibuja un horizonte mĆ”s esperanzador para quienes, como Fernando, han encontrado la manera de dejar atrĆ”s el miedo a amanecer sin saber quĆ© ocurrió la noche anterior.
