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¿Cómo eliminar los callos de los pies?

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Los callos aparecen normalmente en los dedos y otras áreas de los pies debido a que se aplica demasiada presión a los pies, los cuales crean como un mecanismo de defensa en que la piel se protege contra la aparición de ampolles.

La mayoría de las personas cometen el error de intentar arrancar los callos para reducir su fea apariencia pero esto puede dar lugar a que se produzcan infecciones y con ellos agravar el problema. Es por ello que hemos recurrido a unos prestigiosos podólogos en Valencia para que nos puedan dar diferentes alternativas para poder eliminar los callos sin la necesidad de ir a una consulta podológica.

Antes que nada nos comentan que para prevenir los callos es preferible utilizar un calzado adecuado, que no quede demasiado ajustado por lo que se debe utilizar un calzado cómodo y que permita airear los pies. A su vez, nos recomiendan mantener la piel limpia y seca en todo momento así que si se sufre sudoración en los pies habrá que utilizar un antitranspirante.

Entre los diferentes tratamientos caseros para poder eliminar los callos se encuentra:

  • Piedra pómez: para su utilización se debe dejar en remojo los pies en agua caliente durante unos 20 minutos aproximadamente. Una vez haya transcurrido ese tiempo se debe raspar los callos con la piedra pómez realizando el movimiento de lado a lado. Se deberá enjuagar periódicamente la piedra y los pies para ir eliminando los residuos que restan al raspar los callos.  Hay que tener cuidado que al lijar no se alcance la capa sana de la piel ya que esto podría contraproducente. Una vez que veas que tus pies se encuentren rosados y notes la diferencia en el callo puedes dar por finalizado el tratamiento.
  • Tratamiento de limón y ajo: En este tratamiento ayuda a la eliminación de las células que se encuentran muertas acumuladas en el callo ya que a su vez lo ablanda y facilita la eliminación. Para realizar este tratamiento se debe mezclar una cucharadita de manzanilla seca junto al jugo de limón y un diente de ajo machacado y aplicarlo en la zona afectada dejando que actúe durante 20 minutos y retirarlo con agua tibia.
  • Bicarbonato de sodio: para utilizar este económico tratamiento se debe disolver 3 cucharadas de bicarbonato de sodio en agua tibia y remojar los pies durante media hora.
  • Tratamiento de tomate: cómo última recomendación nos informan de un tratamiento llevado a cabo con tomate ya que será muy útil a la hora de ablandar la dureza. Para su utilización se deberá extraer la pulpa de tomate y se aplicará directamente sobre la zona a tratar; posteriormente se cubrirá con un vendaje y se dejará actuar durante toda la noche.

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