Emociones a la vista y al tacto: arte solidario para comprender la discapacidad visual

  • Proyecto artístico y literario que visibiliza la vida con discapacidad visual a través de relatos, esculturas, fotografía y música.
  • Más de 150 creadores implicados y un nuevo volumen con 20 relatos basados en experiencias reales de baja visión.
  • La iniciativa recauda fondos para Fundaluce y Retina Murcia, impulsando la investigación de patologías retinianas sin cura.
  • El libro incluye audiolibro locutado por profesionales y banda sonora original creada por músicos murcianos.

Proyecto Emociones a la vista y al tacto

La ciudad de Murcia se ha convertido en escenario de un proyecto que une arte, literatura y compromiso social para acercar al público la realidad de quienes viven con discapacidad visual. Bajo el título “Emociones a la vista y al tacto”, esta obra propone mirar y sentir el mundo como lo hacen las personas con baja visión, utilizando formatos que se pueden escuchar, ver y tocar.

Esta iniciativa, impulsada por el periodista Andrés Torres junto a Retina Murcia y la Fundación de Lucha contra la Ceguera (Fundaluce), da continuidad a un trabajo que ya había despertado mucho interés. Ahora, el proyecto crece, suma nuevas voces creativas y refuerza su vertiente solidaria al recaudar fondos para la investigación de patologías retinianas sin cura.

Un libro que evoluciona: de “Emociones a la vista” a “Emociones a la vista y al tacto”

“Emociones a la vista y al tacto” nace como una ampliación natural de la primera obra, “Emociones a la vista”, publicada en 2022. Aquel volumen inicial reunía 17 relatos breves ilustrados por viñetistas de medios nacionales y regionales, construyendo un mosaico de historias que ayudaba a ponerse, aunque fuera por un rato, en la piel de quienes conviven con una enfermedad visual.

En esta nueva entrega, el proyecto da un paso más y se adentra de lleno en la experiencia cotidiana de la baja visión. El libro incorpora 20 relatos inspirados en situaciones reales vividas por personas con enfermedades visuales poco frecuentes, que muestran desde escenas del día a día hasta momentos de especial carga emocional, siempre con un enfoque cercano y comprensible.

Cada una de estas narraciones no se queda solo en el papel. Tras la lectura de los textos, diferentes artistas plásticos han creado esculturas originales que completan el mensaje desde el tacto, permitiendo que la obra también se pueda “leer” con las manos. Este planteamiento refuerza la idea de que el arte puede ser accesible de muchas formas y no únicamente a través de la vista.

El componente visual sigue siendo clave. A los relatos y las esculturas se suman imágenes captadas por 20 fotógrafos de prensa de la Región de Murcia, que han prestado su mirada profesional al proyecto. Entre sus aportaciones se incluyen trabajos póstumos de Carlos Gallego y Pepe Albaladejo, cuya presencia en el volumen sirve también como reconocimiento a su trayectoria periodística.

Con esta combinación de literatura, escultura y fotografía, el libro se consolida como un espacio creativo colectivo en el que participan artistas, pacientes, periodistas y asociaciones vinculadas a la discapacidad visual.

Más de 150 creadores implicados y un enfoque inclusivo

Desde que comenzó el proyecto, más de 150 creadores han sumado su talento a “Emociones a la vista y al tacto”. En este grupo se encuentran escritores, escultores, ilustradores, fotógrafos de prensa y profesionales de la comunicación, además de las propias personas con discapacidad visual cuyas vivencias inspiran los relatos.

Una de las señas de identidad de la iniciativa es que no se queda en un círculo reducido de autores, sino que busca hacer partícipes a talleres y entidades sociales que trabajan a diario con distintas formas de discapacidad. En esta línea, el proyecto ha incorporado la aportación de espacios como Ápices Salud Mental o PROLAM-ASTUS, cuyos talleres de arte han contribuido con obras que amplían la perspectiva sobre diversidad funcional e inclusión.

El resultado es un mosaico artístico que no se limita a la ceguera o la baja visión, sino que abre la puerta a otras realidades ligadas a la discapacidad. De esta forma, la obra lanza un mensaje claro: la accesibilidad, la empatía y el respeto a la diversidad son retos compartidos por toda la sociedad.

Además, el equipo coordinador ha buscado un equilibrio entre profesionales consolidados y nuevas voces creativas. Conviven en el volumen humoristas gráficos de medios regionales, escultores con una larga trayectoria y periodistas que han prestado su pluma y su voz, junto a artistas que se acercan por primera vez a un proyecto de este tipo.

Todo este entramado humano y artístico refuerza la idea de que “Emociones a la vista y al tacto” es mucho más que un libro: funciona como un punto de encuentro entre la creación cultural y la sensibilización social, en el que cada pieza suma para hacer más visible la discapacidad visual.

Presentación en Murcia: una cita con relatos, arte y testimonio

La presentación de este nuevo volumen tuvo lugar en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés, situada en la Gran Vía de Murcia. El acto reunió a buena parte de las personas implicadas, convirtiéndose en un evento donde se mezclaron conversación, música y reflexión sobre la discapacidad visual.

En la mesa redonda participó el periodista Andrés Torres, coordinador del proyecto, acompañado por diferentes creadores que han aportado su trabajo a la obra. Entre ellos, el escultor Fernando Sáenz de Elorrieta, el humorista gráfico Pedro Sabiote (del diario La Opinión) y el periodista Alberto Soler (Onda Regional), quienes compartieron cómo habían afrontado el reto de transformar en arte las vivencias de personas con baja visión.

También estuvo presente David Sánchez, presidente de Retina Murcia y de la Fundación de Lucha contra la Ceguera (Fundaluce), entidad a la que se destinarán los fondos recaudados por la venta del libro. Su intervención sirvió para recordar que, detrás de cada relato o escultura, hay un objetivo muy concreto: apoyar la investigación científica que pueda mejorar la vida de quienes sufren patologías de retina sin tratamiento eficaz.

La parte institucional del acto corrió a cargo de la consejera Conchita Ruiz, responsable de las áreas de Política Social, Familias e Igualdad del Gobierno regional. Ruiz, que además firma el prólogo de esta nueva entrega, subrayó durante su intervención la necesidad de fomentar la empatía hacia las personas con discapacidad visual como paso imprescindible para construir una sociedad más inclusiva.

La consejera puso el acento en que el libro permite “asomarse al día a día” de quienes tienen baja visión, algo que a menudo pasa desapercibido. Según destacó, obras como “Emociones a la vista y al tacto” ayudan a cambiar la mirada social, mostrando tanto las dificultades como la capacidad de adaptación y resiliencia de estas personas.

Una banda sonora propia y un audiolibro accesible

Si algo distingue a este proyecto es su carácter multidisciplinar. Además de los textos y las piezas plásticas, la publicación incorpora una banda sonora original pensada para acompañar la experiencia de lectura y escucha. En esta nueva edición, el grupo murciano Murcia o Caótico firma el tema “Ser el sol”, una canción creada específicamente para este contexto.

La música no se limita a sonar en la presentación oficial, sino que forma parte también de la versión en audiolibro de “Emociones a la vista y al tacto”. Esta adaptación sonora está narrada por profesionales de medios de comunicación de la Región de Murcia, que se han prestado a poner voz a los relatos para que puedan llegar a quienes no pueden leerlos en formato impreso.

Durante la presentación, el músico Pepe Torres Valentí se encargó del acompañamiento musical en directo, dando un toque aún más cercano al encuentro. Además, el rockero molinense Enrique Invierno ha aportado otro tema vinculado al proyecto: tras leer la primera entrega, compuso una canción homónima que se asocia a esta colección de relatos y refuerza su identidad sonora.

Esta dimensión musical persigue un objetivo claro: hacer el proyecto accesible en distintos formatos sensoriales. Las canciones, el audiolibro y las voces profesionales permiten que el contenido llegue a personas con diferentes grados de discapacidad visual, al tiempo que generan una atmósfera emocional que acompaña las historias.

De este modo, la obra no solo se puede leer y tocar, sino también escuchar y sentir a través del sonido, algo especialmente importante cuando se piensa en un público con dificultades para acceder a materiales puramente escritos o visuales.

Arte, empatía y apoyo a la investigación

“Emociones a la vista y al tacto” se presenta como un ejemplo de cómo el arte puede convertirse en una herramienta eficaz para sensibilizar sobre la discapacidad visual y, al mismo tiempo, impulsar la investigación médica. Impulsado por Andrés Torres, Retina Murcia y la Federación de Asociaciones de Distrofias Hereditarias de Retina de España (Farpe), el proyecto tiene como meta acercar al gran público la experiencia de vivir con baja visión y canalizar recursos hacia estudios científicos que buscan nuevos tratamientos.

Fundaluce, la Fundación de Lucha contra la Ceguera, es la entidad beneficiaria de los fondos obtenidos a través del libro. Esta organización trabaja en la financiación de proyectos de investigación sobre patologías retinianas hereditarias y otras enfermedades de la visión para las que todavía no existe cura. La venta de ejemplares supone, por tanto, una ayuda directa a esta labor.

Aunque la iniciativa nace en Murcia y cuenta con una fuerte impronta regional, conecta de forma natural con el contexto europeo, donde la promoción de la accesibilidad y la inclusión es una prioridad creciente. La combinación de literatura accesible, arte táctil, imágenes de prensa y producciones musicales encaja con las tendencias actuales en materia de cultura inclusiva y participación social.

Además, el enfoque colaborativo del proyecto, que implica a personas con discapacidad, asociaciones, instituciones públicas y profesionales del ámbito creativo, encaja con las recomendaciones europeas de trabajar en red para mejorar la calidad de vida de quienes conviven con una discapacidad visual o con otras formas de diversidad funcional.

En conjunto, “Emociones a la vista y al tacto” demuestra que cuando se ponen a dialogar la creación artística, la empatía y la solidaridad, se pueden generar iniciativas con impacto real: ayudan a comprender mejor cómo es vivir con baja visión, fomentan un cambio de mirada hacia la discapacidad y contribuyen, al mismo tiempo, a financiar la investigación que puede abrir nuevas vías de tratamiento en el futuro.