Los trastornos de la conducta alimentaria han vuelto a situarse en el centro del debate sanitario y social en EspaƱa, con nuevas medidas asistenciales y un impulso de acciones formativas y de sensibilización. En este contexto, la detección precoz y la atención coordinada ganan peso ante un problema que deja huella fĆsica y psicológica y que afecta sobre todo a chicas adolescentes y mujeres jóvenes. Para comprender mejor los distintos cuadros se repasan los tipos de trastornos alimenticios mĆ”s frecuentes.
Mientras Sanidad en el PaĆs Vasco avanza en una red asistencial especĆfica para menores y jóvenes, entidades y universidades de distintas comunidades organizan jornadas, cursos y guĆas prĆ”cticas. A ello se suma evidencia reciente de Reino Unido que describe riesgos de salud persistentes hasta una dĆ©cada despuĆ©s del diagnóstico, un recordatorio de que el seguimiento a largo plazo es tan importante como la intervención inicial. El impacto en población joven estĆ” ligado a factores como la presión social y la autoestima adolescente.
Euskadi impulsa una red de referencia para TCA en infancia y adolescencia
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha anunciado una unidad de referencia para el tratamiento de los TCA en la infancia y la adolescencia, con dos nodos hospitalarios principales en Bilbao-Basurto y Barrualde-Galdakao, y un hospital de dĆa especializado en la OSI Donostialdea. El dispositivo se concibe para ofrecer una respuesta integral y homogĆ©nea en todo el territorio.
Basurto atenderĆ” a pacientes de hasta 18 aƱos en las fases mĆ”s agudas, con foco en estabilización nutricional y mĆ©dica, mientras que Galdakao asumirĆ” casos desde los 14 aƱos hasta la edad adulta, especialmente aquellos con mayor resistencia terapĆ©utica. Ambos centros trabajarĆ”n con coordinación clĆnica unificada, protocolos y circuitos comunes, y decisiones compartidas sobre ingresos y derivaciones.
La unidad se integrarĆ” en la red de salud mental infanto-juvenil y reforzarĆ” la colaboración con pediatrĆa, endocrinologĆa, enfermerĆa comunitaria, servicios sociales y el Ć”mbito educativo, para facilitar detección temprana y seguimiento continuado con apoyo a las familias. Como recurso complementario, el hospital de dĆa en Gipuzkoa ofrecerĆ” programas intensivos diurnos para evitar ingresos cuando no sean necesarios. La coordinación con centros educativos debe tener en cuenta fenómenos como el acoso escolar en la detección temprana.
Los datos clĆnicos reflejan la magnitud del reto: en 2024 se registraron 814 consultas de especialistas (principalmente en Salud Mental y EndocrinologĆa) por TCA en Osakidetza, con un 91,9% de pacientes mujeres. MĆ”s de la mitad de los casos se concentraron entre los 11 y los 25 aƱos, un 58,7%, con 312 consultas en Gipuzkoa.
En Atención Primaria se atendieron 522 pacientes con diagnóstico de TCA en 2024; las consultas han subido un 23,9% desde 2020, aunque tras el pico de 2021 (719 consultas) se observa una tendencia de descenso moderado en los últimos ejercicios. A nivel hospitalario se dieron 119 altas tras ingresos por TCA, y por los comedores terapéuticos pasaron 130 personas en 2024 (20 en Gipuzkoa), un recurso clave para reeducación alimentaria y apoyo conductual.

Jornadas y recursos: Cantabria, Baleares y Castellón activan la sensibilización
Santander acoge las XV Jornadas sobre la atención a los TCA en el hospital Valdecilla, organizadas por ADANER Cantabria. Bajo el lema āAvances y controversias en la atención a los TCAā, la cita reĆŗne a profesionales de referencia para compartir experiencias y actualizar conocimientos con un enfoque efectivo y compasivo, poniendo el acento en la detección precoz. En estos foros se analizan tambiĆ©n comportamientos sociales como las burlas entre adolescentes que pueden actuar como factor de riesgo.
En ese marco, la nutricionista Sandra PiƱeiro impartirĆ” la charla āMĆ”s allĆ” del cuerpo: una mirada comprensiva a los TCAā, con el objetivo de visibilizar realidades de anorexia, bulimia, ortorexia y otros trastornos, desmontar mitos y aportar pautas bĆ”sicas de acompaƱamiento a lo largo de las distintas etapas de la vida. La sesión abordarĆ” tambiĆ©n la influencia de la imagen corporal y la dismorfia corporal.
AdemĆ”s, PiƱeiro conducirĆ” el curso āMĆ”s allĆ” del cuerpoā a partir del 3 de diciembre, con cinco sesiones preventivas y psicoeducativas para un grupo reducido de mujeres. El programa propone reflexionar sobre la relación con el cuerpo y la comida, adquirir herramientas de autocuidado y reforzar la autoestima.
En Baleares, el CESAG (adscrito a la Universidad Pontificia Comillas) organiza una mesa redonda abierta sobre TCA con la participación de AEETCA, la Unidad de TCA del Hospital Son Espases y una persona recuperada, orientada a estudiantes y profesionales. Se abordarÔn factores de riesgo vinculados a deporte de élite, moda o medios, y la importancia de la detección temprana en el Ômbito educativo, incluyendo fenómenos como la gordofobia.
Por su parte, la Universitat Jaume I (Castelló) presenta una guĆa pionera para prevención y acompaƱamiento de TCA dirigida a familias y centros educativos, que promueve la coordinación con los servicios de salud. La iniciativa se suma a otros protocolos universitarios en salud mental y se enmarca en el DĆa Internacional contra los TCA del 30 de noviembre.

La evidencia cientĆfica advierte de riesgos a largo plazo
Un anĆ”lisis publicado en BMJ Medicine con datos de Inglaterra ha seguido durante una dĆ©cada a 24.709 personas con TCA (emparejadas con 493.001 controles). Las niƱas y mujeres representaron el 89% de la muestra; el 14,5% tenĆa anorexia, el 20,5% bulimia, el 5% trastorno por atracón y el resto otros/no especificados. En el contexto global, la alerta de la OMS sobre salud mental refuerza la necesidad de polĆticas coordinadas.
Durante el primer aƱo tras el diagnóstico se observaron probabilidades significativamente mayores de insuficiencia renal (ā6 veces), enfermedad hepĆ”tica (ā7), osteoporosis (ā6), insuficiencia cardiaca (ā2) y diabetes (ā3). Estos riesgos disminuyen con el tiempo pero se mantienen elevados a 5 y 10 aƱos; por ejemplo, a la dĆ©cada se estiman 110 casos adicionales de insuficiencia renal y 26 de enfermedad hepĆ”tica por cada 10.000 personas.
En salud mental, el riesgo de depresión fue unas 7 veces mayor el primer año, con 596 casos adicionales por 10.000, y el de autolesiones mÔs de 9 veces mayor (309/10.000). El riesgo de suicidio rozó 14 veces en el primer año y siguió casi triplicado una década después, con un exceso de mortalidad no natural también persistente. En estos procesos el trabajo psicoterapéutico y las estrategias para superar el dolor emocional resultan fundamentales en el abordaje integral.
El estudio no contó con medidas de gravedad clĆnica, un lĆmite relevante, pero subraya la necesidad de seguimiento continuado y coordinación entre atención primaria y especializada (nefrologĆa, cardiologĆa, endocrinologĆa y salud mental) para mejorar los resultados fĆsicos y psicológicos a medio y largo plazo.

Claves de detección y atención coordinada
La intervención temprana pasa por reconocer señales de alerta en casa, en el centro educativo y en la consulta de primaria, favoreciendo derivaciones Ôgiles y seguimiento que eviten la cronificación. Sensibilizar al entorno y ofrecer información fiable reduce la demora en pedir ayuda; por ejemplo, identificar situaciones de puede acelerar la derivación.
El abordaje mĆ”s eficaz es interdisciplinar: psiquiatrĆa, psicologĆa clĆnica, pediatrĆa, endocrinologĆa y enfermerĆa comunitaria, junto con servicios sociales y el sistema educativo. Recursos como comedores terapĆ©uticos u hospitales de dĆa permiten sostener cambios de conducta, reforzar el papel de las familias y, cuando procede, prevenir ingresos.
Los datos confirman un marcado sesgo de gĆ©nero en la adolescencia y la juventud (entre el 85% y el 92% de las consultas son de mujeres), aunque en menores de 10 aƱos la distribución se equilibra por sexos, con prevalencia baja pero relevante para la vigilancia clĆnica.
La planificación en red, con protocolos comunes y equidad territorial, estÔ llamada a garantizar continuidad asistencial y calidad homogénea, especialmente en fases agudas y en cuadros que muestran resistencia a los tratamientos estÔndar.
Entre la mejora organizativa en Euskadi, la movilización de entidades y universidades y la evidencia cientĆfica disponible, se consolida un cambio de paso: mĆ”s prevención, mĆ”s coordinación y una mirada de largo recorrido para reducir complicaciones fĆsicas y psĆquicas y acompaƱar mejor a quienes conviven con un TCA.