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El estrés crónico, un problema cada vez más presente en nuestra sociedad

El estrés crónico es un problema que cada vez está más presente en la sociedad actual, y es que se deriva fundamentalmente de las presiones y el ritmo de vida que llevamos. A continuación vamos a analizar algunas de sus particularidades y sobre todo aprenderemos a identificar sus síntomas así como buscaremos las alternativas que nos ayuden a realizar un tratamiento tanto preventivo como curativo.

El estrés crónico, un problema cada vez más presente en nuestra sociedad

Definición del estrés crónico y causas que lo producen

Entendemos que todos vosotros sabéis lo que es el estrés, y es que son pocas las personas que viven a día de hoy libres de él. Sin embargo, en la mayor parte de los casos hablamos de un estrés que aparece y desaparece y básicamente vamos balanceando la situación de manera que tenemos periodos en los que nos sentimos más relajados y otros en los que el estrés se hace más patente.

Básicamente, para qué lo entendáis mejor, lo que se suele encontrar son casos de estrés agudo, es decir, un estrés intermitente que aparece y desaparece dependiendo de la situación que estemos viviendo.

Sin embargo, en esta ocasión vamos a centrarnos en lo que es el estrés crónico, es decir, se trata del peor estrés que podemos padecer debido a que es un estrés continuo que se hace presente de forma prolongada, lo cual deriva en un agotamiento generalizado que puede afectar muy gravemente a nuestra salud tanto física como mental.

Hay que tener en cuenta que el estrés produce un cansancio muy destacado a la persona que lo padece, y afecta de forma física haciendo que nos sintamos cansados y no consigamos descansar adecuadamente, también nos afecta a nivel emocional de manera que comenzamos a perder la confianza en nosotros mismos y la autoestima, y también a nivel mental con lo que puede llegar a derivar incluso en problemas de depresión y ansiedad.

El estrés crónico se presenta en aquellos casos en los que los elementos negativos que producen ese estrés sobre el paciente no cesan en su entorno, como por ejemplo ocurre en gran cantidad de ocasiones a soldados que se encuentran durante un tiempo muy largo en batalla, de manera que, como habréis escuchado en más de una ocasión, finalmente acaban agotados y con problemas de ansiedad, depresión e incluso trastornos de gravedad.

Sin embargo, no es necesario llegar hasta el punto de luchar en una guerra para padecer estrés crónico, sino que hay determinadas situaciones en nuestra vida que nos pueden empujar a ello como por ejemplo la dificultad para llegar a final de mes y pagar las facturas; si estamos dentro de este grupo y en ocasiones tenemos que recurrir a impagos para después intentar ir saliendo, evidentemente nos vamos a ver sometidos a un estrés continuo ya que cada dos por tres nos acordaremos de estas dificultades con lo cual nos irá afectando cada vez más.

Síntomas del estrés crónico

Por otra parte también es muy importante que prestéis atención a los síntomas del estrés crónico, ya sea para identificar si es lo que nos está ocurriendo a nosotros, o incluso para estar pendiente de las personas que a nuestro alrededor con el objetivo de intentar atacar el problema lo antes posible para evitar males mayores.

El estrés crónico, un problema cada vez más presente en nuestra sociedad

Dependiendo de cada paciente, el estrés crónico se puede presentar de formas muy diversas, pero básicamente hay algunos síntomas muy generalizados que se pueden observar en todos o en la mayoría de los casos, los cuales son el insomnio, una clara fatiga emocional, la repentina tendencia a consumir productos perjudiciales como alcohol, tabaco y drogas de forma abusiva o incluso a comer de forma compulsiva, aparece la sensación de inseguridad e incluso puede llegar a derivar en otros problemas mayores como enfermedades del aparato digestivo e incluso problemas cardíacos.

Cómo prevenir y tratar el estrés crónico

Tanto para la prevención como para el tratamiento, evidentemente el objetivo es acabar con esa presión que recibimos y que es la causante de este estrés constante. Sin embargo, evidentemente no siempre se trata de algo fácil ya que muchas veces es una situación que está arraigada en nuestra vida. Sin embargo es muy importante que tengamos muy claro que lo primero debe ser nuestra salud, de manera que deberemos realizar todos los cambios que sean necesarios con el objetivo de recuperar el nivel de estrés natural.

Nuestro objetivo va a ser aumentar el control que tenemos acerca de nuestro entorno y de nuestra propia vida, ya que de esta forma conseguiremos acabar con la presión, pero todo esto es un camino que generalmente será largo y sobre todo requiere de ayuda profesional, de manera que, si nos encontramos o tenemos indicios que apunten a que padecemos estrés crónico, lo primero que tenemos que hacer es contactar con un especialista ya sea nuestro médico de cabecera o nuestro psicólogo de confianza, ya que es la mejor forma de comenzar a realizar un tratamiento a través del cual podamos comenzar a andar los pasos en la dirección correcta para acabar con la situación.

Repetimos que es muy importante que actuemos lo antes posible en estos casos, ya que si bien es cierto que para que exista estrés crónico debemos haber estado sometidos a estrés durante mucho tiempo, también lo es que con el paso del tiempo la situación empeora, no ya sólo porque puede haber afectado a más aspectos de nuestra salud tanto mental como física, sino por el hecho de que produce cada vez más un debilitamiento que nos lleva a tener la sensación de que cada vez es mucho más complicado salir del problema, lo cual evidentemente hace que la terapia se alargue y se dificulte.

No obstante, cabe destacar que en muchos casos hay personas que han conseguido reducir el estrés y hacer desaparecer el estrés crónico dando un cambio radical en su vida, el cual puede ir desde cambiar de trabajo hasta cambiar la residencia habitual o incluso aumentar el tiempo de ocio, mejorar la alimentación, practicar ejercicio físico, etcétera. Básicamente debéis tener muy claro que para combatir el estrés crónico vamos a tener que hacer cambios positivos en nuestra vida, por lo que cuanto antes empecéis, antes os va a beneficiar.