Estrés en España: la epidemia silenciosa que dispara las bajas laborales y las visitas al médico

  • Más de la mitad de los españoles declara vivir con estrés de forma habitual según diferentes informes de salud y bienestar.
  • El estrés crónico se asocia con una caída del sistema inmunológico que puede durar horas, aumentando la vulnerabilidad a enfermedades.
  • Expertos en psicología apuntan a la gestión del ego y a saber afrontar la crítica como claves para reducir la tensión diaria.
  • Actividades como montar en moto o practicar ejercicio físico moderado reducen los biomarcadores del estrés, según estudios científicos.

Persona estresada sentada en el suelo

El informe de Ipsos sitúa la cifra en torno al 60% de la población, mientras que el Estudio Internacional de Salud Mental de AXA en España eleva el porcentaje hasta el 59%, con especial incidencia entre los más jóvenes. La cosa no queda ahí: el VII Estudio de Salud y Estilo de Vida de Aegon indica que un 72% de los encuestados ha sufrido estrés o ansiedad en el último año. Son datos que dibujan un escenario de fatiga emocional generalizada, una especie de epidemia silenciosa que se cuela en la rutina sin hacer demasiado ruido, hasta que empieza a pesar de verdad.

La tendencia preocupa especialmente en el ámbito laboral. Según Ipsos, uno de cada tres españoles se ha ausentado de su puesto de trabajo en el último año a causa del estrés laboral en España y Europa, una cifra que refleja cómo la tensión emocional acaba traduciéndose en bajas médicas, pérdida de productividad y un coste personal difícil de cuantificar. El caso es que el estrés no viene de una sola fuente, sino de la suma de prisas, expectativas y falta de desconexión, y los especialistas llevan tiempo alertando de que estamos ante un problema de salud pública que necesita atención urgente.

estrés
Artículo relacionado:
El estrés en España: ¿enemigo o aliado? Claves para gestionarlo

El estrés crónico golpea el sistema inmunológico

El médico Manuel Sans Segarra, antiguo jefe de Cirugía Digestiva del Hospital Universitario de Bellvitge y pionero en cirugía laparoscópica en España, es tajante cuando habla de las consecuencias físicas del estrés. En sus intervenciones públicas y entrevistas, el especialista asegura que un minuto de estrés profundo provoca una caída del sistema inmunológico, tanto humoral como celular, que dura unas seis horas. Si la situación se cronifica, esa desactivación de las defensas se vuelve permanente, dejando al organismo mucho más expuesto.

Mujer con dolor de cabeza por estrés

El doctor insiste en que la relación entre mente y cuerpo es cada vez más evidente, y que las personas que permanecen en un estado de preocupación prolongado presentan una mayor vulnerabilidad física. Según su experiencia, estos pacientes tienen predisposición a enfermedades autoinmunes, infecciones recurrentes e incluso a desarrollar cáncer>. La explicación está en la liberación crónica de catecolaminas y cortisol, hormonas que resultan lesivas cuando se mantienen elevadas durante demasiado tiempo, convirtiéndose en un estrés crónico, un enemigo silencioso que afecta los cimientos del organismo.

estrés
Artículo relacionado:
Estrés crónico, cerebro y jóvenes: así nos afecta y qué estamos haciendo para manejarlo

El carácter y la gestión de las emociones

Más allá de los efectos biológicos, el estrés tiene una componente psicológica que los expertos llevan años analizando. El escritor estadounidense Robert Greene, conocido por sus ensayos sobre poder y estrategia, ha hablado abiertamente sobre cómo nuestro carácter influye en la manera de lidiar con la presión. En una entrevista en el podcast de Jay Shetty, Greene explicaba que las personas con un carácter fuerte son capaces de aceptar la crítica, trabajar con otros y asumir responsabilidades, mientras que un carácter débil se manifiesta en la incapacidad de soportar cualquier tipo de crítica>. Para él, el peor rasgo de una persona es ser extremadamente defensivo.

No es el único experto que apunta en esta dirección. A finales de los años 70, la psicóloga Suzanne Kobasa ya investigó lo que llamó las «tres C» del estrés: compromiso, control y reto. Según su estudio, estos tres factores actúan como protectores ante episodios de ansiedad, estrés o depresión>. Las personas perseverantes, que no tienen problemas para actuar bajo presión y que afrontan los problemas de manera directa, muestran mayores niveles de resiliencia. Un estudio realizado en Perú refuerza esta tesis al situar la responsabilidad como el factor más fuerte de fortaleza psicológica. Y no hay que olvidar la visión de la psicóloga Sonia Díaz Rois sobre el enojo: muchas personas «creen que tienen mal carácter y lo que tienen es saturación», una acumulación de carga emocional que acaba estallando por una tontería.

mindfulness
Artículo relacionado:
Mindfulness gana terreno en España y Europa como herramienta frente al estrés y la ansiedad

Salidas naturales para reducir la tensión

La ciencia también ha estudiado qué actividades ayudan a bajar los niveles de cortisol y adrenalina. Un equipo del Instituto de Neurociencia y Comportamiento Humano de la UCLA, financiado por Harley-Davidson, demostró que conducir una moto durante 20 minutos reduce los biomarcadores de estrés en un 28%>. Los investigadores detectaron que al montar en moto la frecuencia cardíaca aumenta un 11% y los niveles de adrenalina un 27%, cifras comparables a las de una actividad física ligera, pero al mismo tiempo se produce un estado de calma y atención sostenida que no se observa conduciendo un coche. Lo curioso es que esa mejora en la concentración se mantiene al menos diez minutos después del trayecto.

La OMS y diversos estudios coinciden en que el ejercicicio físico regular es uno de los mayores reductores del estrés, junto con un sueño reparador. La clave está en encontrar una actividad que nos permita desconectar y centrarnos en el presente>, ya sea rodar en moto, practicar deporte o simplemente pasar tiempo con amigos y familiares. Frente a la soledad, que agrava este tipo de situaciones, rodearse bien es una de las herramientas más eficaces para afrontar los problemas sin que el estrés acabe pasando factura a nuestra salud.

gestión del estrés
Artículo relacionado:
El estrés laboral y el burnout, las claves de la nueva guía del INSST para prevenirlos

Añadir como fuente preferida en Google