Qué son las falacias y cómo perjudican la comunicación

hablar con falacias

“¡No digas falacias!” Es posible que hayas escuchado esta expresión en algún momento de tu vida, y es que “falacia” es una palabra bastante común pero es necesario entenderla para saber por qué se utiliza la palabra y por qué las falacias no deben ser un habitual en la comunicación de las personas cuando quieran un buen entendimiento.

Las falacias son un tipo de razonamiento no válido o incorrecto pero que parece un razonamiento correcto aunque no lo es. Es como un razonamiento engañoso o equivocado (falaz) aunque lo que se intenta es que parezca convincente o persuasivo para la persona que lo escucha. Todas las falacias siempre vulneran alguna regla lógica en la comunicación.

Nos podemos encontrar con falacias lógicas y argumentativas, que son conceptos utilizados para referirse a la validez o invalidad de las conclusiones a las que se llega en un diálogo o debate.

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Para entenderlas mejor

Por lo tanto una falacia es un razonamiento que a pesar de parecer correcto y válido, no lo es. Se trata de una línea de razonamiento equivocada y por tanto las ideas no pueden ser aceptadas. No importa si la conclusión a la que se llega es verdadera o no (a través de la falacia) ya que podría serlo por casualidad, pero el proceso por el que se llega a ese punto rompe las reglas lógicas y por tanto, no puede ser válido.

falacias en una conversacion

Desde siempre ha existido cierta tendencia a sobrevalorar la capacidad de pensar de manera racional en las personas, intentando ser coherente con la manera de pensar y actuar. Se da por supuesto que un adulto es capaz de actuar de acuerdo a unos razonamientos correctos y que salirse de eso, sería actuar de manera incorrecta. Los casos en los que las personas se comportan de forma irracional son causados por problemas emocionales de la persona que no es capaz de identificar las razones exactas por las que actúa en determinados momentos.

Pero poco a poco se acepta la idea de que la conducta irracional también existe en la vida de las personas y que en contraste a lo que se pensaba anteriormente, parece que actuar con racionalidad es ahora la excepción. Esto significa que las personas en ocasiones actúan siguiendo sus impulsos y sus emociones sin pensar de forma racional las cosas. Las falacias por tanto, parece que se han metido en la vida de las personas casi sin que se den cuenta.

Las falacias hay que entenderlas para poder saber qué son y cómo puede ayudar o perjudicar en la vida diaria de las personas. Esto significa entender hasta qué punto los falsos argumentos están siempre en las conversaciones de las personas, pero, ¿qué hay detrás de ellos? Para entenderlo mejor, tienes que diferenciar los tipos de falacias que existen.

Falacias formales y no formales

Para entenderlo todo mejor y más rápido tenemos que centrarnos en las falacias formales y no formales, ya que el listado es muy largo e incluso hayan algunas que no se han descubierto. Por eso, es mejor que nos centremos en las más comunes y así conocer los principales tipos de falcas como referencias para descubrir vulneraciones en los razonamientos. Recuerda que no existe una única forma de clasificación.

diferentes tipos de falacias

Falacias formales

Este tipo de falacias lo son porque el contenido de lo que se dice no permite llegar a una conclusión y la relación entre las premisas hace que la idea no sea válida. Los fallos en estas falacias no dependen del contenido, sino en el modo en que las premisas están conectadas unas con otras. No son falsas por el razonamiento e ideas irrelevantes, sino porque no hay coherencia en el argumento. Se puede detectar intentando descubrir incoherencias en el contenido del diálogo. Los tipos más frecuentes son:

  • Negación del antecedente. “Si le hago un regalo, le caeré bien” si se niega la primera idea se infiera incorrectamente en el segundo: “si no le hago un regalo, no le caeré bien”.
  • Afirmación del consecuente. Se afirma un segundo elemento que infiere incorrectamente en el antecedente como verdadero: “Si apruebo el examen, me voy de fiesta”.
  • Término medio no distribuido. Se conectan dos proposiciones y no hay conclusión. “Todos los alemanes son europeos, algún ruso puede serlo, por lo tanto algún ruso también es alemán”.

falacias entre las personas

Falacias no formales

Las falacias no formales son las que el error de razonamiento tiene que ver con el contenido de las ideas que se aportan o premisas. No se llega a una conclusión independientemente de si las ideas o premisas son ciertas o no. Se tienen ideas irracionales sobre el funcionamiento del mundo para dar la sensación de que algo es cierto aunque no lo es. Los tipos más comunes son:

  • Falacia ad ignorantiam. Se intenta dar por hecho la veracidad de una idea solo porque no se puede demostrar que es falso. Por ejemplo, si no se demuestra que los ovnis no existen es porque existen.
  • Falacia ad verecundiam. También se conoce como falacia de autoridad se vincula la veracidad de una proposición a la autoridad de quien la defiende como si eso la hiciese la verdad absoluta.
  • Argumento ad consequentiam. Se intenta dar por válido (o no) una idea dependiendo de si resulta deseable o no.
  • Generalización apresurada. Es una generalización no fundamentada en datos. Es como por ejemplo, decir que todos los catalanes son tacaños.
  • Falacia del hombre de paja. No se critica las ideas del otro, pero sí se manipula la imagen de éste.
  • Post hoc ergo propter hoc. Se da por hecho que si un fenómeno ocurre después de otro es porque el segundo está causado por el primero. Como subir el coste de la luz cuando llega el frío.
  • Falacia ad hominem. Se niega la veracidad de ideas porque se resaltan solo las ideas negativas de las mismas. No se critica la idea o el razonamiento solo lo negativo ya sea más o menos exagerado.

A partir de ahora te resultará un poco más sencillo poder detectar falacias en las conversaciones que tengas con otras personas… Aunque a veces los que dicen falacias, ¡no saben ni que las están diciendo!

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