Giro de la empresa: tipos, ejemplos y claves para elegir el adecuado

  • El giro de la empresa es la actividad económica principal que genera sus ingresos y permite clasificarla como industrial, comercial o de servicios.
  • Una misma organización puede combinar actividad principal, secundaria y auxiliar, por lo que conviene definir qué procesos forman el núcleo del negocio.
  • Para elegir el mejor giro se deben analizar habilidades personales, recursos disponibles, competencia, demanda del mercado y requisitos legales.
  • Un liderazgo estratégico alineado con el giro empresarial evita ineficiencias y orienta todas las áreas hacia un propósito común y sostenible.

mejor giro para su empresa

Al momento de comenzar con una nueva empresa a muchas personas les resulta un poco difícil el tan sólo iniciar, debido a que no muchos están orientados con respecto a lo que quieren para su empresa y en la rumbo que desean dirigirse. Definir con claridad el giro o actividad principal es uno de los primeros pasos estratégicos, porque condiciona el tipo de clientes que atenderás, los recursos que necesitarás, la forma de organizar tu negocio y hasta los permisos legales o fiscales que tendrás que tramitar.

A continuación se mostrarán algunos tipos de giros de empresas, su significado y sus clasificaciones más importantes, integrando ejemplos prácticos y criterios para ayudarte a elegir el giro más conveniente para tu proyecto, de modo que puedas despejar las dudas más frecuentes sobre este tema.

¿Qué es el giro de la empresa?

Los giros de empresas no son otra cosa más que las actividades que desarrolla una empresa, las cuales suelen ser los principales motores para generar los ingresos en la misma. Estas actividades suelen elegirse por el dueño de la empresa o en muchas ocasiones por juntas directivas, ya que son personal altamente calificado para el desarrollo de ideas que la puedan beneficiar a la compañía.

Dicho de otra forma, el giro de la empresa es el tipo de operación productiva que lleva a cabo y de la cual provienen sus ganancias o dividendos. Incluye todo el ciclo que va desde la inversión en recursos y personal hasta la obtención de ingresos por la vía del comercio con lo producido o con el servicio prestado. Por ejemplo, no es lo mismo una empresa cuyo giro es la venta de ordenadores que una clínica, una constructora o una agencia de viajes.

Este concepto también permite clasificar a las empresas en grandes grupos según el tipo de actividad económica que realizan, lo que hace más comprensible un entorno empresarial que, de por sí, puede ser complejo y cambiante. Gracias al giro podemos distinguir si una organización es industrial, comercial o de servicios, y a la vez ubicarla dentro de subcategorías más específicas.

Es importante tener en cuenta que el giro de la empresa no existe de manera aislada. Cada tipo de actividad es el resultado del desarrollo histórico, social y tecnológico de las sociedades. Además, la relevancia de un giro u otro puede variar según el país o la región donde opere la organización, así como por las tendencias del mercado y las necesidades de los consumidores.

Por último, una empresa puede contar con más de un giro empresarial. En estos casos, se suele distinguir entre actividad principal (la que genera la mayor parte de los ingresos), actividad secundaria (fuente complementaria de ganancias, muchas veces de carácter exploratorio) y actividad auxiliar (actividades necesarias para apoyar o mantener los procesos productivos de las anteriores, como el mantenimiento interno o un pequeño servicio de transporte propio).

Clasificaciones de las empresas según su giro o actividad

Existen tres tipos diferentes de clasificaciones para las empresas según el giro que hayan escogido para desarrollarse en el ámbito financiero. De forma general, y coincidiendo con la mayoría de manuales de administración, las empresas se agrupan en industriales, comerciales y de servicios. Además, cada grupo se puede subdividir en actividades más específicas.

Esta clasificación, lejos de ser algo meramente teórico, te ayuda a identificar con claridad qué lugar ocupa tu empresa en la cadena productiva: si extrae materias primas, las transforma, intermedia en su venta o presta servicios directamente al consumidor u otras organizaciones.

Empresas de servicios

empresa de servicios

Este tipo de empresas se dedican a actividades especialmente de servicios prestados a la sociedad, las cuales son las más comunes, debido a que las podemos encontrar en casi cualquier sitio, desde un banco, hasta un mercado de alimentos cuando ofrece reparto a domicilio o estacionamiento vigilado.

Las empresas de giro de servicios no generan ingresos mediante la venta de bienes tangibles, sino a través de acciones, conocimientos o procesos que benefician al cliente. Pueden ofrecer sus servicios tanto a personas como a otras organizaciones (empresas, instituciones públicas, asociaciones, etc.). Este giro se considera el tercer sector de la economía y es uno de los más heterogéneos y dinámicos, ya que continuamente surgen nuevas necesidades que dan lugar a servicios innovadores.

  • Seguros: son empresas dirigidas al público que desee, como su nombre lo dice, asegurar cualquier bien de su propiedad, como el coche, casa, su vida e inclusive su muerte, para así tener un fondo administrado en caso de una situación futura, imprevista e incierta. En este giro se incluyen seguros de salud, automóviles, vivienda, responsabilidad civil y muchos otros, todos basados en la gestión del riesgo.
  • Turismo: se dedican al disfrute y guía de viajeros en lugares desconocidos para ellos, como lo son países extranjeros o estados de su mismo país de residencia. Pueden ofrecer paquetes de viaje, alojamiento, transporte y actividades recreativas, o bien actuar como intermediarios entre aerolíneas, hoteles y turistas.
  • Educación: brindan la oportunidad de conocimiento a personas interesadas en obtenerlo. Un ejemplo de estas empresas podrían ser las escuelas musicales, en las cuales se ofrecen diferentes tipos de cursos, al igual que universidades privadas, academias de idiomas, centros de formación profesional o plataformas de cursos en línea, que brindan las instalaciones o el entorno virtual para el estudio de carreras y cursos a su alumnado, pero con fines de lucro.
  • Servicios públicos: son empresas normalmente dirigidas por los estados, de las cuales su objetivo es facilitar a la población el acceso y la gestión de servicios esenciales. Incluyen actividades como el suministro de luz eléctrica, agua potable, saneamiento, transporte público y también la gestión de trámites administrativos e impuestos. En muchos países se consideran servicios básicos, ya que resultan indispensables para la vida cotidiana.
  • Servicios privados: son empresas con actividades parecidas a las anteriormente mencionadas, solo que están directamente relacionadas con el cobro de sus servicios para poder desarrollarse, ya que no poseen un fondo como lo posee el estado de un país. Aquí caben empresas de limpieza, seguridad privada, consultoras, gimnasios, clínicas privadas y una amplia variedad de servicios complementarios o de lujo.
  • Entidades financieras: aunque existan bancos públicos, también se pueden encontrar privados, los cuales están enfocados en el manejo del dinero de sus clientes. Administran cuentas, emiten préstamos con intereses para que sus clientes tengan oportunidades de negocios, ofrecen facilidades de pago y servicios como cuentas de ahorro e inversión. Estas entidades utilizan los depósitos de sus clientes para otorgar créditos, generando ingresos por los intereses, lo que forma parte central de su modelo de negocio y de la intermediación financiera.
  • Salubridad: son empresas que se ubican en el ámbito de la salud de los consumidores. Normalmente suelen ser clínicas, que prestan servicios ambulatorios, hospitalarios y atienden situaciones de emergencias. También están las farmacias, laboratorios de análisis, centros odontológicos y de rehabilitación, que se dedican a proporcionar diagnósticos, tratamientos y medicamentos.
  • Transporte: se caracterizan por realizar el traslado de bienes, productos e inclusive personas de un sitio determinado a otro. Entre ellas podemos encontrar los autobuses, los taxis, las agencias de mudanzas, las agencias de envíos, las aerolíneas y empresas de logística. Su valor añadido consiste en conectar lugares y personas de forma segura y eficiente.

Desde el punto de vista de la importancia para la vida cotidiana, muchos de estos servicios pueden agruparse, además, en servicios básicos (como luz, agua o salud), servicios complementarios (como mantenimiento, selección de personal, diseño gráfico, reparación de maquinaria) y servicios de lujo (como hoteles exclusivos, cruceros, turismo premium), según el nivel de necesidad que cubren y el tipo de gasto que representan para el cliente.

Empresas industriales

empresa industrial

La actividad principal de estas empresas es la producción de un producto cualquiera, para su venta y disposición de comercios que se dediquen a la venta de estos, logrando así convenios empresariales, los cuales son muy importantes para el desarrollo de las mismas, ya que mientras más relaciones comerciales tengan, mayores clientes van a tener.

Las empresas de giro industrial se dedican a crear productos con valor añadido a partir del procesamiento de materias primas extraídas del medio natural o de productos semielaborados. Participan en algún punto de la cadena de producción que lleva a crear bienes aptos para ser vendidos. Pueden generar ingresos vendiendo directamente al consumidor final (bienes de consumo) o a otras empresas que seguirán procesando esos productos o los utilizarán en su propia producción (bienes de producción).

  • Agropecuarias: son las encargadas de criar el ganado y de cultivar plantas para su venta, dedicándose al 100% a que tengan un óptimo crecimiento, debido a que mientras tengan más tamaño y peso, mejor va a ser la ganancia del producto a vender. Engloba ganadería, agricultura y pesca de modo que aportan alimentos y materias primas básicas para otras industrias.
  • Extractivas: son aquellas que, como su nombre lo dice, se dedican a la extracción de materia prima para su comercialización con empresas que las requieran para la fabricación de sus productos. Incluyen actividades mineras, extracción de petróleo, gas, carbón, minerales metálicos y no metálicos, así como la obtención de recursos energéticos del entorno natural.
  • Manufactureras: son las que les compran la materia prima a las empresas extractivas o agropecuarias, con la finalidad de producir en masa para la venta a comercios pequeños citadinos que se dediquen a la venta y negociación. Transforman la materia prima en bienes elaborados o semielaborados, como automóviles, ropa, juguetes, ladrillos, pinturas o componentes electrónicos.

En algunos casos, las actividades agropecuarias pueden considerarse a la vez extractivas y manufactureras, cuando el proceso incluye tanto la obtención directa de recursos del entorno (como la producción de leche) como su primera transformación (por ejemplo, elaboración de quesos).

Ejemplos de giros industriales son la siderurgia, la industria petroquímica, la producción de juguetes, la metalurgia, la elaboración de alimentos procesados, la construcción de viviendas o la fabricación de maquinaria. Cada uno se ubica en un eslabón concreto de la cadena productiva, pero todos comparten el rasgo de transformar insumos en productos.

Empresas comerciales

empresa comercial

Son empresas dedicadas a la venta de los productos realizados con la materia prima obtenida de las empresas industriales. Actúan como intermediarias entre productores y consumidores, generando una ganancia en la reventa de la mercancía. De las empresas comerciales podemos encontrar ejemplos en casi cualquier parte, por poner un ejemplo: jugueterías, papelerías, tiendas de ropa y calzado e incluso ventas de vehículos.

Su valor añadido se basa en poner en contacto a vendedores y compradores, facilitando el intercambio de dinero por bienes o servicios. Muchas de ellas son el último eslabón de la cadena productiva y tratan directamente con el consumidor final, aunque también existen intermediarios que venden a otros comerciantes.

  • Comisionistas: son empresas dedicadas a la obtención de una pequeña parte de dinero por la venta de algún producto determinado, obteniendo de esta actividad su mayor fuente de ingresos. No compran la mercancía, sino que la venden por cuenta del fabricante o distribuidor y se quedan con una comisión por venta.
  • Minoristas: son comercios dedicados a la venta de artículos detallados, como las tiendas de ropas, las panaderías, farmacias, librerías y muchos otros. Compran la mercancía a mayoristas y la ofrecen al consumidor final, generalmente en unidades pequeñas.
  • Mayoristas: son muy parecidas a los comercios minoristas, con la única diferencia de que se dedican a la venta únicamente de mercancía en cantidad. Usualmente encontramos ventas por docena en adelante. La mayoría de los clientes de estas empresas suelen ser revendedores que buscan mercancía más barata para ganar una comisión, al igual que el giro comisionista.
  • Menudeo: son los que tienen comunicación directa con el consumidor, siendo así el último en la cadena de comercio. Son como una especie de mezcla entre las empresas minoristas y las empresas comisionistas, normalmente se pueden ver como revendedores de mercancía que compran en pequeñas cantidades y venden al detalle en su entorno cercano.

En el ámbito internacional también se consideran actividades comerciales las importaciones y exportaciones, donde las empresas se especializan en comprar productos en un país y venderlos en otro, aprovechando diferencias de precio, disponibilidad o especialización productiva.

Una vez vistas las clasificaciones y las subclasificaciones de los giros de empresa, resulta un poco más fácil saber cuál es el más adecuado para comenzar una empresa, con mayor claridad. Sin embargo, además de identificar tu lugar en estas categorías generales, conviene analizar cómo se combinarán tus actividades principales, secundarias y auxiliares dentro del modelo de negocio que quieres construir.

Empresas con más de un giro: actividad principal, secundaria y auxiliar

tipos de giro de empresa

Aunque la clasificación clásica diferencia entre empresas industriales, comerciales y de servicios, en la práctica muchas organizaciones desarrollan más de una actividad al mismo tiempo. Una empresa de software, por ejemplo, puede diseñar programas (servicio), vender licencias (actividad comercial) y ofrecer capacitación a sus clientes (servicio educativo).

Para ordenar esta complejidad se distingue entre:

  • Actividad principal: es el núcleo del giro empresarial y supone la principal vía de ingresos. Define el tipo de empresa a efectos estadísticos, legales y de estrategia de negocio. Si más del 60% de los ingresos provienen de la venta de cursos, por ejemplo, tu giro principal será educativo, aunque también vendas libros o material complementario.
  • Actividad secundaria: es una vía de obtención de ganancias complementaria a la primera. Muchas veces se explora para diversificar riesgos o aprovechar capacidades ya existentes. Puede que no sea rentable al principio, pero si funciona, puede convertirse con el tiempo en un nuevo pilar del negocio.
  • Actividad auxiliar: son actividades necesarias para mantener algún proceso productivo de las dos anteriores, aunque no se orienten directamente al mercado externo. Por ejemplo, un pequeño taller mecánico propio dentro de una empresa de transporte, o un equipo interno de mantenimiento informático que da soporte al resto de áreas.

Entender esta estructura te ayudará a decidir qué procesos conviene desarrollar dentro de tu organización y cuáles es mejor subcontratar a otras empresas cuyo giro principal sea precisamente ese servicio o actividad.

Factores que se deberían tomar en cuenta para la elección del giro o actividad

elegir el mejor giro para su empresa

Antes de realizar una decisión determinante, sería bueno tomar en cuenta algunos aspectos importantes para terminar de elegir el giro y no arrepentirse en un futuro por una mala elección. No se trata solo de seguir una moda, sino de alinear el tipo de actividad con tus habilidades personales, los recursos de los que dispones y las oportunidades reales del entorno.

Algunos de estos factores clave son:

  • Originalidad y diferencia: siempre se debe de buscar una idea original o claramente diferenciada. Al momento de reconocer una buena idea de alguna competencia, se puede reinventar y hacerla mejor, ya que no es necesario inventar la pólvora si se pueden mejorar todos sus aspectos para que el consumidor vea un producto o servicio superior al ofrecido por cualquier competencia. La diferenciación puede darse por la calidad, el precio, la atención al cliente, la especialización o la experiencia de uso.
  • Habilidad y pasión: usualmente las personas se guían únicamente por la cantidad de dinero que puede generar determinada idea, sin pensar en las habilidades o gustos de su propia persona. Esto puede ser un error, ya que un trabajo mal hecho termina en un producto deficiente que probablemente no guste mucho al mercado. Elegir un giro alineado con tu pasión y competencias te permitirá sostener el esfuerzo en el tiempo y mejorar continuamente.
  • Competencia: siempre se debe de estar pendiente de la competencia. Al momento de que ellos innoven su producto, se debe buscar la manera de mejorar el de tu empresa y hacerlo de una manera que quede aún mejor que el de la competencia. Analizar a tus rivales te ayuda a identificar vacíos en el mercado, errores que puedes evitar y oportunidades de nicho no atendidas. En muchas ocasiones, las mejores ideas surgen precisamente de observar con detalle lo que otros están haciendo.
  • Demanda del mercado: además de lo que tú quieres hacer, es esencial evaluar si existe una necesidad real y sostenida por lo que piensas ofrecer. Una investigación básica de mercado, entrevistas con potenciales clientes y revisión de tendencias te pueden dar pistas valiosas sobre el tamaño del público y su disposición a pagar.
  • Recursos y capacidades: cada giro exige determinados recursos materiales, humanos y tecnológicos. No es lo mismo montar una siderurgia que una agencia de marketing digital. Evalúa con honestidad de qué dispones (capital, contactos, conocimientos, tiempo) y qué tan viable es conseguir lo que falta sin poner en riesgo tu estabilidad financiera.
  • Requisitos legales y fiscales: algunos giros requieren permisos especiales, licencias, certificaciones o se acogen a determinados regímenes tributarios. Conocer desde el principio estas exigencias te evitará retrasos y sanciones. Los portales oficiales de administración tributaria y de registro mercantil de tu país suelen ofrecer explicaciones detalladas sobre la clasificación de actividades y sus implicaciones.
  • Escalabilidad y estabilidad: hay giros con gran potencial de crecimiento (por ejemplo, soluciones tecnológicas o servicios digitales) y otros más estables pero con límites de expansión más claros (como ciertos servicios muy locales). Reflexiona sobre si tu objetivo es construir un negocio pequeño pero seguro, o una empresa con posibilidad de expandirse a otras regiones o mercados.

Conocer el giro que debe poseer tu empresa te permitirá ganar tiempo y minimizar errores, porque de esta manera podrás enfocarte en los requisitos y permisos necesarios para operar de forma efectiva, así como en las estrategias de marketing y de organización interna que mejor se adaptan a tu tipo de actividad.

El papel del liderazgo estratégico en la definición del giro

El concepto de giro de empresa recuerda lo importante que es entender las organizaciones como sistemas integrales y no solo como la suma de sus partes. Un liderazgo estratégico eficaz debe ser capaz de alinear el giro principal, las actividades secundarias y auxiliares y el trabajo de cada equipo con un propósito común.

Si los directivos y responsables de área pierden de vista cuál es el núcleo del negocio, es fácil que se invierta tiempo y recursos en proyectos que no aportan valor al giro principal, generando ineficiencias, costes innecesarios y pérdida de competitividad. Por ello conviene revisar periódicamente si las actividades en marcha siguen siendo coherentes con el giro elegido y con la estrategia global de la empresa.

Esto implica preguntarse si el tiempo y los recursos invertidos en cada cadena de trabajo están alineados con la finalidad última de la organización, y si las actividades auxiliares y secundarias siguen cumpliendo su papel de apoyo o diversificación, en lugar de convertirse en cargas que distraen al negocio de su razón de ser.

Habiendo determinado las diferentes clasificaciones y subclasificaciones, y dando algunos consejos sobre los aspectos más importantes para tomar la decisión de escoger el giro de empresa correcto para un buen desarrollo comercial, solo quedaría analizar bien el entorno en el cual se va a desarrollar, los clientes potenciales y la estructura interna necesaria para operar. A partir de allí, podrás construir paso a paso una empresa coherente con su propósito, con un giro bien definido y con mayores probabilidades de alcanzar el éxito sostenido.