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Horarios de descanso irregulares hacen que aumenten los comportamientos inadecuados de los niños

mal comportamiento

Los padres, generalmente, aprenden por las malas que si sus hijos se acuestan tarde, al día siguiente tendrán un mal día (tanto los niños como ellos). Pero parece ser también que esta irregularidad en los horarios para acostarse puede tener efectos peores en el comportamiento de los niños, según un nuevo estudio.

Dicho estudio indica que los niños que no van a la cama en horarios habituales tienen más problemas de comportamiento en el hogar y en la escuela que el resto de sus compañeros y que cuando empiezan a regularizarse estos horarios, su comportamiento mejora.

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Estos datos proceden de una investigación que se realizó durante un año escolar a 10.230 niños británicos de 3, 5 y 7 años. Se preguntó a las madres si sus hijos tenían un horario regular para dormir durante la semana lectiva y en base a las preguntas de una prueba estandarizada se les preguntó además sobre el comportamiento de sus hijos, incluyendo ítems sobre problemas de conducta, hiperactividad, inestabilidad emocional, problemas con sus compañeros y comportamiento positivo.

Los niños que iban a la cama después de las 21:00 revelaron tener mayores problemas de comportamiento que los niños que iban a la cama temprano, pero lo que sorprendió a los investigadores no fue esto, puesto que ya hay abundantes trabajos y publicaciones que evidencian este hecho, lo que sí fue revelador es que el estudio demostró que horarios irregulares correlacionan con un peor comportamiento en los niños.

Se pidió, además, a los maestros de estos niños que indicaran quiénes eran los que tenían peor comportamiento en clase y también coincidió esta clasificación con los niños con horarios más inestables.

Parece ser, incluso, que el estudio demostró que estos comportamientos eran reversibles cuando los horarios se volvían más regulares.

Los problemas de sueño pueden afectar al comportamiento de dos formas, según los investigadores de la University College London:

1) Podrían estropear los ritmos circadianos de los niños, que son difíciles de cambiar.

2) Podrían afectar en la maduración de las regiones del cerebro implicadas en la regulación de la conducta.

A pesar de todo lo dicho hemos de indicar que este estudio también tiene sus limitaciones, ya que, en él, no se informa de la cantidad de horas de sueño de los niños, y podría ser, además, que los niños con horarios irregulares fueran parte de familias con una menor estructuración en cuanto a su organización y costumbres en general, algo que desestabilizaría más a los niños que el irse a una hora u otra a la cama.

Lo que sí que debemos tener claro es que tanto unos como otros deberíamos tener horarios regulares con el fin de mejorar la calidad de nuestro sueño, ya que, la falta de sueño provoca multitud de problemas en las personas, la más evidente es que aumenta el mal humor. Sí que podemos determinar que si le robamos horas al descanso, generalmente, no obtendremos una mejora en nuestra actividad diaria, sino todo lo contrario.

psicopedagogaArtículo escrito por Estíbaliz del Val Villamor. Más información sobre ella aquí.

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