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La aceptación de nuestros defectos

En el pasado he temido ser juzgado por los demás y que no les gustara porque soy demasiado delgado, por expresarte mal, por ser tímido, por no trabajar, por ser demasiado maniático o simplemente ser demasiado antisocial.

En algún momento te tienes que dejar llevar y aceptar que no a todo el mundo le gustas y no importa lo mucho que hagas para tratar de encajar.

Durante mucho tiempo he vivido con ese miedo a la sentencia. En todo lo que hice yo era consciente de que me preocupaba demasiado por lo que la gente podría pensar de mi.

También pretendía ser feliz cuando yo estaba deprimido y me hacía el extrovertido cuando yo era tímido.Escondía quién era yo realmente lo cual me hizo más infeliz de lo que había sido nunca. La desconexión entre lo que estaba sintiendo y haciendo me hizo sentir estresado y solitario.

Cuando me di cuenta de la causa de mi estrés y de mi soledad comencé a dejar que la gente viera mi verdadero yo. Mi confianza y mi autoestima crecieron y mis niveles de felicidad se dispararon. Me di cuenta que no era yo el problema, era la actitud de las otras personas.

Algunas personas son amistosas, de mente abierta y sin prejuicios y otros no. La gente te acepta o no dependiendo de que su personalidad encaje con la tuya y viceversa. todas las personalidades tienen defectos y tratar de ocultarlos es antinatural.

He aquí un ejemplo. Cuando lees las entrevistas oficiales de las celebridades o los ves hablando por televisión resultan aburridos. Se expresan perfectamente y tienen una apariencia envidiable: pelo y piel perfectos, las mejores ropas… Cuando actúan de esta manera la atención de la audiencia decrece considerablemente. Sin embargo, cuando se escribe sobre famosos mujeriegos (Tiger Woods), problemas de salud mental (Britney Spears) o la lucha contra el sobrepeso(Oprah) es cuando las celebridades comienzan a ponerse interesantes. Cuando nos damos cuenta de que las estrellas no son las personas perfectas que parecen ser en las películas y en la televisión, es cuando nos gustan más.

Todos somos contradictorios y tenemos defectos, pero eso es lo que nos hace interesantes. Para aprender a amarte a ti mismo necesitas aceptar tus contradicciones y defectos, no ocultarlos. Vamos, pruébalo y comprobarás lo que quiero decir.

Os dejo este VIDEO con recomendaciones para ser más auténtico:

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