
La depresión se ha convertido en uno de los mayores desafĆos de salud pĆŗblica a nivel mundial. SegĆŗn la Organización Mundial de la Salud, afecta a unos 350 millones de personas y ha aumentado casi un 20% en la Ćŗltima dĆ©cada. Se trata de la principal causa de discapacidad en el mundo, por delante de otras enfermedades fĆsicas. En EspaƱa, el consumo de psicofĆ”rmacos como las benzodiacepinas y los antidepresivos ha alcanzado cifras rĆ©cord, lo que refleja el peso que este trastorno tiene en la sociedad.
La OMS ha querido poner el foco este aƱo en la necesidad de hablar abiertamente sobre la depresión para romper el estigma que rodea a las enfermedades mentales. Bajo el lema āHablemos de la depresiónā, la campaƱa busca que quienes la sufren pidan ayuda y que su entorno sepa cómo apoyarles. La organización insiste en que la depresión se puede prevenir y tratar, y que un mayor conocimiento reduce la discriminación y facilita la recuperación.
La depresión, un problema global que crece
Los datos son contundentes: cada aƱo se suicidan mĆ”s de 800.000 personas en el mundo, y la depresión es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 aƱos. La OMS alerta de que la mayorĆa de los afectados no reciben un diagnóstico correcto, debido a la falta de recursos, la escasez de personal sanitario capacitado y la estigmatización de los trastornos mentales. En este contexto, Cruz Roja se ha sumado a la campaƱa con la iniciativa āSi no puedes mĆ”s, SUĆLTALO. Depresión. Hablemosā, para sensibilizar sobre la ansiedad y la depresión en jóvenes, detectando los sĆntomas a tiempo y previniendo el agravamiento de la enfermedad.
La depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Las personas que han vivido circunstancias adversas como desempleo, el duelo en España o traumas tienen mÔs probabilidades de desarrollarla. Sin embargo, la OMS recuerda que es una enfermedad tratable: con apoyo adecuado, terapia y, en muchos casos, medicación, se puede superar. Hablar con un familiar, un amigo o un profesional es el primer paso para romper el silencio y buscar ayuda.

EspaƱa, a la cabeza en consumo de psicofƔrmacos
EspaƱa lidera el consumo mundial de benzodiacepinas, segĆŗn la Sociedad EspaƱola de PatologĆa Dual. AdemĆ”s, se sitĆŗa entre los paĆses de la Unión Europea que mĆ”s antidepresivos demandan, un crecimiento que va en paralelo al aumento de los problemas de salud mental. La psiquiatra y divulgadora Marian Rojas EstapĆ© advierte, no obstante, que no todas las etapas difĆciles requieren tratamiento farmacológico. Ā«Hay que aprender a reactivar la ilusión, porque sin ella la mente se marchitaĀ», afirma. En sus charlas, Rojas insiste en que muchas personas no tienen depresión, sino una vida vacĆa, sin proyectos ni motivación.
La autora de āRecupera tu mente, reconquista tu vidaā recomienda mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafĆos, ya sean a corto o largo plazo. El caso de Ana, una maestra jubilada que se sentĆa perdida, ilustra este planteamiento: al retomar clases de pintura y baile, en un mes se transformó. La experta subraya que Ā«el cerebro se transforma cuando hay ilusiónĀ», y que las molĆ©culas del organismo cambian con la motivación. De ahĆ que, ante la apatĆa, sea fundamental buscar pequeƱas metas que generen entusiasmo.

Factores de riesgo y prevención
La alimentación tambiĆ©n juega un papel clave. Investigaciones lideradas en EspaƱa por el CIBERSAM y el Instituto de Investigación BiomĆ©dica de Girona han detectado que una dieta rica en ultraprocesados se asocia con un aumento del 44% en el riesgo de depresión y del 48% en el de ansiedad. Los jóvenes, que consumen de media 7,7 raciones diarias de estos productos frente a solo 1,9 de fruta y verdura, son los mĆ”s expuestos. El jefe de PsiquiatrĆa Infanto-Juvenil del Hospital ClĆnico de Zaragoza, Pedro Ruiz, explica que estos alimentos generan inflamación crónica y alteran la microbiota, lo que afecta a la producción de serotonina y, por tanto, al bienestar emocional.
Para contrarrestar estos efectos, Cruz Roja y la OMS recomiendan hacer ejercicio, mantener una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y dedicar tiempo al descanso y al ocio, considerando incluso la gestión de los sĆntomas de depresión a travĆ©s del ejercicio. Pero quizĆ”s lo mĆ”s importante es no confundir la tristeza pasajera con la depresión. El testimonio de AdriĆ”n Trujillo, un joven de 32 aƱos con depresión crónica desde los 11, refleja la dureza de esta enfermedad. Perdió a su padre a los 9 aƱos y, a partir de los 12, empezó a sufrir sĆntomas como dolores de tripa, apatĆa y aislamiento. Ā«Nunca he hablado de esto con mis amigosĀ», confiesa, y destaca que la ayuda profesional fue clave para su recuperación. Su historia, difundida en el videopodcast āAbiertamenteā, coincide con el mensaje de la OMS: hablar de la depresión es el primer paso para superarla.
El apoyo del entorno y la información son fundamentales. La campaƱa āHablemos de la depresiónā busca precisamente eso: que las personas afectadas no se sientan solas y que la sociedad aprenda a acompaƱar. Como concluye AdriĆ”n, la depresión no es un signo de debilidad, sino una enfermedad que puede afectar a cualquiera. Con tratamiento y comprensión, es posible volver a ver la luz.