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Las 15 debilidades de una persona

Como ya os comentábamos hace un tiempo en el artículo de ejemplos de fortalezas personales, cada fortaleza tiene su propio antónimo, es decir, su debilidad que debe ser conocida para evitar que nos perjudique en nuestra vida. Por ello vamos a enunciar las 15 debilidades de una persona que deberán ser tenidas en cuenta para evitar caer en ellas y, en caso de hacerlo, superarlas con la máxima eficiencia que nos sea posible.

Las 15 debilidades de una persona

Las fortalezas y debilidades de todo ser humano

Antes de nada es importante que tengamos en cuenta que todo ser humano tiene tanto fortalezas como debilidades, y es que esa es una de las razones por las que somos simples seres humanos que nos dejamos llevar por los sentimientos e incluso nuestra mentalidad cambia con el paso del tiempo.

Esto significa que, para poder construirnos de una forma más adecuada y mejorar como seres humanos, es importante que tengamos en cuenta cuáles son las principales debilidades de una persona de manera que, a partir de ahora, podáis actuar sobre ellas con el objetivo de corregir todos los defectos que formen parte de vuestra personalidad.

Eso sí, está claro que la personalidad no es algo que se cambia de forma sencilla con tan sólo chasquear los dedos, sino que requiere de mucho tiempo y sobre todo de una gran concienciación, pero en cualquier caso, todos los pasos que demos en el sentido positivo, es decir, en aquel que nos ayude a dejar atrás nuestras debilidades, sin duda serán beneficiosos para nuestra vida, ya que nos ayudarán a mantener una mejor relación tanto con las personas de nuestro entorno como también nos sentiremos más orgullosos de nosotros mismos y de nuestras capacidades.

Conoce las principales 15 debilidades de una persona

Dicho esto vamos a analizar las 15 debilidades de una persona, las cuales destacan por ser contrarias a las fortalezas que debemos alcanzar.

El comportamiento abusivo

Una persona que abusa de los demás al final tan sólo recibe a cambio abuso, y por supuesto también es una forma de demostrar las inseguridades y las propias incapacidades personales.

Generalmente, tras el abuso existen multitud de problemas, algunos de ellos relacionados con su miedo al sentirse inferior al resto de personas que hay a su alrededor.

El comportamiento apático

La apatía es un mal que nos empuja al adormecimiento y a la lentitud a la hora de evolucionar, rompiendo por completo nuestras posibilidades de emprendimiento y nuestra capacidad para poder gestionar nuestra propia vida y conseguir la energía necesaria para querer hacer siempre nuevas cosas e incluso asumir nuevos retos con el objetivo de seguir creciendo.

El comportamiento cobarde

No hay que confundir la cobardía con el miedo, sino que se refiere a la incapacidad de hacer frente a nuestras responsabilidades o incluso a las situaciones en las que se presenta algún tipo de riesgo o suponen un estrés para nosotros.

La persona cobarde se oculta siempre que puede y huye de los problemas, con lo cual sufre el hecho de que esos problemas siempre le van a perseguir y le acosarán con lo que tendrán un efecto negativo sobre él.

El comportamiento egoísta

Una persona egoísta es aquella que se preocupa únicamente por su propio bien, es decir, antepone su bien individual por encima del bien común, lo cual hace que las personas que hay a su alrededor acaben perdiendo la confianza e incluso las ganas de estar a su lado.

La antipatía

Ahora pasamos a la antipatía, otra debilidad destacada que difícilmente va a conseguir que su entorno se vuelque con ella. Básicamente, una persona antipática cae mal desde el principio y, aunque se le dé la oportunidad, sigue creando una mala sensación en las relaciones.

Sin embargo, una persona con carisma denota una mayor fortaleza y las personas que hay a su alrededor tienen una mayor tendencia a confiar en él y en creer en sus ideas gracias al gran entusiasmo que desprende.

La anulación de la creatividad

La creatividad es un don que tiene el ser humano, y es precisamente a partir de ella que aparece la curiosidad y la necesidad de crear y disfrutar de cosas nuevas. La creatividad es necesaria para poder avanzar y evolucionar tanto como personas como con respecto a nuestro entorno y desde la perspectiva social, de manera que si carecemos de ella tan sólo tendremos la posibilidad de seguir los pasos de otras personas sin poder crear nuestro propio futuro.

La dificultad para concentrarnos

La incapacidad para concentrarnos es conocida como dispersión, y básicamente no es que sea una debilidad propiamente dicha pero, teniendo en cuenta el modo en que se desarrolla la sociedad, básicamente supone una mayor tardanza a la hora de conseguir resultados. Sin embargo, en el caso de que exista simultaneidad de procesos, una mente menos concentrada y más dispersa tendrá mayor capacidad para conseguir un mejor desarrollo.

Las 15 debilidades de una persona

Por esa razón en este sentido quizás no nos podríamos centrar exclusivamente en el que la dispersión sea una debilidad propiamente dicha, salvo por el hecho de que la mayor parte de acciones que tenemos que enfrentar en la sociedad actual nos exigen más concentración que dispersión.

La dificultad para ser ordenados

Otra debilidad es la dificultad para ser ordenados, es decir, esa persona que tiene problemas para poder administrar su propia vida y su entorno, situación que puede llegar incluso a crearnos muchos inconvenientes en el día a día.

La falta de confianza

También tenemos la falta de confianza que es uno de los factores que más negativamente nos puede afectar en nuestro día a día, ya que actúa en nuestra contra dificultando los cualquier proceso y sobre todo impidiendo la determinación.

Una persona con falta de confianza será una persona que carece de la capacidad suficiente como para sacar a relucir sus capacidades reales y solucionar los problemas a los que se enfrenta cada día.

La falta de honestidad

La falta de honestidad es otra de las debilidades que puede tener una persona, y es que debemos ser conscientes de la importancia que tiene la confianza dentro de en nuestra sociedad, la cual, una vez se rompe, difícilmente se puede volver a recuperar.

Una persona débil es aquella que tiende a mentir o tergiversar las cosas, y debemos ser conscientes de que la principal afectada va a ser ella misma.

La falta de humildad

Por otra parte tenemos también la soberbia que básicamente es una muestra clara de que la persona padece diversas inseguridades y se siente frágil con respecto al resto de la sociedad. Básicamente se entiende la falta de humildad como un mecanismo de defensa a través del cual se busca aparentar confianza cuando en realidad no existe.

La falta de paciencia

También es importante que evitemos la premura, es decir, la falta de paciencia, otro de los problemas habituales que padecemos en la actualidad y que nos hacen débiles.

Tendemos a querer conseguirlo todo rápidamente y tal cual lo necesitamos, y no somos capaces de dar tiempo a las cosas incluso aunque esto nos garantice que el resultado será más óptimo.

La falta de puntualidad

Aunque quizás no es tan negativa como otras debilidades que estamos analizando en esta ocasión, la impuntualidad también es una clara muestra de que la persona no es capaz de organizar su propia vida.

Se puede deber a que se trata de una persona desordenada o perezosa, pero en cualquier caso este aspecto perjudicará a terceros, pero sobre todo nos acaba perjudicando más a nosotros mismos.

La indiferencia

En cuanto a la indiferencia, se trata de otra debilidad puesto que se basa en la ausencia de empatía. Es una muestra de egoísmo y crueldad en la que la persona valora mucho más su propio bienestar por encima del bienestar de terceras personas.

Una persona indiferente también acabar recibiendo ese mismo trato por parte de aquellos que hay a su alrededor, pero no se traduce haciendo desaparecer la empatía de estas personas, sino que poco a poco lo van dejando de lado y realmente pierden el interés debido a las muestras de egoísmo y a su comportamiento que puede llegar a ser incluso insultante para con los demás.

La irresponsabilidad

Finalmente también tenemos la irresponsabilidad como otra de las principales debilidades, y es que hay personas que tienen dificultad para hacerse responsables de las consecuencias que tienen sus propias acciones, lo cual también afectará negativamente tanto a las personas que hay a su alrededor como a sí misma.