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Asesinos infantiles, patología o simplemente maldad sin escrúpulos

Difícilmente se pueden entender los motivos que llevan a una persona a quitarle la vida a un niño, sin embargo, con frecuencia se suele pensar que la única razón para que sucedan estos hechos tiene que ver forzosamente con algún tipo de enfermedad mental. La realidad es que resulta muy complicado determinar exactamente las causas. No obstante, muchos psiquiatras hacen hincapié en que una enfermedad mental no siempre es el detonante o la causa principal para que se comentan este tipo de crímenes.

Asunta Basterra

Para el doctor Fernando Sarraiz, especialista en el Servicio de Psiquiatría y Psicología Médica de la Clínica Universidad de Navarra, la conducta del ser humano sigue planteando una gran cantidad de interrogantes, sobre todo cuando se presentan este tipo de casos como el que ha sucedido a la pequeña niña Asunta Basterra, quien presuntamente ha sido asesinada por sus propios padres. Esto es lo que ha llevado a pensar a muchas personas si se trata de un comportamiento motivado por una patología o simplemente se trata de maldad sin escrúpulos.

De acuerdo con este doctor, cuando dentro de una familia, un hijo muere, generalmente se relaciona con lo que se conoce como suicidio ampliado. Sin embargo, también es común que un trastorno depresivo puede ser la causa de que los familiares asesinen a uno de sus seres queridos, antes de ellos mismos suicidarse y con ello escapar del sufrimiento que les produce precisamente esta enfermedad. Hay también opiniones de otros expertos como Jerónimo Saiz, que señalan lo poco frecuentes que son estos casos y el hecho comprobado de que la mayor parte de las personas que padecen de algún tipo de enfermedad mental, no demuestran conductas violentas.

Se menciona igualmente que enfermedades mentales como la esquizofrenia, los trastornos de doble personalidad o la paranoia, pueden alterar gravemente la percepción de la realidad de las personas que las padecen y por consiguiente podrían desencadenar episodios de violencia que por supuesto pueden conducir al asesinato, sin importar que se trate de un ser querido como en el caso de un hijo. Para los expertos en psiquiatría, el caso de la niña Asunta Basterra, supone la necesidad de realizar análisis más a fondo sobre los antecedentes psicológicos de los padres, particularmente de la madre, y conseguir determinar si al momento de que sucedieron los hechos, dicha persona estaba o no consiente de lo que hacía y sus repercusiones.

Algo interesante que se señala por parte de los especialistas es que ser padres adoptivos no se considera como un factor determinante para un comportamiento como el que han mostrado los padres de Asunta Basterra, e incluso revelan que el vinculo que une a los padres adoptivos con sus hijos suele ser muy cercano. Además también coinciden en que una persona psicópata, que se caracteriza por su nula empatía con los demás, tiene mayores posibilidades de cometer este tipo de crímenes, si también experimenta otro tipo de trastornos.

En todo caso, el que una persona tenga una personalidad psicopática lo expone a cometer delitos con mayor facilidad que otros, sin embargo esta condición no justifica su responsabilidad en los hechos. Cuando cometen el acto violento, lo hacen plenamente conscientes y de forma intencional.

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