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Los excesos continuados acaban cronificándose

excesos

Los excesos que cometemos en nuestras vidas pueden convertirse en hábitos y acaban cronificándose. Pueden ser actitudes insanas que elegimos para saciar algún tipo de frustración. Los extremos nunca suelen ser buenos consejeros y se convierten en veneno para el cuerpo, la mente y el alma.

La moderación o el punto medio suele ser la disposición más correcta y beneficiosa para nosotros. Tomarse la vida con calma, huir de las prisas, usar la respiración como método de control de nuestros impulsos, cualquier cosa que te ayude a huir de los excesos es válida.

Una vida de excesos te acabará llevando a la locura. Quizás, solo exista una excepción en la que el exceso puede resultar inagotable y beneficioso: vivir la vida con pasión.

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