Mi lista de objetivos de desarrollo personal: así voy a cambiar mi vida paso a paso

  • Los objetivos de desarrollo personal dan dirección, motivación y estructura al cambio, incluso cuando los avances son pequeños.
  • Mis 10 metas abarcan salud, emociones, relaciones, hábitos, trabajo y valores, formando un plan de crecimiento integral.
  • El progreso real incluye errores, ajustes y revisiones de objetivos, siempre desde la autocrítica constructiva y el respeto propio.
  • Este blog será un seguimiento diario de estos objetivos, con un enfoque honesto y práctico que cualquiera puede adaptar a su vida.

desarrollo personal y objetivos

Bueno, voy a ir al grano.

Voy a dar un giro en los contenidos de este blog. Va a ser mucho más personal ya que os voy a contar cómo es mi día a día en el establecimiento de un único objetivo y su logro (o «fracaso»).

Me explico mejor.

Este blog nació como producto de una mala situación personal que pasé allá en el 2009. Por aquel entonces me di cuenta de que tenía una gran fortaleza mental.

cambio de rumbo

A pesar de las cosas muy malas que me ocurrieron nunca caí en la depresión. Mi espíritu siempre ha sido la de un verdadero luchador que, sí, lo pasa mal, pero hace frente a las adversidades sin venirse abajo… y sale mucho más fortalecido tras librar una gran batalla.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce.

Si bien no conozco lo que es la depresión, sí que conozco lo que es el estrés en grado máximo (yo no diría ansiedad). Soy una persona muy inquieta y nerviosa. Eso me ha acarreado, junto a mis problemas pasados, una dependencia al trankimazín (un ansiolítico).

Este medicamento no lo empecé a tomar a raíz de mis problemas, ya lo tomaba antes del 2009. Me lo recetaron porque sufro una enfermedad reumática que me afecta a las articulaciones de la columna vertebral y me provoca grandes dolores de espalda y cervicales.

Los nervios y el estado de tensión no favorecen la mejoría de los síntomas de la enfermedad. Por eso me recetaron trankimazín.

Tomo 1,5 -2 mgs diarios.

Esa es una de mis adicciones. La otra es el tabaco.

Actualmente fumo 4 cigarros diarios.

¿Por qué os cuento todo esto?

metas y suenos de desarrollo personal

Porque como os he dicho al principio, quiero cambiar. Quiero agarrar el toro por los cuernos y comprometerme con mi propio desarrollo personal que implica 10 objetivos: (puede que actualice este post y vaya añadiendo nuevos objetivos, ya avisaré cuando así sea por Facebook o Twitter)

Antes de detallarlos, quiero explicar algo que he aprendido analizando a profesionales de la psicología y del desarrollo personal: los objetivos no son simples deseos, sino metas que transforman nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Cuando los definimos con claridad, se convierten en una brújula que orienta el día a día y da sentido incluso a las etapas difíciles.

En entornos terapéuticos y de crecimiento personal se insiste en que los objetivos de desarrollo personal permiten trabajar nuestra parte emocional, cognitiva y conductual. Es decir, nos ayudan tanto a entender lo que sentimos, como a cambiar lo que pensamos y a mejorar lo que hacemos. Incluso objetivos pequeños, como dormir mejor o aprender a decir “no”, pueden producir un impacto enorme en la calidad de vida.

Por eso, lo que vas a leer a continuación no es una simple lista de buenos propósitos: es mi compromiso de trabajar de forma consciente en distintas áreas de mi vida, usando herramientas que también tú puedes aplicar.

1) Dejar el tabaco.

Este objetivo toca de lleno la salud física. Dejar de fumar no solo es una cuestión de voluntad, también de estrategia: identificar momentos de mayor tentación, sustituir el hábito por otros más sanos, pedir apoyo y recordar a diario por qué es tan importante. Cada cigarro que no fumo es una pequeña victoria hacia una vida con más energía y menos dependencia.

2) Ir dejando en la medida de lo posible todos los medicamentos que tomo e ir sustituyéndolos por alternativas más naturales.

Aquí el objetivo no es hacer locuras ni dejar nada de golpe, sino trabajar de la mano de profesionales de la salud para ir reduciendo medicación cuando sea posible, apoyándome en hábitos saludables, en una mejor gestión del estrés y en recursos como la relajación, la respiración consciente o el ejercicio físico adaptado.

3) Trabajar de una manera más efectiva en mis negocios online. Quiero crecer mucho en este ámbito y solo si me siento más saludable lo conseguiré.

Esto se relaciona con la productividad personal y la buena gestión del tiempo. No se trata de trabajar más horas, sino de trabajar mejor: definir prioridades, marcar objetivos claros para el negocio, medir avances y evitar distracciones que me alejan de lo importante. Mi salud física y mental influye directamente en mi capacidad para crear, decidir y perseverar.

4) Quiero aprender a relacionarme mejor con los demás (en la medida que realmente me apetezca) y, sobre todo, quiero que las personas que interactúen conmigo se sientan bien.

Este objetivo está ligado a la comunicación interpersonal y a las relaciones humanas. Significa escuchar de forma más activa, hablar con claridad, expresar lo que siento sin atacar y aprender a poner límites sanos. También implica rodearme de personas que me respeten y me impulsen, y alejarme de entornos que drenan mi energía.

5) Quiero aprender a perdonar.

Perdonar no es olvidar ni justificar lo que duele. Es un proceso profundo de liberación emocional que tiene mucho que ver con el desarrollo personal. Se trabaja reconociendo las heridas, aceptando lo que ocurrió y soltando poco a poco el rencor para vivir con menos carga. Es un objetivo difícil, pero de los que más transforman.

6) Quiero dejar de jugar a los videojuegos. (Más abajo explico porqué he eliminado este objetivo de mi lista).

6) Quiero leer más.

La lectura es una herramienta básica de crecimiento cognitivo. Leer más no es solo acumular libros, es elegir contenidos que me inspiren, me enseñen y me ayuden a cuestionar mis creencias. Es una forma de entrenar la mente, ampliar mi manera de ver el mundo y encontrar nuevas soluciones a viejos problemas.

7) Quiero tener hábitos saludables de vida:

7.1 Hacer ejercicio o una considerable actividad física (andar).

7.2 No acostarme tarde.

7.3 Comer productos ecológicos, menos carne, más pescado y más frutas.

Estos puntos forman parte de un objetivo mayor: cuidar de mi calidad de vida. El desarrollo personal no se queda en la mente; pasa también por el cuerpo. Dormir lo suficiente, moverme a diario y alimentarme mejor son pilares que sostienen mi energía, mi estado de ánimo y mi capacidad de concentración.

8) Me gustaría empezar a grabar vídeos (esto todavía no lo tengo claro).

Grabar vídeos supone salir de la zona de confort y trabajar habilidades como la autoconfianza, la comunicación y la exposición pública. Es una forma de compartir mi proceso con más personas, de ordenar mis ideas y de seguir entrenando la valentía de mostrarme tal y como soy.

9) Quiero ser una persona más tranquila y sosegada.

Este objetivo está muy conectado con la gestión emocional. Ser más tranquilo no es dejar de sentir, es aprender a reconocer lo que pasa por dentro, ponerle nombre, respirar, regular la respuesta y no dejar que los impulsos gobiernen mi vida. Técnicas de relajación, meditación, mindfulness o respiración consciente pueden ser grandes aliadas aquí.

10) Quiero convertirme en un persona honesta… Esto ya lo explicaré en su momento si procede porque es largo el tema.

La honestidad no es solo decir la verdad; es vivir alineado con tus valores personales. Supone revisar qué es importante para mí, qué tipo de persona quiero ser y cómo se reflejan esas decisiones en mi día a día, incluso cuando nadie me ve. Es un trabajo de autoconocimiento profundo y de coherencia interior.

Cómo encajan estos objetivos en el desarrollo personal

objetivos de desarrollo personal

Todos estos objetivos personales encajan dentro de lo que muchos expertos llaman plan de desarrollo personal: un proceso consciente en el que decides qué quieres mejorar, por qué y cómo lo vas a hacer. No son metas impuestas desde fuera, sino propósitos que nacen de tus necesidades, tus capacidades y tu ritmo.

En psicología se suelen trabajar objetivos en áreas como la gestión de emociones, la comunicación, la autoconfianza, la resolución de problemas o la adaptación a cambios importantes. En realidad, si lo piensas, mis objetivos tocan casi todas estas áreas: salud, relaciones, trabajo, ocio, hábitos y valores.

Además, hay algo clave: cada pequeño avance cuenta. No hace falta lograr una transformación radical para hablar de desarrollo personal. A veces, un simple cambio —como escuchar más a tu cuerpo, decir una verdad pendiente o acostarte media hora antes— puede repercutir en tu motivación, en tu energía y en tu sensación de bienestar.

Para que estos objetivos no se queden en teoría, es muy útil aplicar un enfoque parecido al método SMART. Eso significa que cada objetivo sea lo más específico posible, que pueda medirse de algún modo, que sea alcanzable según mi situación, que tenga sentido para mí y que cuente con un marco temporal realista.

Por ejemplo, en vez de decir “quiero leer más”, puedo plantearme “leer al menos 15 minutos al día, cinco días a la semana”. O en vez de “quiero ser más tranquilo”, marcarme como ejercicio “practicar 10 minutos de respiración consciente al despertarme durante un mes”. De esta forma el camino se hace más concreto y motivador.

Mi día a día: un objetivo al día y un seguimiento real

seguimiento de metas personales

Este blog se va a convertir a partir de ahora en un viaje en el que os voy a contar todos los días el establecimiento de un objetivo para ese día y cómo lo voy consiguiendo (o no).

No sé si me he explicado bien.

Mañana lunes publicaré por la mañana mi primer objetivo y a lo largo del día iré actualizando el post para que veáis cómo lo estoy afrontando.

Esta forma de trabajar tiene varias ventajas que también recomiendan psicólogos y coaches:

  • Da dirección: en lugar de avanzar sin rumbo, cada día sé cuál es el pequeño paso que quiero dar.
  • Aumenta la motivación: ver avances, aunque sean modestos, alimenta las ganas de seguir.
  • Permite evaluar el progreso: puedo revisar qué está funcionando, qué me cuesta más y qué necesito cambiar.
  • Me hace protagonista: no delego mi bienestar en la suerte, sino que asumo mi propia responsabilidad.

Va a ser un camino difícil y no sé en qué quedará todo esto… pero quiero cambiar. Quiero sentirme más saludable, feliz y quiero crecer mucho desde el punto de vista profesional.

¿Me acompañarás en este viaje? ¿Quieres comentarme algo?

Errores, miedos y pequeños fracasos en el desarrollo personal

errores al fijar objetivos

Cuando se habla de objetivos y de crecimiento personal, muchas veces se presenta todo como si fuera una línea recta hacia el éxito. La realidad es distinta: hay tropiezos, días de desmotivación, miedos que bloquean y metas que hay que revisar.

Entre los obstáculos más comunes están el miedo al cambio, la autoexigencia extrema y la comparación constante con los demás. El miedo hace que prefiramos quedarnos en la zona de confort, aunque no seamos felices; la autoexigencia nos lleva a sentir que nada es suficiente; y compararnos nos roba la paz y nos hace olvidar nuestro propio ritmo.

Un enfoque saludable del desarrollo personal consiste en ver los errores como parte del proceso, no como sentencias definitivas. Caer en la tentación de un cigarro, saltarse un día de lectura o perder los nervios en una conversación no invalida el camino; simplemente nos da información sobre lo que necesitamos ajustar.

Por eso es tan importante la autocrítica constructiva: reconocer lo que no ha salido bien, asumir la responsabilidad y preguntarse qué se puede aprender de ello. Sin castigos, sin dramatismos, pero con honestidad.

Y, por supuesto, también es clave aprender a gestionar el éxito. Cuando una cosa va bien —dejar un hábito, mejorar en el trabajo, recibir halagos— el ego puede inflarse y desconectarnos de lo esencial: el proceso, las personas que nos rodean y el propio equilibrio interior. Recordar que el objetivo no es acumular éxitos, sino vivir de forma más plena y coherente, ayuda a mantener los pies en la tierra.

Actualización sobre el objetivo de los videojuegos

ajustar objetivos personales

[Actualización del artículo 9 de noviembre de 2015 a las 7:56 AM]

He eliminado el objetivo de «Dejar de jugar a los videojuegos» por los siguientes motivos:

1) A mi hijo le gusta jugar conmigo a los videojuegos así que no veo porqué no puedo dedicar 45 minutos al día a jugar con él.

2) Seguiré jugando siempre que no me quiten tiempo importante para dedicarle a mi trabajo.

3) Es un tiempo de puro ocio para mí. Me gusta realmente jugar a los videojuegos y disfruto con ello.

Esta actualización encaja perfectamente con una de las ideas más importantes del desarrollo personal: los objetivos deben tener sentido para ti y estar alineados con tus valores y tu realidad, no ser una lista rígida de prohibiciones. En este caso, los videojuegos, lejos de ser un problema, se convierten en un espacio de conexión con mi hijo y en un momento sano de ocio, siempre que no invadan el tiempo destinado a otros compromisos importantes.

A día de hoy son 10 los objetivos importantes para mi propio desarrollo personal.

Si has llegado hasta aquí, ya conoces no solo cuáles son esos objetivos, sino también la lógica que hay detrás de ellos, las dificultades que conllevan y las herramientas que pienso usar para avanzar. Este blog será el cuaderno de bitácora de ese viaje y, si te apetece, también puede servirte de espejo e inspiración para plantearte tus propias metas de desarrollo personal, a tu ritmo y a tu manera.