La localidad cántabra de Los Corrales de Buelna se ha convertido esta semana en el epicentro del bienestar mental con la celebración de un curso de verano de la Universidad de Cantabria (UC) centrado en el autocuidado y el mindfulness. La iniciativa, que se desarrolla en formato taller, está dirigida por la psiquiatra Soraya Otero, del Hospital Valdecidella, y busca ofrecer herramientas prácticas para gestionar el estrés y mejorar la calidad de vida.
El curso, titulado ‘Entrenamiento en (auto) compasión, programa MBCL’, incide en la importancia de cuidarse a uno mismo desde una perspectiva preventiva. La directora del curso ha señalado que las nuevas tecnologÃas están sobrecargando nuestro cerebro, generando una hiperestimulación constante que pasa factura tanto a la población general como a los profesionales sanitarios. «Tanta tarea nos sobrecarga de tal manera que estamos pagando una factura por ello», ha advertido Otero, quien ha destacado que la demanda de ayuda psicológica ha crecido de forma imparable en los últimos siete años.
Un taller práctico para aprender a gestionar las emociones
El programa se estructura en sesiones grupales donde los participantes comparten experiencias y emociones. El objetivo es que los alumnos aprendan a aplicar la atención plena en su dÃa a dÃa, combinando ejercicios de respiración consciente con técnicas de autocompasión. Según Otero, la salud mental de los cántabros es similar a la del resto de comunidades, pero la presión asistencial es muy elevada debido al aumento del sufrimiento y el estrés.

La ciencia que respalda los micro-hábitos de mindfulness
Mientras el curso de Cantabria pone el foco en la práctica presencial, diversas instituciones internacionales como la Harvard Medical School, la Mayo Clinic, los National Institutes of Health (NIH) y la Cleveland Clinic han documentado que dedicar apenas cinco minutos diarios a ejercicios de mindfulness puede desencadenar cambios significativos en el cerebro. La repetición diaria de estas prácticas favorece la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para formar nuevas conexiones neuronales, lo que a su vez mejora la atención, la memoria y la regulación emocional.
Según los materiales de la Mayo Clinic, comenzar con ejercicios de respiración consciente en un entorno tranquilo, prestando atención al flujo del aire y dejando pasar los pensamientos, puede reducir el estrés y mejorar el ánimo. Los NIH han documentado que incluso el ejercicio fÃsico breve incrementa la producción de proteÃnas como el BDNF, asociadas a la neuroplasticidad. La Cleveland Clinic, por su parte, recomienda pequeños retos diarios, como aprender palabras nuevas o resolver problemas, para estimular el cerebro.
Eso sÃ, los expertos advierten que el impacto de estos micro-hábitos depende del contexto global de salud. Dormir bien, mantener una dieta equilibrada y cuidar las relaciones sociales potencian los efectos del mindfulness>. Aunque la mayorÃa de los estudios utilizan sesiones más largas (de 20 a 30 minutos), existe respaldo para afirmar que prácticas muy breves, cuando son regulares y retadoras, pueden iniciar la cascada de cambios cerebrales.

El curso de Los Corrales de Buelna representa una oportunidad para que los asistentes adquieran herramientas basadas en la evidencia cientÃfica, mientras que la investigación internacional confirma que la constancia en la práctica de mindfulness, aunque sea durante pocos minutos al dÃa, puede marcar una diferencia real en la salud mental y cognitiva. La combinación de formación presencial y hábitos diarios parece ser la clave para hacer frente a la sobrecarga digital y al estrés cotidiano, un desafÃo que, según los expertos, afecta a todas las edades.

