Mutismo selectivo: síntomas y causas

En ocasiones tanto niños como algunos adultos que tenían un lenguaje normal de repente dejan de hablar o seleccionan con quienes hablan y con quien prefieren guardar silencio. Normalmente cuando ocurre el mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad infantil donde el niño no habla en ciertas situaciones o con ciertas personas. Tener mutismo selectivo no es ser tímido ni tampoco es timidez extrema porque tiene más que ver con la ansiedad que co la timidez.

Cuando una persona se niega a hablar no es una negativa a hacerlo aunque las personas de alrededor pueden percibirlo de ese modo. Los síntomas y las condiciones coexistentes pueden variar de una persona a otra, igual que ocurre con el tratamiento. Es necesario sobre todo, valorar el caso concreto de la persona, ya sea niño o adulto y así encontrar las mejores soluciones en cada caso.

Cuando suele ocurrir

Normalmente el mutismo selectivo comienza cuando los niños son pequeños, entre los 3 y los 6 años, pero cuando no se trata se puede agravar y llegar hasta la vida adulta. En ocasiones habituales los niños que desarrollan este trastorno de mutismo selectivo también suele estar relacionado con trastornos de ansiedad o de fobia social.

Al mismo tiempo, suelen tener una personalidad tímida y mostrar una fuerte ansiedad por separación de sus padres. Cuando un niño o niña con mutismo selectivo tiene que hablar con otra persona suelen tener un lenguaje corporal incómodo, se ponen rígidos y no muestran expresiones faciales.

Si un niño se siente relajado en un ambiente en concreto pero no quiere hablar tendrá mutismo pero un aspecto corporal más relajado que si siente ansiedad en un ambiente o entorno. El niño seleccionará de forma inconsciente las situaciones en las que se comunicará, por ejemplo, podrá hablar normalmente en casa o con amigos cercanos pero no con otras personas o profesores de la escuela. Si sienten presión para comunicarse, simplemente no lo harán.

En ocasiones, los niños con mutismo selectivo pueden usar el lenguaje no verbal para expresar cómo se sienten o qué quieren decir pero no harán uso de la palabra. Aunque también hay niños que no muestran ni un ápice comunicativo en todo el tiempo. Para que puedan tener un diagnóstico de mutismo selectivo, deberán mostrar esta actitud por lo menos durante un mes.

Por qué ocurre el mutismo selectivo

Normalmente el mutismo selectivo cuando sucede en niños suelen tener antecedentes familiares de trastornos de ansiedad. Parece ser que la base neurológica para el mutismo selectivo tiene que ver con la amígdala y recibe constantemente señales de que está en peligro. La ansiedad que se crea por percibir las situaciones como peligrosas hace que el niño cierre la comunicación por completo, pensando así que se está protegiendo de una situación peligrosa que le puede hacer daño a su bienestar de alguna manera.

Además, los niños con mutismo selectivo también pueden tener otros trastornos coexistentes como por ejemplo, trastorno obsesivo compulsivo, síndrome de Asperger o retrasos en el desarrollo. Es necesario que un profesional valore las características que presenta el niño y valorar el diagnóstico y el tratamiento más adecuado en cada caso.

¿Mi hijo tiene mutismo selectivo?

Si tu hijo tiene mutismo selectivo, existen algunas señales que podrían indicarte que debes acudir a tu médico para que os derive a un profesional de salud mental lo antes posible. Algunas de estas señales son:

  • Tu hijo no habla cuando debería hacerlo como en la escuela.
  • Tu hijo hablará en momentos puntuales, siempre los mimos.
  • Que no hable interfiere en su vida normal, en diferentes ámbitos.
  • El comportamiento de no hablar dura más de un mes.
  • Tu hijo conoce perfectamente el idioma en el que tendría que hablar.
  • No tiene ningún tipo de problema de habla o lenguaje que pueda hacer que no hable.

Diagnóstico y tratamiento

Cuando un niño tiene mutismo selectivo es necesario acudir a un psicólogo u otro profesional de salud mental infantil para que valore el estado y pueda saber qué es lo que le ocurre al niño con diferentes pruebas. Si tienes más dudas puedes hablar con tu médico pero será el psicólogo o psiquiatra quien valore si tu hijo tiene problemas con ansiedad o no. Un logopeda también puede avaluar el habla y el lenguaje de tu hijo antes de derivarle a otros profesionales de salud mental. Todos los profesionales podrán trabajar de forma coordinada con la familia y la escuela para solventar todos los problemas que hayan podido ir surgiendo.

Antes de empezar con las terapias es posible que el médico hable contigo sobre el desarrollo e historial médico de tu hijo, que le haga una prueba de audición, evaluar que no tenga ningún problema la boca que le impida hablar bien, evaluar que entiende lo que otros dicen y que escucha sin problemas. Si no es posible hablar con el niño quizá te pida que le hagas un vídeo para ver si habla en otros contextos.

Lo mejor es buscar terapia conductual o terapia familiar lo antes posible, en cuanto se detecte el problema. No es buena idea esperar y ver si ya ‘se le pasará’ al niño, porque entonces el problema se puede agravar.

El tratamiento suele incluir ayudar al niño a desarrollar confianza en sí mismo, a sentirse seguro en toda clase de situaciones y también que aprenda a controlar la ansiedad y desaprender la dependencia que tiene hacia el comportamiento mudo. El tratamiento, en ocasiones también puede incluir medicamentos contra la depresión o contra la ansiedad además de la psicoterapia infantil.

Cada persona es un mundo y por tanto será necesario evaluar el contexto y la situación concreta de tu hijo y de la familia. Solo teniendo esto en cuenta el profesional podrá valorar una opción adecuada de tratamiento. Las buenas noticias es que con el trabajo conjunto de la familia y los profesionales, el niño o niña poco a poco podrá empezar a sentirse más seguro y a hablar poco a poco en situaciones y contextos que anteriormente tenia mucha ansiedad de hacerlo.

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Psicología, Trastornos

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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