Las neuronas espejo hacen que los humanos seamos sociales

Cuando alguien ríe delante de ti, te dan ganas de reír, cuando alguien llora… te dan ganas de llorar. Si estás mucho tiempo con una persona que tiene un movimiento característico o dice una palabra a menudo, tú acabarás teniendo ese movimiento o diciendo esa palabra. Las neuronas espejo entran en el juego de la interacción social y realmente son fascinantes.

Las personas somos sociales y dependemos unos de otros para poder avanzar. La totalidad del mundo interior de una persona depende del mundo externo en el que forme parte. El mundo de los otros se internaliza y se personaliza. Las neuronas espejo también reciben otros nombres como las neuronas cabelli o las neuronas especulares.

Qué son

Son células cerebrales que se activan para imitar a otros. Las neuronas espejo son imprescindibles para el aprendizaje y para la evolución de la especie humana. Estas neuronas espejo también están relacionadas con la empatía y los comportamientos sociales. La supervivencia de la especie humana se basa en entender a los demás, no solo pensando, si no también sintiendo.

Las neuronas espejo se activan tanto cuando realizamos una acción como cuando vemos a otro realizarla. Si otro puede hacer algo, ¡yo también puedo hacerlo! Si se imita a otros se puede aprender. Un bebé es capaz de imitar a otros para aprender a comer, a moverse, a hablar… Estas neuronas son necesarias para poder pensar cuáles serán las acciones que queremos realizar, para entender las intenciones de otros, etc.

En publicidad aprovechan mucho las neuronas espejo porque realizan anuncios que hagan que las personas casi de forma inconsciente y por las neuronas espejo, imiten lo que ven. Si alguien tiene algo, quienes lo ven también quieren tenerlo porque creen que lo necesitan de la misma forma. Aunque en realidad esto solo sea una estrategia de marketing.

Educación y vida diaria

El aprendizaje se basa en la observación y la imitación de otros. Se refleja el lenguaje corporal, las expresiones acules e incluso, las emociones de otros. Estas neuronas son primordiales para el desarrollo infantil, para el aprendizaje general de la vida, para las relaciones interpersonales y también para que la educación sea efectiva en nuestra sociedad.

Los seres humanos aprendemos de los demás, avanzamos más en grupo que estando solos por la vida. Es más fácil que una persona aprenda mejor las cosas viendo cómo otros realizan algo, que leyendo la teoría. Por eso, ¡la práctica siempre está por encima de la teoría en cualquier ámbito de aprendizaje!

Si alguien bosteza delante de ti, ¿qué te ocurre? ¡Que no puedes controlarlo pero también bostezarás! Las neuronas espejo también se activan viendo los sentimientos en otras personas; si alguien sonríe tú también lo haces, si alguien llora… te sentirás triste. Y así constantemente. Inclusos somos capaces de sentir el tacto cuando vemos cómo una persona toca a otra. O si no se siente el tacto, se quiere ser tocado.

Las emociones se contagian

Si quieres mejorar la felicidad y el bienestar en tu vida, lo primero que debes hacer es rodearte de personas que son felices y que se sienten bien… Porque cuando te rodeas de personas pesimistas es posible que esa ‘mala energía’ te acompañe varios días, ¿verdad? Este contagio emocional ocurre por las neuronas espejo.

El contagio emocional es un proceso por el que una persona o grupo de personas influye en las emociones y el comportamiento emocional de otra persona o grupo de personas.  Esto puede realizarse de forma consciente o de forma inconsciente, es decir, te contagian la emoción y no te has dado ni cuenta. No sabes por qué te sientes peor (o mejor) que antes después de interacciones con otros.

Las personas, al conversar o comunicarnos imitan gestos y expresiones faciales y gracias a la empatía también sienten lo que otros sienten. El contagio emocional nos hace ser quienes somos, nos diferencia del resto de especies vivas del planeta. La humanidad no es consciente de la influencia que unas personas tenemos sobre otras en cuanto al estado emocional.

Gracias a las neuronas espejo tenemos empatía y podemos ‘vivir’ las emociones de otros de forma automática y de ningún modo deliberada. Las neuronas espejo crean la empatía y la empatía se basa en las neuronas espejo… ¡son un gran equipo complementario! Cuando una persona siente empatía por otro es porque es capaz de sentir lo que siente la otra persona, compartiendo esos sentimientos o imaginando cómo debe sentirse según una situación determinada.

La empatía son hace ser seres sociales y es esencial para la supervivencia de nuestra especie. Nos permite ayudarnos unos a otros, protegernos, tener sentimiento de pertenencia, saber que todos formamos una red social increíble: la red humana.

Neuronas espejo y psicopatía

Una persona que padece de psicopatía las neuronas espejos no están activadas de forma automática como en el resto de personas. Estas personas no sienten empatía de forma ‘natural’ por otros.

Les da igual lo que sientan o lo que piensen los demás. Si se les da una instrucción clara se pueden activar las neuronas espejo de forma temporal, pero sin instrucciones, las neuronas espejo no se activan. Esto explica como una persona con psicopatía puede llegar a ser tan violenta o cruel.

Neuronas espejo y autismo

Las personas con autismo tienen un retraso en el lenguaje y un reconocimiento emocional débil o nulo. No son capaces de reconocer ni entender las emociones (ni propias ni ajenas). Han habido estudios que ha dejado claro que estas personas tienen unas neuronas espejos que tienen una actividad más lenta, débil y menos activada que otras personas.

También se ha demostrado que en las personas con autismo, cuando ven a personas conocidas, estas neuronas espejo se activan normalmente.

Beneficios del contagio emocional

Cuando las neuronas espejo se activan normalmente hace que la interacción y el entendimiento de los sentimientos de otras personas sean reales, y esto, trae consigo beneficios y ventajas a nivel social.

Por ejemplo, la felicidad es más contagiosa que la tristeza, por lo que es siempre será buena idea que te rodees por personas felices y positivas. Esto no quiere decir que tengas que evitar a las personas tristes, puesto que todas las personas necesitamos apoyo y amor para recuperarnos de momentos más complicados.

Imitar a personas positivas hará que te sientas mejor y lleves una vida saludable, por ejemplo, harás más deporte, comerás mejor y sonreirás más. Al principio puede que no lo hagas siempre con ganas, pero te darás cuenta que después te sentirás mejor y por tanto, repetirás estos comportamientos beneficiosos para ti.

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Psicología

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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