Nexos temporales: definición, tipos y más de 100 ejemplos claros

  • Los nexos temporales son conjunciones o locuciones que unen oraciones indicando la relación de tiempo entre sus acciones.
  • Se clasifican principalmente en nexos de anterioridad, simultaneidad, posterioridad, además de otros que expresan reiteración, inicio y fin.
  • Permiten usar indicativo o subjuntivo según se trate de acciones reales, habituales o futuras e hipotéticas.
  • Distinguirlos de otros conectores y del complemento circunstancial de tiempo mejora la cohesión y claridad de los textos.

nexos temporales tipos ejemplos

Las palabras constituyen nuestra comunicación, bien sea oral o escrita. Para expresar cualquier cosa en las dos formas mencionadas, agrupamos una cantidad de palabras que tienen como resultado el enunciado, la oración o frase que queremos decir. Sin embargo, lo hacemos de una forma ordenada que hace que quien recibe nuestro mensaje pueda entender lo que se está diciendo.

Aunque muchas cosas parezcan lógicas y se lleven a cabo simplemente porque se cree que es así; tienen un estudio que indica el porqué de su naturaleza, funciones y demás cosas que responden a su existencia.

Este es el caso de los nexos que, si bien los practicamos y ejercemos, pero al preguntarnos qué son, no hay respuesta alguna. Y gracias a las disciplinas lingüísticas que no solo se encargan de dar reglas sino de estudiar y analizar el lenguaje, podemos saber ciertas denominaciones del habla (escrita u oral) que ignorábamos o creíamos nula.

Antes de centrarnos en la especificación, se debe conceptualizar qué es un morfema; el cual es una palabra, también conocido como un morfema o teóricamente “partícula gramatical”. Este cumple una función sintáctica que consiste en la unión de palabras u oraciones con otras, es decir, se trata de una palabra que junta dos oraciones o palabras.

Además, el nombre de ‘nexo’ indica según su significado “combinación” entre dos partes que están separadas. Cabe destacar que se trata o es algo propio de la disciplina lingüística morfosintáctica y no con lo que se conoce por ‘conector lingüístico’ que ya entraría en lo semántico-discursivo.

Los nexos van más allá, a lo metafórico, que buscan a través de los conceptos y términos juntar ideas, logrando así reunir de forma coordinada y coherente varias palabras en una oración. Normalmente estos suelen ser de palabras cortas, sin embargo, puede darse el caso que sean compuestas por más de una.

Al igual que muchas cosas, estos tienen una clasificación o tipologías que responden según su forma de usar. Existen el grupo de nexos coordinantes en el cual se encuentran los llamados copulativos, disyuntivos, adversativos, distributivos y explicativos.

El otro grupo se denomina nexos subordinantes y en este hay más; están los temporales, modales, de lugar, causales, consecutivos, condicionales, finales, comparativos y concesivos. Pero en esta entrada nos limitaremos a explicar de qué se tratan los temporales y cuáles son.

¿Qué son y cómo funcionan los nexos temporales?

nexos temporales en español

Los nexos temporales (también llamados conjunciones temporales o nexos de tiempo) son palabras o grupos de palabras que se utilizan para vincular oraciones, normalmente subordinadas, y ofrecer información acerca del momento en que ocurren los hechos. Es decir, sitúan una acción en relación con otra respondiendo a la pregunta “¿cuándo?”.

Aquí serían las dos palabras u oraciones que uniremos a través del tiempo y no precisamente de sentido climatológico sino a lo que responde la interrogante “¿cuándo?” Y es contestado en presente, pasado o futuro.

Los nexos temporales forman parte del grupo de nexos subordinantes adverbiales, porque suelen introducir oraciones subordinadas que funcionan como complemento circunstancial de tiempo de un verbo principal. Con ellos podemos expresar relaciones de anterioridad, simultaneidad, posterioridad, inicio, fin o repetición de una acción respecto a otra.

Los adverbios conjuntivos (cuando, apenas, mientras) y las locuciones conjuntivas (tan pronto como, en el instante en que, antes (de) que, primero que, después (de) que, mientras que, siempre que, al mismo tiempo que, mientras tanto) pueden ser reemplazadas por el ‘cuando’, siendo este uno de los nexos temporales más utilizados para unir. Aunque esto también dependería del tipo que sea y del matiz que se quiera aportar.

Además de indicar simplemente “cuándo”, algunos nexos temporales precisan si la acción de la oración subordinada ocurre antes, al mismo tiempo o después de la oración principal, o si se trata de un hecho habitual o repetido (por ejemplo, siempre que, cada vez que), o bien si marca el inicio (desde que) o el final (hasta que) de una situación.

Haremos un ejemplo, pasando dos oraciones distintas y de ideas secundarias a ser una oración principal y única, a través del tiempo:

“Se retiró de la casa” y “salía el sol”. Si queremos que estas dos frases estén en una misma simplemente se coloca el ‘cuando’ en medio de las dos, lo que tendría por resultado “se retiró de la casa cuando salía el sol”.

Cabe destacar que no siempre el nexo temporal estará en medio de las dos oraciones o palabras, puede darse el caso que estén al principio o al final y en este sentido hay que hacer la salvedad que el nexo también puede ser de más palabras y no solo una.

Ejemplo: “Mientras jugábamos, mamá hacía la comida” / Jugábamos y mamá hacía la comida al mismo tiempo.

También conviene recordar que muchos nexos temporales admiten tanto el modo indicativo como el modo subjuntivo en la oración subordinada, dependiendo de si se habla de un hecho real (presente o pasado) o de una acción futura, hipotética o no realizada. Por ejemplo: Cuando tengo tiempo, voy a la playa (hecho habitual, indicativo) frente a Cuando tenga tiempo, iré a la playa (hecho futuro, subjuntivo).

Diferencia entre nexo temporal y otros conectores

Es importante distinguir entre los nexos temporales, que pertenecen a la morfosintaxis de la lengua, y otros elementos que también aportan información de tiempo pero no funcionan como verdaderos nexos. Por un lado, tenemos los conectores discursivos temporales (como primero, después, luego, finalmente) que organizan el discurso pero no siempre unen dos oraciones subordinadas; por otro, los complementos circunstanciales de tiempo, que pueden estar formados por sintagmas nominales o preposicionales (aquella mañana, al otro día, en ese momento) sin que haya un nexo subordinante como tal.

En ocasiones, una misma palabra puede funcionar como nexo temporal subordinante o como marcador temporal dentro de un sintagma, dependiendo de su posición y de la estructura de la oración. Por eso es tan relevante analizar con cuidado su función sintáctica en cada caso.

Tipos de nexos temporales

tipos de nexos temporales

A su vez este en específico también tiene una clasificación interna y menor que comprenden tres nexos, los de anterioridad, de simultaneidad y de posterioridad.

Desde un punto de vista semántico, los nexos temporales nos permiten expresar distintas relaciones entre los eventos. Podemos agruparlos así:

  • De anterioridad: son los que se refieren a algo que pasó antes de otro hecho. Como por ejemplo: primero, antes de (que), antes que, previo a, en primer lugar, tan pronto como, en cuanto, nada más (que), no bien, entre otros.
  • De simultaneidad: estos por su cuenta hablan de dos hechos que pasaron al mismo tiempo. Ejemplos: mientras, mientras tanto, al mismo tiempo (que), en el instante en que, a medida que, entre otros.
  • De posterioridad: son los que tratan de una acción que sucedió después de otra. Ejemplos: después (de que), luego de, tras, posteriormente, a continuación, entre otros.

Además de estas tres grandes clases, desde una perspectiva más fina podemos mencionar otros matices frecuentes:

  • Reiteración o habitualidad: indican que dos hechos se repiten juntas cada vez que sucede uno de ellos. Ejemplos: siempre que, cada vez que, siempre.
  • Inicio de una situación: marcan el momento a partir del cual algo comienza a ser cierto. Ejemplo: desde que.
  • Final o límite de una situación: señalan el punto en que una acción termina o deja de cumplirse. Ejemplo: hasta que.

El principal nexo temporal en español es cuando, porque puede sustituir o aproximarse al valor de la mayoría de los demás nexos temporales, salvo en aquellos casos en los que se usa un infinitivo inmediatamente después del nexo (como en nada más llegar o al terminar).

Lista amplia de nexos temporales en español

Entre los nexos temporales más empleados en el español actual podemos destacar:

  • Cuando
  • Mientras, mientras que, mientras tanto
  • Antes de, antes de que, antes que
  • Después de, después de que, luego de
  • Tan pronto como
  • En cuanto
  • Apenas
  • Nada más (que)
  • Desde que
  • Hasta que
  • Siempre que
  • Cada vez que
  • A medida que
  • Primero (en función de nexo o de organizador temporal del discurso)
  • Entonces, luego, después (en algunos contextos con valor de nexo temporal)
  • Al acabar, al terminar, al llegar (construcciones con valor temporal mediante gerundio o infinitivo)

Muchos de estos nexos pueden presentarse como locuciones conjuntivas (formadas por varias palabras) y también, en algunos contextos, como adverbios o marcadores discursivos, dependiendo de la estructura de la frase.

Relación entre nexos temporales, indicativo y subjuntivo

ejemplos de oraciones temporales

Las oraciones subordinadas temporales permiten el uso de los dos modos verbales principales: indicativo y subjuntivo. La elección de uno u otro modo no es aleatoria, sino que obedece al valor temporal y al grado de realidad que el hablante otorga a la acción.

  • Indicativo: se usa para referirse a hechos presentes, pasados o habituales que se consideran reales o seguros. Ejemplo: Cuando tengo tiempo, voy a la playa.
  • Subjuntivo: se emplea para expresar acciones futuras, hipotéticas o no realizadas. Ejemplo: Cuando tenga tiempo, iré a la playa.

Hay locuciones que presentan una preferencia clara por el subjuntivo. Un caso típico es antes de que, con el que casi siempre debemos usar este modo: Por favor, cámbiate de ropa antes de que tu padre te vea así.

En cambio, nexos como después de que, cuando o apenas pueden ir con ambos modos dependiendo de si se señala un hecho cumplido o un hecho que todavía no ha ocurrido.

Construcciones temporales sin nexo explícito

estructuras temporales sin nexo

Aunque el foco de este artículo son los nexos temporales, es útil conocer que no siempre la relación temporal se expresa mediante un nexo. En español existen otras construcciones que tienen valor temporal sin incluir una conjunción.

Algunos ejemplos frecuentes son las estructuras con gerundio o participio:

  • Finalizado el examen, los estudiantes salieron al recreo.
  • Cortando una madera, se lastimó el brazo.

En estos casos, aunque no haya un nexo temporal como cuando, la forma no personal del verbo introduce una idea de simultaneidad o de anterioridad inmediata respecto a la acción principal.

También encontramos construcciones con infinitivo preposicional que implican valor temporal:

  • Al acabar de contar su historia, se hizo un silencio incómodo en la sala.
  • Nada más llegar al despacho, enciende la cafetera.

Aunque en el análisis formal estas estructuras no se clasifiquen como “nexos temporales”, en la práctica cumplen una función muy cercana, por lo que suelen tratarse en el mismo bloque en muchas gramáticas y materiales didácticos.

Ejemplos de nexos temporales

A continuación se presentan diversos ejemplos de oraciones con nexos temporales para ilustrar su uso en contextos sencillos y cotidianos.

  • Cuando comíamos, tú dormías.
  • Me estaba bañando cuando ella comía.
  • Comenzó a llover cuando estaba llegando a mi casa.
  • No estaba solo cuando entraste sin dar ningún aviso.
  • Cuando estaba durmiendo los zancudos la picaron.
  • Mientras que hacía ejercicios escuchaba música.
  • Estaba comiendo al mismo tiempo que jugaba.
  • Antes de que salieras, te dije lo que debías hacer.
  • Estaba corriendo tan pronto como pudo salir de la casa.
  • Previo a comer estuvo durmiendo.

Más oraciones con nexos de tiempo

Incorporando otros nexos temporales muy frecuentes, podemos construir ejemplos como los siguientes:

  1. Tan pronto como amanezca, me iré de aquí.
  2. Mientras haya sol y el tiempo siga agradable, nos quedaremos en la playa.
  3. Todas las tardes, cuando baja el sol, riego las plantas de mi jardín.
  4. Luego de aquel desafortunado suceso, todos nos quedamos muy tristes.
  5. Una vez que hubo organizado las tareas para toda la semana, se dispuso a realizarlas.
  6. Nada más terminar de comer, lavó los platos, ordenó la sala y se fue a dormir.
  7. Cada vez que lo escucho quejarse a mi hermano, me acuerdo de mi padre porque era igual.
  8. Siempre que hace calor, abro las ventanas de la casa y dejo que el aire de verano entre en casa.
  9. A medida que crece, Santiaguito se parece cada vez más a su mamá.
  10. Apenas tuvo la edad suficiente, sacó el permiso para conducir.
  11. Hasta que no apruebes todos los exámenes, no se puede decir que hayan comenzado las vacaciones.
  12. Cuando era un niño, Raúl tuvo un accidente que lo marcó para toda la vida.
  13. Cada noche, antes de dormir, Ricardo le lee un cuento a su hijo, Romeo.
  14. Primero, voy a hacer la valija y, después, voy a preparar los documentos que tengo que presentar en el aeropuerto.
  15. Desde que empezó la pandemia, la realidad cotidiana se transformó rotundamente.
  1. Tras una fuerte pelea con su hermana, Diana se fue de la casa dando un portazo.
  2. No bien llegó a la escuela, se dio cuenta de que se había olvidado el cuaderno en la mesa de la cocina.
  3. Cuando llueve, se hacen charcos en la vereda y hay que evitar pisarlos por error.
  4. Apenas se sentó a comer, sonó el timbre y Lautaro vio un gran paquete en la puerta de entrada.
  5. Una vez que terminó de estudiar, salió al patio a tomar aire y distraerse un poco.
  6. Cuando algo me preocupa, lo hablo con mi mejor amiga que me da muy buenos consejos.
  7. A Roberto le gustan las rutinas: cada mañana desayuna dos tostadas con manteca y miel, y una taza de café con leche.
  8. Tengo un día muy ocupado, pero apenas me desocupe, te llamo por teléfono y me cuentas todo.
  9. En el instante en que se levantó, se sintió mareada y tuvo que volver a sentarse.
  10. Cada vez que escucho esta canción, me emociono hasta las lágrimas.
  11. Desde que empecé el curso de inglés, busco la oportunidad de practicar el idioma con otras personas.
  12. Después de la Segunda Guerra Mundial, los países europeos debieron hacer un enorme esfuerzo para reconstruir sus fábricas y edificios.
  13. Hasta que me compre un auto, voy a tener que viajar en bus hasta el trabajo.
  14. Apenas comenzada la película en el cine local, comenzó a sonar la alarma antiincendios y tuvimos que salir de la sala.
  15. Mientras Murcia y su padre leían un cuento, sonaba una música suave y sobrecogedora.

Ejemplos de oraciones temporales organizadas por nexo

Para profundizar, se muestran ahora ejemplos agrupados según el nexo principal que emplean, lo que permite comparar matices de uso:

Con “cuando”

  • Cuando acaben los exámenes, haremos una excursión.
  • Rafa me lo contó cuando íbamos en el coche.
  • Cuando sonó el despertador, ya me había levantado.
  • Cuando intenté pagar me dijeron que la tarjeta estaba caducada.
  • Cuando llegó la policía, los atracadores estaban en el banco.
  • Cuando era joven, salía todos los fines de semana.
  • Iremos a la playa cuando el tiempo mejore.
  • Cuando estés realmente segura, ven a verme.
  • Asegúrate de que la dirección sea la correcta cuando envíes los paquetes.
  • Cuando leas esta carta, yo estaré en un avión hacia Australia.

Con “en cuanto” y “tan pronto como”

  • En cuanto cobre la extra de verano, me voy una semana de vacaciones.
  • En cuanto veo al público, comienzo a temblar.
  • Comemos en cuanto la mesa esté puesta.
  • Lávate los dientes en cuanto acabes de comer.
  • En cuanto cumpla sesenta y cinco años, me jubilo.
  • Tan pronto como acabes de podar, empezamos a plantar los nuevos rosales.
  • Tan pronto como te enteres, dímelo.
  • Nos iremos tan pronto como acabe la película.
  • Te llamé tan pronto como escuché la noticia en la radio.
  • Tan pronto como leas el libro, préstamelo.

Con “después de” y “antes de”

  • Me llamaron justo después de que hubiera salido de casa.
  • Debes hablar después de pensar bien en tus palabras.
  • Le envié otra invitación inmediatamente después de que tú me dijeras que no había recibido la primera.
  • Después de meditarlo detenidamente, he decidido no comprar esta casa.
  • ¿Por qué no me pediste trabajo después de que te despidieran?
  • Antes de que empiece a llover, sal y recoge la ropa que está tendida.
  • Hemos terminado el ejercicio antes de que suene el timbre.
  • Antes de salir al escenario, me tomo una tila para tranquilizarme.
  • Antes de salir con tus amigos, termina todos los deberes.
  • Por favor, dime las respuestas antes de que llegue el profesor.

Con “mientras”, “hasta que”, “apenas”, “desde que”, “siempre que”, “cada vez que”

  • Cuando eras pequeño, gritabas mientras dormías.
  • Mientras yo preparo la comida, por favor pon tú la mesa.
  • Ellas hablaban de moda mientras ellos hablaban de fútbol.
  • Mi abuelo nos contaba cuentos mientras se balanceaba en su vieja mecedora.
  • Hay que organizarse; mientras vosotros encargáis los suministros, nosotros preparamos la lista de invitados.
  • La fiesta duró hasta que salió el sol.
  • Te obedecerá hasta que me independice.
  • Deja la carne en el horno hasta que se dore.
  • El orador no empezó hasta que todos nos callamos.
  • Era una chica muy simpática hasta que una depresión cambió por completo su carácter.
  • Apenas entro en casa, me quito los zapatos.
  • Apenas acabó el documental, me fui a dormir.
  • Fui a recoger el paquete apenas recibí el aviso de llegada.
  • Apenas cumplí los dieciocho años, empecé a practicar para sacarme el carné de conducir.
  • Apenas mi hermano subió al avión, mi madre se puso a llorar y no podía parar.
  • Desde que empecé a trabajar en esta empresa he tenido problemas con mi jefe.
  • Todo son discusiones en este grupo desde que tú llegaste.
  • No visitas nunca a tu familia desde que te casaste.
  • Desde que mi hijo empezó a hacer deporte, ha adelgazado más de diez kilos.
  • La situación económica ha ido empeorando desde que cerraron las fronteras.
  • Mi padre me riñe siempre que discuto con mi hermana.
  • Sudo mucho, siempre que tengo que hablar en público.
  • Siempre que voy a mi pueblo recuerdo mi niñez y lo feliz que fui allí.
  • Siempre que tenía dinero extra, lo ahorraba para comprarme un coche.
  • Siempre que tengas un problema, piensa en que tus padres están para ayudarte.
  • Cada vez que escucho esta canción, me pongo a llorar.
  • Cada vez que te pregunto sobre tu novia, me respondes lo mismo.
  • ¿Por qué te ríes cada vez que Rafa habla en las reuniones?
  • Se sonrojaba cada vez que un chico le decía algún cumplido.
  • Mi madre me esperaba despierta cada vez que salía con mis amigos.

A estos podemos añadir otros nexos menos habituales, pero igualmente válidos: a medida que, nada más, al, tras, una vez que, etc., que permiten matizar aún más la relación temporal entre los hechos.

Nexos temporales dentro de la gramática de la subordinación

nexos subordinantes temporales

Los nexos temporales se insertan dentro de la clasificación general de los nexos o conjunciones. Los nexos son palabras o morfemas cuya función es unir palabras u oraciones estableciendo entre ellas relaciones de coordinación o de subordinación.

Existen dos grandes tipos de nexos:

  • Nexos coordinantes: unen palabras u oraciones de la misma categoría gramatical y con el mismo nivel sintáctico. Hay nexos copulativos (y, e, ni), disyuntivos (o, u), adversativos (pero, sino, sin embargo), distributivos y explicativos, e ilativos o consecutivos (por tanto, así que).
  • Nexos subordinantes: introducen una proposición que queda subordinada a otra principal. La subordinación puede ser sustantiva (que, el hecho de que, si), adjetiva (pronombres relativos como que, el cual) o adverbial, donde entran las subordinadas de tiempo, lugar, modo, comparación, causa, consecuencia, condición, finalidad, etc.

Los nexos temporales pertenecen, por tanto, al grupo de subordinantes adverbiales, y se utilizan para establecer la relación de tiempo entre la oración principal y la subordinada.

Ejemplos de nexos temporales en fragmentos literarios

Al ejemplificarlo de manera sencilla con oraciones bastante cortas, es entendible, sin embargo, no siempre nos comunicamos de forma tan precisa y de igual manera empleamos el uso de nexos temporales en textos más complejos, como los literarios.

A continuación, citaremos algunos autores que en sus textos literarios dejan apreciar algunas de esta disciplina lingüística.

“Carlos Argentino fingió asombrarse de no sé qué primores de la instalación de la luz (que, sin duda, ya conocía) y me dijo con cierta severidad:

— Mal de tu grado habrás de reconocer que este local se parangona con los más encopetados de Flores.
Me releyó, después, cuatro o cinco páginas del poema. (…) Denostó con amargura a los críticos; luego, más benigno, los equiparó a esas personas «que no disponen de metales preciosos ni tampoco de presnas de vapor, laminadores y ácidos sulfúricos para la acuñación de tesoros, pero que pueden indicar a los otros el sitio del tesoro»”.

– Borges, El aleph.

“Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama.”

– Cortázar, Continuidad de los parques.

“Dio espaldas de golpe y se alejó ligero, sin mirar atrás hasta que llegó a la cresta de la última cuchilla. Entonces se volvió levantando el sombrero en la diestra. Y eso fue lo último que vieron los amigos, cuando al bajar la loma la figura desapareció.”

– Stelardo, Don Julio.

Datos curiosos sobre los nexos temporales

Es importante sacar a colación que no siempre los elementos temporales son o están representados de forma tan visible como conectores y en este tipo de casos, se encuentran fuera de la oración o su análisis oracional; por lo que empiezan a cumplir una función sintáctica que es denominada particularmente como complemento circunstancial de tiempo.

El complemento circunstancial de tiempo no es más que la función sintáctica mencionada anteriormente, que es ejecutada o llevada a cabo por un sintagma nominal o por un sintagma preposicional, que responda alguna circunstancia semántica de tiempo, lugar o modo al verbo de que es complemento.

Aunque no sean nexos subordinantes propiamente dichos, muchos de estos complementos utilizan palabras que también aparecen como nexos (después, primero, luego, entonces, al otro día), por lo que resulta fundamental analizar la estructura completa de la oración para determinar su función exacta.

Dejaremos a continuación otros fragmentos literarios que sirven de ejemplificación para ponerte en contexto con lo que se está exponiendo.

Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: «La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad». Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.

Cortázar, Viajes.

Un día, mientras Ananías y un perro amarillo y un prodigio de flacura esperaban la leche de la mañana junto a la abuela que afirmaba la frente en la verija y ordeñaba, a la yegua se le terminó la leche para siempre.

Delgado Aparaín, Y así nace un Pambelé y no desaparece.

Los nexos temporales en la práctica: actividades y ejercicios

ejercicios con nexos temporales

Comprender los nexos temporales no solo implica saber definirlos o reconocerlos, sino también ser capaz de utilizarlos correctamente en contextos reales. Por ello, muchas propuestas didácticas incluyen ejercicios donde hay que identificar, clasificar o crear oraciones temporales.

Por ejemplo, pueden plantearse actividades como:

  • Subrayar los nexos temporales en un texto y decir si indican anterioridad, simultaneidad o posterioridad.
  • Transformar dos oraciones simples en una oración compuesta temporal utilizando nexos como cuando, mientras, antes de que, después de que.
  • Reescribir un párrafo cambiando el nexo (por ejemplo, pasar de cuando a tan pronto como) y observar cómo se modifica el matiz de inmediatez.

Dentro de ciertos materiales educativos se propone también ejercicios más generales de nexos:

  • Te llamaré por teléfono después de almorzar.
  • Debes decirle todo, de esta manera estarás tranquilo.
  • Lo recibí con todo gusto, pues me interesaba oír su opinión.
  • Este asunto está terminado, de manera que podemos archivar la documentación.
  • Dame siete u ocho paquetes de gusanitos.
  • Procuraré recibirlo, aunque tengo mi agenda completa.

En estos ejemplos, no todos los nexos son temporales (por ejemplo, pues, de esta manera, aunque), pero sirven para que el estudiante aprenda a distinguir las distintas funciones de las conjunciones dentro de la oración.

Otra dinámica frecuente en materiales didácticos es la de presentar esquemas generales de conjunciones o aventuras gamificadas (como “Gramático y la Aventura de los Nexos”) en las que el alumnado debe identificar si un nexo es copulativo, disyuntivo, adversativo o temporal. Por ejemplo, en la frase “Ya estamos en verano pero sigue haciendo mucho frío”, el nexo pero se clasifica como adversativo, no temporal.

Dominar los nexos temporales y diferenciarlos de otros tipos de nexos permite elaborar textos cronológicamente claros, cohesionados y coherentes, lo cual es esencial tanto en la escritura académica como en la literaria y en la comunicación cotidiana.

Comprender qué son, cómo se clasifican y cómo se utilizan los nexos temporales facilita ordenar los hechos en el tiempo, matizar la relación entre acciones y mejorar la calidad expresiva de nuestros textos, convirtiendo al tiempo en un recurso lingüístico que podemos manejar con precisión y riqueza.


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