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No se trata del empeño que tu le pongas

empeño
Trabaja duramente y serás recompensado. Parece sencillo.

Pero ¿recuerdas cómo era estudiar para un examen? Algunos chicos estudiaban constantemente y les iba mal. Otros casi no estudiaban y sacaban mejores notas.

Puedes hacer esfuerzos increíbles de forma ineficiente y no sacar nada de provecho. O puedes hacer esfuerzos moderados de forma eficiente y obtener recompensas.

El propósito de lo que haces es progresar, no solamente agotarte.

EJEMPLO PRÁCTICO

Existió una vez una empresa panadera familiar. Esta panadería de carácter familiar tenía una clientela fija y había funcionado con beneficios durante más de cuatro décadas.

En los 90, los propietarios decidieron expandirse, ofrecer bocadillos y otros productos y abrir nuevos locales de venta al por mayor y al por menor.

Los dueños de la panadería nunca habían trabajado tanto en su vida como lo hicieron después de la expansión. Y como resultado de todo su duro trabajo, obtuvieron menos dinero y la amenaza de la bancarrota porque no pudieron hacer frente a las deudas contraídas para la expansión.

Un ejecutivo de negocios retirado, proveyó de capital para conservar la empresa en funcionamiento y después lo compró finalmente todo. Analizaba las cosas como un observador objetivo y descubrió que la panadería era muy ineficiente: “Tenía demasiados productos. El 90% de las ventas provenían del 10% de los productos. Estaban desperdiciando trabajo haciendo ítems de poco volumen de producción y venta.”

El ejecutivo dice que cuando se hizo cargo de la empresa sabía que “esa gente no podía haber trabajado más, pero podía haber trabajado más inteligentemente”.

Os dejo con un excelente comercial que reflexiona sobre el trabajo:

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