Onicofagia: cuando morderse las uñas se convierte en un problema

hombre con onicofagia

La onicofagia es el mal hábito más extendido del mundo… personas de cualquier edad pueden caer en este mal hábito por diferentes causas y sufrir las consecuencias. Habitualmente, la causa más común de que las personas se muerdan las uñas suelen ser los nervios y la ansiedad. A continuación vamos a hablar de forma más específica sobre este mal hábito, porque conociéndolo se puede actuar mejor.

Onicofagia

Morderse las uñas puede ser un comportamiento temporal que no parece destructivo, ya que es algo más estético… Pero en realidad, a largo plazo puede ser un problema mucho más grave. La onicofagia es un hábito oral patológico y un trastorno de aseo que se caracteriza por morderse las uñas de forma crónica y sin control aparente. Esto destruye poco a poco la uña y la piel de alrededor de la uña.

La onicofagia se clasifica en el DSM-5 como un “Otro trastorno obsesivo-compulsivo especificado y otro trastorno relacionado”. El tratamiento profesional, cuando es necesario, se centra tanto en los factores físicos como en los psicológicos involucrados en morderse las uñas.

Cómo detectarlo

La onicofagia, que a menudo da como resultado un daño visible en las uñas, puede coexistir con otros trastornos obsesivos compulsivos, como la extracción de vello o la extracción de la piel. Las personas que se muerden crónicamente las uñas reportan sentimientos angustiosos de malestar o tensión antes de morder y sentimientos de alivio o incluso placer después de hacerlo.

mujer que tiene onicofagia

Además de los daños en los tejidos de los dedos, las uñas y las cutículas, morderse las uñas puede causar lesiones en la boca, problemas dentales, abscesos e infecciones. La apariencia poco atractiva de daño físico en la piel y las uñas puede causar sentimientos de vergüenza, arrepentimiento y culpa, lo que lleva a complicadas relaciones familiares y sociales. El morderse las uñas generalmente comienza en la primera infancia, es más común durante la pubertad y en la adolescencia, aunque puede continuar hasta la edad adulta. El comportamiento a menudo disminuye o se detiene con la edad.

Por qué no hay que morderse las uñas

Morder las uñas parece inofensivo, que no causa daños permanentes. En realidad, tiene algunas desventajas además de tener las uñas feas y que puedas perjudicar tus dientes:

  • Tus uñas pueden crecer deformadas. Si se daña el tejido alrededor de las uñas, es posible que dejen de crecer como deberían. Esto le dará a las uñas un aspecto amorfo y poco agradable.
  • Tu sonrisa se puede ver perjudicada. Tus dientes se pueden picar e incluso pueden romperse cuando te estás mordiendo las uñas. Con el tiempo, morderse las uñas puede incluso causar problemas en la mandíbula.
  • Puedes caer enfermo. Las manos son un hogar perfecto para los gérmenes, y las uñas son su escondite perfecto. Cuando se ponen los dedos en la boca varias veces al día, aumenta las posibilidades de enfermarse. Además, el daño a la piel que puede causar cuando se muerde las uñas crea una manera fácil de que entren los gérmenes.

uñas feas y deformadas por onicofagia

Por qué ocurre

Seguro que conoces a alguien en tu entorno que se muerde las uñas y es que este hábito está muy extendido en la sociedad. Puede haber un vínculo genético con la onicofagia, ya que algunas personas parecen tener una tendencia hereditaria a desarrollarla, así como tasas más altas que el promedio de trastornos del estado de ánimo y ansiedad en los familiares inmediatos.

El morder las uñas se asocia con la ansiedad porque, al parecer, el acto de masticar las uñas alivia el estrés, la tensión o el aburrimiento. Las personas que habitualmente se muerden las uñas lo hacen cuando se sienten nerviosas, aburridas, solas o incluso con hambre. Morderse las uñas también puede ser un hábito transferido del pulgar anterior o chuparse los dedos. Si bien se puede morder las uñas sin los síntomas de una condición psiquiátrica, puede asociarse con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), el trastorno de oposición desafiante, la ansiedad por separación, la enuresis, el trastorno de tic y otros problemas de salud mental.

Cómo prevenirlo

Antes de hablar sobre los posibles tratamientos, es buena idea encontrar algunas formas para prevenir que ocurra… ¡no hay mejor remedio que una buena prevención! Necesitas tiempo y esfuerzo para acabar con el hábito de morderte las uñas, puedes probar estos consejos:

  • Corta las uñas cortitas, así no te sentirás tan bien al morderlas.
  • Ponte esmalte de uñas con sabor amargo.
  • Gasta tiempo y dinero en una manicura… tener las uñas bonitas te hará querer tenerlas así siempre.
  • Usa guantes siempre que puedas.
  • Cubre las uñas con adhesivos decorativos.
  • Encuentra los desencadenantes y trátalos a nivel emocional.
  • Ten tus manos y tu boca ocupadas, como usar una pelota contra el estrés.

Cómo se trata

Si a lo largo de tu vida te has mordido las uñas, es probable que recuerdes como de pequeño/a te ponían ungüentos en las uñas con sabor amargo para que dejases el hábito. Estos remedios caseros y tradicionales no son eficaces porque el hábito sigue haciéndose.

manicura para evitar la onicofagia

Los remedios de tipo barrera que bloquean el contacto entre la boca y las uñas, como guantes, tiritas, calcetines y dispositivos de retención o de placa de mordida pueden servir como impedimentos para morder o recordatorios para no morder. Es una forma de hacer consciente este hábito tan inconsciente, puesto que generalmente cuando una persona se está mordiendo las uñas no se da cuenta de que lo hace, es un acto prácticamente involuntario, por lo que el primer paso sería crear consciencia de que se hace y determinar antes de las soluciones las causas.

También es posible que si hay una causa subyacente como ansiedad o estrés que origina este comportamiento impulsivo de morderse las uñas, si se trata la causa que provoca ansiedad y estrés, también puede que el hábito de morderse las uñas se disminuya e incluso se detenga por completo.

El tratamiento en casos graves también debe centrarse en reducir o eliminar los factores emocionales asociados con morderse las uñas. La terapia cognitiva conductual (TCC) con enseñanzas para revertir el hábito y la relajación muscular progresiva y la terapia de aceptación y compromiso (TAC) junto con una técnica de autoayuda conocida como desacoplamiento del movimiento han demostrado ser beneficiosas en algunos casos de onicofagia.


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