Antes de dejarte con estos poderosos mantras para ayudarte a pensar en positivo, te invito a que veas este vídeo de una breve entrevista que le hicieron a Steve Jobs. Su mensaje es muy positivo y espero que cale hondo en ti. Presta atención a su visión sobre la vida y cómo entiende el cambio.
En este vídeo aparece un joven Steve Jobs y nos cuenta cómo entendía él la vida. Después de oírlo, no me extraña que lograse revolucionar el mundo de la tecnología: su manera de cuestionar lo establecido es inspiradora.
[mashshare]A continuación voy a poner 17 frases positivas para que elijas aquella que más te motiva y te la repitas a modo de mantra cuando lo necesites. Si no encuentras ninguna frase que llene (cosa que duda) aquí tienes otras 40: elige la que conecte con tu momento.
1) Si la hierba parece más verde en el otro lado… Deja de mirar. Deja de comparar. Deja de quejarte y empieza a regar el césped sobre el que estás de pie.
2) A veces solo tienes que mirar hacia atrás, observar tu pasado y sonreír por lo lejos que has llegado.
3) El hecho de que no duró para siempre, no quiere decir que no fuera digno de su tiempo.
4) A pesar de que no se puede controlar todo lo que sucede, puedes controlar tu actitud hacia lo que sucede. Tu respuesta es tu poder.
5) La verdadera medida de tu éxito es el número de veces que puedes recuperarte de un fracaso.
6) Cuando ya no eres capaz de cambiar una situación, tienes el reto de cambiar tu actitud hacia ella.
7) Si sientes que tu barco se hunde, podría ser un buen momento para tirar las cosas innecesarias que te lastran.
8) La historia de tu vida tiene muchos capítulos. Un mal capítulo no significa que sea el fin. Así que deja de releer el malo y pasa la página.
9) Sí, hay que trabajar duro para reorientar tu vida, pero vale la pena todo el esfuerzo. La constancia construye cambios.
10) No eres un fracaso, eres un ser humano.
11) Nunca permitas que alguien o algo que añade muy poco valor a tu vida, se apodere de gran parte de ella.
12) No eres una víctima. No importa lo que hayas pasado. Puedes haber sido cuestionado, herido, traicionado, golpeado, y desanimado, pero nada te ha derrotado.
13) Todos los grandes logros requieren tiempo. Y todos los grandes logros son dignos de su tiempo.
14) Cuando las cosas se pongan difíciles, debes ser más duro. No anheles una vida fácil.
15) Si quieres ser feliz y brillante, dejar de lado tu necesidad de tener siempre la razón.
16) La preocupación es un enorme desperdicio de tiempo y energía. No cambia nada. Todo lo que hace es robar tu alegría y obstaculizar tu capacidad para hacer cambios positivos.
17) A veces simplemente tienes que dejar de preocuparte. Ten fe en que las cosas saldrán bien.
¿Qué es un mantra y para qué sirve realmente?
Un mantra es, en origen, una “herramienta mental”: MAN (mente, pensamiento) + TRA (instrumento). Repetir una frase breve y con sentido para ti enfoca la atención, calma la mente y refuerza una intención concreta, sea espiritual o totalmente práctica.
No necesitas pertenecer a ninguna tradición para usarlos: funcionan como anclajes atencionales que te ayudan a cortar rumiaciones, cultivar gratitud y recordar lo importante. Investigaciones revisadas por pares han observado mejoras en estrés, ansiedad, ira y estado de ánimo cuando se practican con atención sostenida.
Importante: los mantras no “borran” los problemas, pero sí te permiten cambiar la relación con tus pensamientos. En lugar de luchar contra ellos (lo que suele intensificarlos), aprendes a redirigir tu foco y actuar desde tus valores.
Cómo practicarlos sin caer en la positividad tóxica
Ser positivo no es negar el dolor. Evita invalidar tus emociones o sentirte culpable por no “ver el lado bueno” de todo. Los mantras son útiles cuando reconocen la realidad y abren opciones, no cuando imponen una sonrisa.
Guía rápida: elige una frase que conecte con tu situación, repítela con atención durante unos minutos, acompásala con la respiración y, si puedes, siéntate en postura cómoda (padmasana o similar) con una mano en el corazón y otra en el abdomen. La coherencia y el sentido son más importantes que la perfección.
Mantras de autocuidado y gratitud para el día a día
Estos ejemplos te ayudan a cultivar responsabilidad emocional, descanso y claridad mental. Repítelos en voz baja o mentalmente:
- Yo elijo cómo responder a lo que siento y me acerco a lo que me hace bien.
- Merezco sentirme mejor y darme el trato que daría a quien quiero.
- Mis pensamientos no son hechos; puedo observarlos sin obedecerlos.
- Me doy permiso para descansar y recuperar energía.
- Donde estoy ahora es un punto válido del camino.
- Tengo un propósito que descubro y nutro cada día.
- Me rodeo de personas que favorecen mi crecimiento.
- Atraigo amor y abundancia cuando actúo desde mis valores.
- Soy suficiente tal como soy mientras sigo aprendiendo.
- Si cambio mi enfoque, cambio mi mundo.
Mantras tradicionales en sánscrito y su sentido
Además de frases en español, puedes usar sonidos tradicionales por su efecto rítmico y atencional:
- Om: sonido primordial que favorece calma y presencia.
- Om mani padme hum: compasión y apertura del corazón.
- Om namah shivaya: conexión con la verdad y la fuerza interior.
- Lokah Samastah Sukhino Bhavantu: deseo de bienestar para todos los seres.
- Om gam ganapataye namaha: enfoque para superar obstáculos cotidianos.
Gratitud práctica y mantras para cada día de la semana
Reserva un momento para agradecer: “Hoy me siento agradecido por…”. Incluso repetir “Estoy agradecido” (en sánscrito, dhanyavad) reduce la reactividad. Si practicas yoga, puedes integrar estos principios diarios:
- Dar y recibir: nutro y me dejo nutrir.
- Causa y efecto: elijo acciones alineadas con mi bienestar y el de otros.
- Mínimo esfuerzo: acepto mis límites para hacer más con menos fricción.
- Intención y deseo: enfoco mi atención en lo que quiero cultivar.
- Desapego: actúo sin aferrarme al resultado.
- Dharma: pongo mis dones al servicio.
- Potencialidad: hoy practico el no juicio para escuchar mi interior.
Aplicaciones cotidianas: estudio, trabajo, deporte y escenario
Tu estado mental impacta el rendimiento. Antes de estudiar, entrenar o hablar en público, usa un mantra breve para regular tu activación y entrar en foco: “Respiro, me concentro y hago lo que toca ahora”. Evitarás que el estrés previo contamine la práctica y mejorarás tu presencia escénica.
La vida es más que las posesiones: cultivar gratitud, aceptar el cambio y repetir frases con sentido alimenta una actitud serena y resolutiva. No se trata de negar el malestar, sino de abrir espacio para actuar con conciencia y amabilidad contigo mismo.
