Qué es la vigorexia: síntomas y causas

La vigorexia no tiene una clasificación concreta pero teniendo en cuenta sus características se podría englobar como un trastorno dismórfico corporal. En la actualidad son muchas (y cada vez más) las personas que se preocupan por su aspecto físico (preocuparse por el aspecto físico no está siempre ligado a preocuparse por el cuidado correcto de la salud).

Aunque estas personas pueden seguir una alimentación adecuada y unas rutinas de ejercicio diarias… el problema surge cuando todo esto se convierte en una auténtica obsesión.

La vigorexia afecta a la imagen de uno mismo

Cuando una persona padece vigorexia tendrá su imagen corporal distorsionada. Normalmente son personas jóvenes, tanto hombres como mujeres. Para estas personas tener un buen físico les sugiere tener una mejor autoestima y mayor autoconfianza… aunque también puede estar relacionado con la necesidad de ser aceptado socialmente y sentirse atractivo/a frente a los demás, por lo que quizá, la autoestima esté algo dañada. Aunque puede ser una forma de éxito, como todo, esto también tiene unos límites que sobrepasarlos no es saludable para nadie.

Cuando una persona empieza a obsesionarse con el cuerpo, puede ser bastante peligroso. Preocuparse por estar bien físicamente y tener buena salud no es malo en absoluto, lo malo y peligroso es cuando solo se vive enfocándose en una meta concreta porque de forma paradójica, quizá quieras ser aceptado socialmente, pero en realidad con la vigorexia se obtiene todo lo contrario.

Cambiar la dieta de forma estructura es perjudicial y utilizar suplementos o consumir esteroides anabólicos aún lo vuelve más peligroso puesto que el corazón podría verse afectado y tiene otros efectos secundarios peligrosos para la salud.

Síntomas

Para poder detectar la vigorexia será necesario sobre todo, reconocer los síntomas, una vez que se reconozcan se podrá aceptar que se tiene este trastorno y buscar ayuda en caso de que sea necesario. Los síntomas más característicos son:

  • A la persona no le gusta su cuerpo
  • Rechaza su imagen
  • Existe obsesión por acabar con la grasa y ganar masa muscular
  • El entrenamiento es excesivo
  • Existe ingesta de sumplementos, productos o pastillas para aumentar peso y ganar masa muscular
  • La dieta que se sigue tiene alimentos proteicos bajos en carbohidratos y grasas. Se come más cantidad para ganar masa muscular
  • Se pueden tomar esteroides anabólicos para mejorar las proporciones corporales
  • Siente enfado normalmente y dificultad para expresar lo que sienten o piensan
  • Sigue rutinas deportivas sin importar las circunstancias, el deporte es lo primero ante todo
  • Como obsesión deja de lago obligaciones sociales, laborales, culturales o familiares
  • Se enfada si no pueden hacer sus rutinas
  • No tolera las críticas
  • Se mira en el espejo y no se gusta
  • Suele tener una conducta explosiva o distante con quienes no siguen su ritmo o estilo de vida

Consecuencias

Como cualquier otra obsesión, la vigorexia tiene consecuencia como por ejemplo: depresión, aislamiento social, sentirse incomprendido por otros, tener demasiados músculos que afean el cuerpo, lesiones, odio hacia uno mismo, preocupaciones excesivas e innecesarias, problemas hormonales… y en los casos más severos, suicidio (que suele estar asociado a la depresión).

Existen también otras consecuencias que se deben tener en cuenta cuando alguien padece vigorexia, las más comunes son:

  • Problemas en el sistema esquelético debido al peso excesivo de los músculos
  • Lesiones por culpa de ejercitarse demasiado
  • Mala nutrición por comer alimentos ricos en proteínas (afectando al corazón o al hígado)
  • Problemas de agilidad y movimiento corporal a causa de la dureza de los músculos
  • Mareos, convulsiones, alteración de la fertilidad, problema sexuales, dolencias estomacales, etc.

Problemas sociales

Cuando una persona vive obsesionada con las calorías que consume o que consumen otros, se puede convertir en una persona poco agradable para otras personas. Una persona con vigorexia controlará todo lo que come y hará mucho ejercicio para estar más definida constantemente. Nunca se sentirá bien con su cuerpo y empezará a sentir cierta adición por el ejercicio y comerá muchas proteínas y carbohidratos para ganar masa muscular y perder grasa. Además, estos hábitos aumentan la testosterona, que causa muchos efectos secundarios desagradables.

La vigorexia también se puede encontrar con diferentes nombres como: ‘anorexia atlética’, ‘complejo de Adonis’ o ‘dismorfia muscular’. Las personas con vigorexia se obsesionan con lo que consideran imperfecciones y distorsionan la imagen corporal que tienen de ellos mismos.

Tratamiento de la vigorexia

Cuando una persona se da cuenta y acepta que tiene vigorexia será importante salir de ese bucle obsesivo para poder vivir una vida normal, plena y disfrutando de las metas y del propio cuerpo. La terapia psicológica será fundamental en este caso, y tendrá que ser a largo plazo para conseguir buenos resultados. El apoyo de familiares y amigos será fundamental puesto que esta persona está padeciendo un trastorno y necesitará el apoyo de los más cercanos a su persona para sentirse comprendido y que le ayuden en los momentos de más vulnerabilidad.

El objetivo será mantener el equilibrio sin entrar en obsesiones, preocuparse por la salud y la apariencia física está bien, pero sin obsesionarse demasiado. En lugar de que sea algo negativo tendrá que ser positivo, para evitar otros problemas psicológicos como la depresión, la ansiedad o el aislamiento saludable. Verse bien para sentirse saludable sin necesidad de seguir ningún patrón establecido por la sociedad. Trabajar la autoestima para quererse uno mismo y no tener la necesidad de ser aceptado por otros, primero una persona se debe aceptar cómo es, con sus defectos y sus virtudes.

Aunque creas que estás haciendo lo correcto si tienes este problema necesitas ayuda, es necesario que trabajes tu autoestima, que evites el rechazo hacia otras personas y que encuentres la alternativa que mejor vaya contigo para trabajar tu estado emocional. Deberás trabajar tu aspecto físico junto con el mental al mismo tiempo que trabajar la parte emocional. Tendrás que trabajar qué es lo que te ha llevado a tener esa obsesión y encontrar la raíz del problema. Será importante conectar con el ‘yo’ de la persona, que sea capaz de valorarse y expresar sus emociones para poco a poco, encontrar la realidad de su imagen corporal.


2 comentarios

  1.   Jaime García salas dijo

    Jaime García Salas, gracias por compartir la información me es muy útil para saber el porqué del comportamiento de mucha gente.

    1.    Maria Jose Roldan dijo

      gracias a ti por leernos! 🙂

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