El debate sobre cómo y cuĆ”ndo los niƱos y adolescentes deben usar las redes sociales ha cobrado una nueva dimensión en los Ćŗltimos meses. Mientras la comunidad cientĆfica aporta datos cada vez mĆ”s sólidos sobre los efectos del acceso temprano, los gobiernos europeos empiezan a mover ficha con regulaciones concretas. La cuestión no es solo de salud mental o rendimiento acadĆ©mico, sino tambiĆ©n de cómo las familias y las instituciones pueden acompaƱar a los menores en un entorno digital que, por diseƱo, busca captar su atención.
Un estudio publicado en la prestigiosa revista Nature Human Behaviour ha analizado a mĆ”s de 5.200 estudiantes italianos de entre 11 y 15 aƱos y ha encontrado una relación clara: quienes abrieron su primera cuenta en redes sociales a los 11 o 12 aƱos obtuvieron peores notas en lengua y matemĆ”ticas que aquellos que esperaron hasta los 14 o 15. La diferencia equivale aproximadamente a seis meses de escolarización, segĆŗn los investigadores de la Universidad de Milano-Bicocca liderados por Marco Gui. El trabajo, considerado el primer estudio longitudinal y cuasiexperimental a nivel mundial sobre este vĆnculo, apunta a que el uso intensivo del móvil y la falta de supervisión parental podrĆan estar detrĆ”s de estos resultados.
Un estudio italiano vincula el uso temprano de redes con peor rendimiento acadƩmico
Los investigadores combinaron pruebas estandarizadas de italiano, inglĆ©s y matemĆ”ticas con encuestas realizadas entre 2023 y 2024 en 28 centros educativos del norte de Italia. Los alumnos informaron cuĆ”ndo habĆan creado su primera cuenta en plataformas como Facebook, Instagram o TikTok. Los que se registraron entre los 11 y los 12 aƱos mostraron puntuaciones inferiores en comparación con los que lo hicieron a los 14 o 15. AdemĆ”s, esos mismos estudiantes eran quienes consultaban el telĆ©fono con mĆ”s frecuencia y reportaban una menor supervisión por parte de sus padres.
Lucas GortĆ”zar, investigador en polĆticas educativas y director del Ć”rea de Educación de EsadeEcPol, ha valorado el estudio como un gran avance. En declaraciones al Science Media Centre EspaƱa, seƱaló que āes la primera contribución de este tipo a esta literaturaā y que los resultados apuntan āa la necesidad de retrasar la edad de uso de redes sociales en adolescentes a, como pronto, los 15 o 16 aƱosā. Los autores del estudio, no obstante, piden prudencia: aĆŗn falta analizar factores como el tipo de contenido consumido, el entorno familiar o los hĆ”bitos de estudio.
Los pediatras espaƱoles piden retrasar el acceso y limitar el tiempo de pantalla

En paralelo, la Asociación EspaƱola de PediatrĆa (AEP) y la Sociedad EspaƱola de Medicina de la Adolescencia (SEMA) han mostrado su apoyo al informe del Grupo Especial sobre Seguridad Infantil en LĆnea de la Comisión Europea, aunque consideran que se queda corto. Ambas sociedades cientĆficas defienden medidas mĆ”s restrictivas que las planteadas por Bruselas, basĆ”ndose en su propio Plan Digital Familiar, actualizado en 2023. Mientras el documento europeo no fija lĆmites de tiempo de pantalla a partir de los 3 aƱos, los pediatras espaƱoles recomiendan evitar cualquier exposición entre los 0 y los 6 aƱos, salvo excepciones supervisadas. Entre los 7 y los 12 aƱos, aconsejan no superar una hora diaria, y entre los 13 y los 16, menos de dos horas, incluyendo el tiempo escolar.
En cuanto a las redes sociales, la propuesta europea plantea restringir el acceso hasta los 13 aƱos y permitir mayor autonomĆa a partir de esa edad. Sin embargo, los pediatras espaƱoles recomiendan retrasar todo lo posible el primer móvil con acceso a internet y el uso de redes sociales. La doctora MarĆa Angustias Salmerón, presidenta de la SEMA, explica que la adolescencia temprana es una etapa especialmente vulnerable desde el punto de vista del neurodesarrollo, ya que las Ć”reas cerebrales relacionadas con la recompensa maduran antes que las del autocontrol. Esto hace a los jóvenes mĆ”s susceptibles a los mecanismos de diseƱo persuasivo de las plataformas.
Los especialistas recuerdan que la evidencia cientĆfica vincula el uso inadecuado de pantallas con alteraciones del sueƱo, sedentarismo, problemas de atención, ansiedad, depresión y baja autoestima. Por ello, insisten en que la protección de la infancia en el entorno digital debe abordarse como una cuestión de salud pĆŗblica, combinando educación digital, acompaƱamiento familiar y una regulación que obligue a las plataformas a diseƱar servicios seguros por defecto.
Francia prohĆbe las redes sociales a menores de 15 aƱos y otros paĆses europeos siguen la estela

El Parlamento francĆ©s ha dado luz verde a una ley que prohĆbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 aƱos, una medida que comenzarĆ” a aplicarse el 1 de septiembre de 2026. Francia se convierte asĆ en el primer paĆs de Europa en adoptar una restricción de este tipo, siguiendo el ejemplo de Australia, donde desde diciembre de 2025 estĆ” prohibido el acceso a menores de 16 aƱos. La normativa francesa contempla excepciones para servicios educativos y enciclopedias en lĆnea, y da a las plataformas hasta el 1 de enero de 2027 para eliminar las cuentas de usuarios menores de 15 aƱos.
La ley tambiĆ©n amplĆa las restricciones al uso del móvil en los institutos, aunque cada centro podrĆ” establecer excepciones. No prevĆ© sanciones para los menores ni para sus padres. La ministra delegada de Inteligencia Artificial y Asuntos Digitales, Anne Le HĆ©nanff, ha defendido que el objetivo es alcanzable, pese a las dudas de algunos parlamentarios sobre la viabilidad de los plazos para implantar sistemas de verificación de edad.
La decisión francesa se enmarca en una tendencia global. Dinamarca ha planteado restringir el uso a los menores de 15 aƱos, con posibles excepciones parentales a partir de los 13. Grecia prepara una iniciativa similar, e Irlanda estudia seguir el camino de Francia. En EspaƱa, el presidente del Gobierno, Pedro SĆ”nchez, anunció en febrero la intención de elevar a 16 aƱos la edad mĆnima para acceder a estas plataformas. Todas estas iniciativas deben ajustarse a la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea, que permite a los Estados miembros fijar la edad mĆnima entre 13 y 16 aƱos, pero sin imponer obligaciones que entren en conflicto con la normativa comunitaria.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha mostrado su interĆ©s en avanzar hacia una regulación comĆŗn que unifique criterios entre los Estados miembros. Mientras tanto, la evidencia cientĆfica y las recomendaciones de los pediatras coinciden en un punto: retrasar el acceso a las redes sociales y acompaƱar a los menores en su uso es clave para proteger su salud, su bienestar y su desarrollo acadĆ©mico. La combinación de estudios sólidos, advertencias de los expertos y medidas legislativas concretas dibuja un panorama en el que la protección de la infancia en el entorno digital empieza a tomar forma, aunque el camino aĆŗn sea largo.

