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La sobreprotección: uno de los factores que causan ansiedad en los hijos

Algunos padres, ante el temor de que les pueda pasar algo a sus hijos, adquieren una postura de sobreprotección y esto, según los últimos estudios, podría ser un factor que está directamente relacionado con el aumento de las crisis de ansiedad.

Este trastorno no es solamente habitual en los adultos, si no que también lo es en los niños; de hecho, es en esa etapa cuando se empieza a desarrollar.

Según los datos que se manejan, cerca de un 45 % de las consultas de psiquiatría infantil se refieren a la ansiedad, y entre un 5-10% de las visitas que se hacen a un pediatra general.

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Azucena Díez, doctora de Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente del Departamento de Psiquiatría y Piscología Médica de la Clínica de la CUN (Clínica Universidad de Navarra), ha afirmado que no se debe de proteger tanto a los niños.

Ha puesto el ejemplo de que si un niño se cae mientras está jugando, los padres no deberían de preocuparse demasiado por ello ya que es un proceso normal. Si lo hacen, el niño está siendo sobreprotegido y esto puede contribuir a que perciba sensaciones negativas que, con el paso del tiempo, se pueden transformar en miedo.

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Otro de los problemas que entrañan las crisis de ansiedad es que no son fáciles de identificar; en ocasiones se pueden confundir con otros trastornos como con la timidez, el aislamiento, “tener manías” … en realidad, muchos de estos síntomas se pueden relacionar directamente con la ansiedad.

Según la experta, lo primero que se debe de hacer en este tipo de paciente es pensar que estamos hablando de un trastorno que tiene tratamiento y que se debe de iniciar de inmediato.

También concluye que hay datos que avalan que existen personas que podrían heredar la ansiedad de sus progenitores. Existen otros factores que pueden variar la situación, y que también deben de ser analizados: por ejemplo, si tienen hermanos, cómo ha sido la integración y el desarrollo en la etapa escolar, si ha fallecido alguna persona, si ha experimentado algún tipo de ruptura sentimental…

Para poder abordar este tipo de problemas, la especialista ha recalcado que debería de existir una buena coordinación entre la información que se transmite entre los colegios con los servicios de pediatría, así como cualquier otro servicio sanitario que pueda llegar a hacer falta.

Un síntoma que podría llevar a decirnos que algo va mal es el niño que con tres años no es capaz de hablar en el colegio pero sí que lo hace en su casa.

El pediatra debe de ser capaz de colaborar de forma activa con el psiquiatra para llegar a una conclusión.

Por otra parte, es importante también que los padres rompan con el tabú o miedo de llevar a su hijo al psiquiatra, ya que será la única manera de poder confirmar o descartar el diagnóstico, así como de empezar el tratamiento antes de que la cosa vaya a peor. Fuente

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