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El tálamo: un lecho para los estímulos sensoriales

Antes de describir con los términos científicos apropiados un órgano de la anatomía corporal hay que estar claros en el significado que se le da al mismo, hay que saber de dónde y porqué se le llama del modo correspondiente y que significa en definitiva dicho término. En el caso siguiente tenemos al tálamo. Esta palabra se origina del latín thalamus, y esta a su vez del griego antiguo. Es el sitio de las bodas, el dormitorio, el lecho conyugal.

Vemos así que el origen de dicho término se encuentra dentro de la antigua cultura griega. A muchas de estas viejas palabras se les denomina antigua reintroducida, es decir se trata de palabras que se usaron en la antigüedad (s. VIII a.C. a s. V d.C.) pero que en el oscuro transcurso la edad media se perdieron y fueron reincorporadas en el vocabulario científico durante el renacimiento, momento en el cual se rescatan los textos clásicos griegos y latinos perdidos.

¿Qué es el tálamo?

Las primeras referencias médicas del término tálamo se rastrean ya en textos de 1664 con referencia a los nervios ópticos; también en textos del año 1756. Sin embargo los legendarios Hipócrates, (s. V a.C) y Galeno (Pérgamo, actual Turquía, 129-216)  usaban el término para identificar el ventrículo cerebral, para referirse al llamado tálamo óptico.

Existen otras referencias que conectan el término con la religión, es el sitio de los oráculos en el templo. También en botánica se le identifica como una parte de la flor. Y en literatura abundan los señalamientos metafóricos del término.

El tálamo es un órgano presente en la organización cerebral del reino animal de los vertebrados, con sus diversas diferencias de una especie a otra. Ahora en la situación concreta de la anatomía humana se llama tálamo a una importante región del cerebro. Constituye una gran estructura ubicada en el centro del encéfalo, tiene dos enormes partes ovales que cumplen un importante papel de filtrado sensorial, estas dos estructuras están unidas por la conexión intertalámica.

El tálamo también está subdividido en 80 núcleos neuronales. También se le conoce como una parte fundamental del diencéfalo. Este último está situado en la corteza cerebral y la parte superior del tronco del encéfalo, residiendo en la totalidad de los lóbulos del cerebro. El diencéfalo está constituido por el tálamo, el hipotálamo (ubicado bajo el primero) y otras partes de menor tamaño.

Estructura

Estructuralmente pueden describirse tres tipo de núcleos de este amontonamiento neuronal de la masa gris cerebral:

  1. Núcleos de conexión específica. Los cuales envían datos sensoriales a zonas específicas de la corteza cerebral encargadas especializadas en procesar los datos que llegan en sentido determinado.
  2. Núcleos de conexión inespecífica. Envían información a zonas muy amplias de la corteza cerebral sin establecer diferenciaciones o discriminaciones de tipo específico.
  3. Núcleos de asociación. Constituye un circuito de información que conecta la corteza cerebral con estructuras subcorticales.

Pueden hablarse de Zonas talámicas que a su vez pueden también subdividirse para su estudio:

  1. Territorio anterior: núcleo anterior (NA)
  2. Territorio ventral: núcleo ventral anterior (VA), núcleo ventral lateral (VL), núcleo ventral posterior (VP): ventral posteromedial (VPM) y ventral posterolateral (VPL)
  3. Territorio posterior: pulvinar y geniculados (medial y lateral)
  4. Territorio medial: núcleo medianodorsal (MD), núcleo centromedial (CM)
  5. Territorio dorsal: núcleo lateral dorsal (LD), núcleo lateral posterior (LP)
  6. Otros territorios: núcleos intralaminares (situados en la lámina medular central),
  7. Núcleos reticulares talámicos (reposan sobre la trama de fibras que envuelven al tálamo).

Neuronas

Entrando a los detalles neuronales  vemos que el tálamo es una combinación de muchas subestructuras con funciones especializadas, todas son, en definitiva, neuronas y células gliales. Como cualquier otra parte del cerebro, el tálamo solo tiene razón de ser si está conectado a otras zonas del sistema nervioso, y esto queda reflejado en el tipo de neuronas que lo componen.

Los tipos de neuronas del tálamo son las siguientes

  • Interneuronas locales. Estas se encargan específicamente de hacer que la información que llegue desde otras partes del sistema nervioso se procese en el tálamo, transformándola en una nueva serie de datos. Por lo tanto, su función principal es enviar impulsos nerviosos a otras interneuronas del tálamo. Constituyen el 25% de las neuronas del tálamo.
  • Neuronas de proyección. Estas se encargan de enviar información a las afueras del tálamo, hacia la corteza cerebral. Constituyen un 75% de las neuronas talámicas.

Funciones del tálamo

La funcionalidad básica del tálamo es la siguiente: en primer lugar se encarga de integrar toda la información sensorial dirigida a la corteza cerebral. Desde allí asume un papel transmisor, difunde la mayoría de la información que llega a ese lugar del cerebro, aparte de que integra todas las modalidades sensoriales, posibilitando o inhibiendo las proyecciones hacia unos lóbulos u otros sitios.

Es importante tener en cuenta la importancia del tálamo para el mantenimiento de la actividad cortical. No hay que olvidar que también se encarga de transmitir información desde el cerebelo y el cuerpo estriado hasta la corteza cerebral.

Estos dos son los centros que modulan las vías motoras descendentes de la corteza cerebral. En definitiva, casi toda la información sensitiva motora transita por el tálamo antes de arribar a su destino, el córtex. También regula el sueño, la vigilancia y la vela.

Patologías talámicas

Conociendo entonces las funciones podríamos identificar los daños o afecciones al tálamo. Los daños o accidentes en el tálamo pueden ocurrir por: neoplasias, daños degenerativos, isquemia, lesión por hemorragias, traumatismos.

Los estudios patológicos de los efectos de las lesiones talámicas tratan sobre las alteraciones sensitivomotoras, cerebelosas, oculomotoras bilaterales y demencia. Se destacan las alteraciones en el habla y la memoria, confusión en la atención, la heminegligencia. Las lesiones sobre el tálamo izquierdo se expresan en alteraciones en el lenguaje, en cambio las lesiones del tálamo derecho crean defectos como la desgana motriz y hemiinatención izquierdas. Ahora no siempre las lesiones talámicas repercuten en alteraciones cognoscitivas, en muchos casos cuando se manifiestan frecuentemente son transitorias. El padecimiento talámico bilateral es causa de mutismo y demencia. 

Los signos y síntomas del daño talámico son:

  • Pérdida sensitiva: La lesión del núcleo ventral posteromedial y del posterolateral (VPL y LP) origina la pérdida de todas las formas de sensibilidad, incluyendo el tacto fino, la localización y discriminación táctil y la propiocepción muscular y articular del lado opuesto del cuerpo.
  • Dolor talámico: Después de una lesión talámica muchas sensaciones son interpretadas como dolor espontáneo y excesivo que se presenta en el lado opuesto del cuerpo, como respuesta a leves estímulos.
  • Movimientos involuntarios anormales: Pueden producirse coreoatetosis con ataxia. La ataxia puede surgir como resultado de la pérdida de propiocepción del músculo y del movimiento de las articulaciones causada por la lesión.
  • Mano talámica: Muñeca en pronación y flexión , metacarpofalángicas flexionadas e interfalángicas extendidas, los dedos pueden moverse de manera activa, pero éstos son lentos.
  • Paciente empujador: Por lesión en los núcleos VPL y LP. Los pacientes empujan hacia el lado afecto utilizando la actividad extensora del lado menos afecto.

Las funciones talámicas puede verse afectada por muchas afecciones. Entre estas se incluyen el accidente cerebrovascular, las lesiones y los tumores. Otras patologías o enfermedades que afectan el tálamo y el equilibrio son la distrofia muscular, el Parkinson y la enfermedad de Hutchinson. Estas circunstancias explican los canales nerviosos en el tálamo que descomponen, interrumpen o ralentizan la información en el mismo.

Diagnóstico

Es necesario un diagnóstico por imagen para ver cualquier daño en el tálamo.  La resonancia magnética nuclear (RMN) y tomografía computarizada (TAC), estas se utilizan con mayor frecuencia cuando se examina el tejido blando del cerebro.

La Tomografía por Emisión de Positrones (TEP) es una excelente herramientas de diagnóstico. Por estos tres diagnósticos puede captarse cualquier tipo de anomalía en la forma, tamaño y densidad del tálamo que sean indicios de daños o enfermedades.

Tratamiento del síndrome de dolor talámico

Los síntomas del síndrome de dolor talámico puede mejorar con el tiempo, sin embargo, más a menudo, el síndrome y el dolor asociado a él es persistente. Por lo tanto, la duración del tratamiento es muy prolongada y el ensayo y error es la única manera de ir hacia una cura. Debido a la naturaleza del dolor, los analgésicos no son lo suficientemente fuertes para causar algún tipo de alivio significativo y definitivo.

Por lo tanto, los analgésicos se suelen combinar con otras drogas. En los casos graves, donde el dolor es insoportable, las opciones de manejo del mismo pueden ser diversas, como son las bombas que se implantan directamente en la médula espinal para medicamentar, la destrucción quirúrgica de una porción del tálamo, o la estimulación cerebral profunda.

Ahora, estos tratamientos no garantiza resultados absolutos, los obtenidos y el grado de alivio es diferente para los distintos pacientes que se someten a estos tratamientos. Tan dificultoso como el tratamiento es también establecer un diagnóstico de síndrome de dolor talámico. Este lo hace generalmente un experto neurólogo que ya ha tratado a muchos pacientes que sufrieron un accidente cerebrovascular

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