La teoría del apego

En la actualidad cada vez se escucha más hablar sobre el apego y cómo beneficia a los niños. Es una forma de cambio en la crianza infantil donde nada tiene que ver ‘el dejar’ a los niños para que crezcan fuertes e independientes. El apego tiene que ver con la dependencia temprana para dar fortaleza y seguridad a los niños y que de este modo, crezcan independientes, sabiendo que son capaces y que tienen una red de apoyo fuerte y resistente.

La teoría del apego es u concepto en psicología del desarrollo que refiere a la importancia del apego en  cuanto respecta al desarrollo personal. Es la forma en que un individuo forma un ‘vínculo’ emocional y físico con otra persona para tener una sensación de estabilidad y seguridad necesaria para verse capaz de asumir riesgos, crecer y desarrollarse con una fuerte personalidad. La teoría del apego se puede entender de diversas maneras y normalmente son las experiencias de las propias personas las que le dan sentido.

John Bowlby y la teoría del apego

El psicólogo John Bowlby fue el primero en utilizar este término. En los años 60 sentó el precedente de que el desarrollo de la infancia dependía en gran medida de la capacidad del niño para formar una relación sólida con el cuidador principal (uno de los padres, generalmente). Sus estudios sobre el desarrollo de la niñez y el temperamento infantil le llevaron a la conclusión de que un fuerte apego con el cuidador proporciona un sentido necesario de seguridad.

Si no se tiene esta relación establecido, el psicólogo descubrió que la persona gasta mucha energía en su vida en la búsqueda de la estabilidad y la seguridad. Las personas sin apegos suelen tener miedos y no están dispuestos a buscar y aprender nuevas experiencias. En cambio, un niño con un fuerte apego a uno de sus padres, sentirá más fuerza y apoyo por lo que tendrá un espíritu más aventurero y autónomo.

El desarrollo se ve facilitado en niños que disfrutan del apego de sus padres porque pasan tiempo observando e interactuando con el entorno gracias a que tienen sus necesidades inmediatas satisfechas y bien justificadas. La teoría del apego deja claro que el padre debe proporcionar apoyo constante y seguridad desde el nacimiento y durante los años formativos de los niños.

Mary Ainsworth y el comportamiento de apego

Mary Ainsworth desarrollaría muchas de las ideas expuestas por Bowlby en sus estudios. Él identificó la existencia de lo que se conoce como el ‘comportamiento de apego’. Los comportamientos de apego no es lo mismo que el apego en sí mismo. Niños que muestran comportamientos de apego son niños inseguros que tienen la esperanza de establecer o restablecer un vínculo con el cuidador al que siente como ausente.  Este comportamiento según Mary Ainsworth es innato en los niños.

En particular, identificó la existencia de lo que ella llama “comportamiento de apego”, ejemplos de comportamiento que demuestran los niños inseguros con la esperanza de establecer o restablecer un vínculo con un cuidador actualmente ausente. Dado que este comportamiento se produce de manera uniforme en los niños, es un argumento convincente para la existencia de un comportamiento “innato” o instintivo en el animal humano. El estudio funcionó al observar una amplia muestra representativa de niños con diversos grados de apego hacia sus padres o cuidadores, desde apegos fuertes y saludables hasta vínculos débiles.

Los niños fueron separados de sus cuidadores y se observaron sus respuestas. Los niños con apegos fuertes estaban relativamente tranquilos, parecían estar seguros de que sus cuidadores regresarían en breve, mientras que los niños con apegos débiles llorarían y demostrarían una gran angustia al ser devueltos a sus padres.

Más tarde en el mismo estudio, los niños estuvieron expuestos a situaciones intencionalmente estresantes, durante las cuales casi todos comenzaron a exhibir comportamientos particulares que fueron efectivos para atraer la atención de sus cuidadores, un buen ejemplo de comportamiento de apego.

Etapas en la formación del apego

Para entender mejor la formación innata del apego en los niños, es necesario conocer las etapas de esta formación. De esta manera se podrá comprender la necesidad de los bebés y niños para tener un vínculo permanente con su cuidador principal a través de sus propios comportamientos de apego. Las etapas de formación son.

0 a 2 meses

En esta etapa existe una orientación hacia los cuidadores principales, emitiendo señales que se producen como primeras interacciones. El bebé empieza a conocer a sus cuidadores y los cuidadores se adaptan a él. El bebé se familiariza con su cuidador principal y lo comienza a hacer como su modelo de referencia.

Entre los 3 y los 7 meses

Durante esta etapa los bebés comienzan a tener reacciones diferenciadas ante la figura de apego. Las conductas del bebé son diferentes con otras personas y normalmente solo quiere estar con la persona con la que pasa más tiempo, como la madre o el padre, o ambos. Si no están los padres delante puede llorar para que vuelvan.

Entre los 7 meses y los 3 años

Durante esta etapa aparecen los comportamientos (o conductas) de apego. En toda esta etapa los niños quieren estar con sus padres todo el tiempo. Se acercan a ellos gateando o caminando, lloran para que se les preste atención y se satisfagan sus necesidades físicas y emocionales. Las personas que no conoce le da miedo y la presencia de sus padres juntos o por separado les proporciona la seguridad que necesita para sentir tranquilidad interior.

A partir de los 3 años

Es a partir de los 3 años cuando los niños empiezan a regularse mutuamente y a querer mostrar su independencia. Las relaciones se dirigen a la autonomía del niño de la niña. La figura de apego le sigue proporcionando la seguridad que necesita para explorar el mundo, pero al mismo tiempo el pequeño necesita mostrar y que le validen su autonomía.

Tipos de apego

Además, se pueden encontrar diferentes tipos de apego:

  • Apego seguro. Los niños echan de menos a su cuidador principal y se alegra el verle pero sigue jugando tranquilamente.
  • Apego inseguro-evitativo. Los niños no muestra desagrado ante la separación del cuidador principal y le ignora a su regreso. Parecen independientes pero esta conducta suelen ser consecuencias de pequeños problemas emocionales.
  • Apego inseguro-resistente. El niño muestra mucha angustia en la separación y busca el contacto con el cuidador principal a la vuelta pero no se tranquiliza. No muestran conductas exploratorias en una habitación de juego si el cuidador no está presente.
  • Apego desorganizado. El niño tiene patrones de conductas contradictorias: confusión, aprensión, desorden en sus acciones, etc. Tiene problemas de regulación emocional y suele ser a causa de algún tipo de abuso infantil.


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Desarrollo personal

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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