Los tics nerviosos

Es posible que alguna vez en tu vida hayas visto a alguna persona que padecía de un tic nervioso y no entendieras por qué le ocurría, simplemente veías como tenía un movimiento repetitivo con alguna parte de su cuerpo. Incluso es posible que tú tengas o hayas padecido algún tic nervioso en algún momento de tu vida. Hay veces que los tics igual que aparecen, desaparecen, pero también es posible que los tics nerviosos empeoren dependiendo de las circunstancias emocionales o de salud de la persona que lo padece.

Qué son los tics nerviosos

Generalmente los tics nerviosos suelen aparecen en los niños y normalmente en ellos, son transitorios y desaparecen por sí solos después de algunas semanas o meses. En cambio, hay veces que un tic nervioso se puede convertir en un problema que dure toda la vida y que por tanto, también afecte a los adultos.

Los tics nerviosos son contracciones involuntarias repetidas de uno o más músculos. Aunque un tic nervioso puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, los más habituales son en la cara, los brazos, los hombros y las piernas.

Los tics nerviosos más comunes son los de parpadeo excesivo, muevas en la cara o movimientos espasmódicos que no se pueden controlar en extremidades como brazos o piernas. Estos movimientos suelen ser repentinos y para quien lo padece es una experiencia desagradable por no poderlo controlar y porque además, es poco comprensible para los demás.

Hay personas que son capaces de suprimir los tics nerviosos por un tiempo, requiere mucha concentración y es realmente agotador. Además es muy complicado de conseguir, por ejemplo, ¿alguna vez has intentado no estornudar cuando tenías ganas? Suprimir un estornudo es muy complicado e incluso puede que pienses que es imposible… porque realmente quiere salir y una vez que comienza el proceso del estornudo no hay marcha atrás, teniendo una gran sensación de alivio una vez que se ha estornudado. El procedimiento de un tic nervioso es parecido a esto.

Más allá de los movimientos involuntarios

Como has podido comprobar un tic es un movimiento involuntario como parpadear de una forma concreta, mover una extremidad de una forma involuntaria… pero un tic también puede ser despejar la garganta o tener ruidos o tics verbales, estos tics son menos comunes.

La mayoría de personas que tienen tics nerviosos no están nerviosas ni tienen problemas de ansiedad, aunque sus tics pueden empeorar cuando están nerviosos o con ansiedad. Aunque por ejemplo, las personas con un comportamiento obsesivo compulsivo pueden tener más probabilidades de sufrir tics que otras personas, en realidad cualquiera podría tenerlos en algún momento de sus vidas.

Causas de los tics nerviosos

Aunque no hay causas específicas para saber qué es lo que ocasionan los tics nerviosos, ahora se sabe que no siempre son del todo involuntarios. Hay personas que cuando tienen una afección o tienen problemas de salud desagradables, realizar tics les alivia momentáneamente, sobre todo a nivel emocional o físico, y por eso utilizan los parpadeos, las sacudidas u otros movimientos.

Utilizan los tics nerviosos para poder suprimir las sensaciones desagradables a corto plazo. Pero esto tiene consecuencias negativas y es que puede hacer que ese tic se convierta en algo más severo incluso después de haber superado la afección desagradable principal.

También hay otras causas que pueden provocar los tics como la genética o la deficiencia en las dietas (como la falta de magnesio). La ansiedad y la toma de otros medicamentos también pueden provocar que se padezcan los tics nerviosos. El estrés, la fatiga, algunas enfermedades o la sobreestimación también pueden empeorar estos movimientos nerviosos en la persona afectada.

¿Existe algún tipo de tratamiento?

Cuando una persona padece un tic nervioso y comienza a notar que está afectando a su vida más de la cuenta, entonces, es probable que quiera ira buscar ayuda médica para encontrar un tratamiento que se adecue a sus necesidades.

En principio, los medicamentos no siempre son una ayuda inmediata porque se puede tardar algún tiempo en encontrar el medicamento correcto o incluso, el poder encontrar una combinación de medicamentos y la dosificación correcta y exacta para el control del movimiento sin que exista un empeoramiento en la calidad de vida de la persona afecta.

Por ejemplo, buscar la forma de reducir un tic de un minuto a que ocurra cada cinco minutos, puede ser una gran diferencia para la persona afectada. Que desaparezca el tic por completo puede ser más complicado de conseguir, pero no hay que perder la esperanza. En ocasiones, primero hay que encontrar la causa subyacente que puede estar provocando el tic nervioso y una vez que se trata la causa subyacente (como la ansiedad, el estrés, una enfermedad o la toma de un medicamento concreto), entonces es posible que el tic nerviosos desaparezca poco a poco y por sí solo.

En ocasiones, la toma de medicamentos para reducir los tics nerviosos pueden tener efectos secundarios que al final cansen a la persona afectada y prefiera dejar la medicación, sobre todo si les produce mareos, aturdimiento u otros efectos secundarios molestos y desagradables. Cuando se sabe que los tics se empeoran en ciertas situaciones, también será necesario aprender a manejar esas situaciones en concreto, así se pueden encontrar otras formas de aliviar la sensación de incomodidad sin que un tic sea el objetivo principal a controlar.

Los niños con tics nerviosos

Son muchos los niños que tienen tics nerviosos y aunque puede ser transitorio, les puede afectar, sobre todo a nivel emocional. Cuando tienen un tic nervioso será necesario que los padres acudan a un neurólogo pediátrico lo antes posible. En algunos casos los tics nerviosos pueden desaparecer durante la adolescencia o empeorar en esta etapa para después desaparecer.

Los tics nerviosos pueden ser difíciles de controlar y existen pocos medicamentos recetados para esta afección, sobre todo en los niños, a causa de los efectos secundarios no deseados, ¡incluso podrían empeorar los tics! En los niños, antes de probar con medicación es mejor buscar otras formas alternativas de tratar los tics, como encontrar la causa subyacente que lo provoca e incluso, ir a terapia para el control de las emociones o el control de los tics en algunos momentos clave.


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Desarrollo personal

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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