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Todos los tipos de anticonceptivos

Presentamos un listado con todos los tipos de anticonceptivos que hay en la actualidad, un recurso muy necesario no sólo para prevenir los embarazos sino también, dependiendo del modelo que utilicemos, para evitar el contagio de enfermedades venéreas e incluso algunas de gravedad como puede ser el SIDA.

Que son los anticonceptivos

Los anticonceptivos son métodos a través de los cuales se previene el embarazo, y aunque este es su principal cometido, algunos de los modelos que podemos encontrar en el mercado también nos serán de utilidad para prevenir todo tipo de enfermedades venéreas.

En este sentido, hay métodos anticonceptivos más indicados para cada una de las relaciones que vayamos a tener, de manera que si tenemos pareja estable y mantenemos una relación monograma, cualquier método anticonceptivo nos servirá ya que básicamente tan sólo tenemos que prevenir el embarazo, mientras que si se trata de sexo esporádico o con personas a las que no conocemos, en este caso ya nos tenemos que centrar en una serie de métodos anticonceptivos que realmente nos vayan a proteger no sólo del embarazo, sino también de las enfermedades.

Una vez que entendemos cuál es la misión de los anticonceptivos, el siguiente paso será conocer todos los tipos de anticonceptivos que tenemos a nuestra disposición.

Tipos de anticonceptivos

Existe un montón de tipos de anticonceptivos, pero cabe destacar que algunos son más eficientes que otros, de manera que vamos a presentar un listado en el que intentaremos indicar cuáles son los más utilizados, pero evidentemente en cada caso es responsabilidad propia la de elegir aquellos que nos protejan de todo lo que necesitemos proteger, ya sea embarazo, enfermedades o ambos.

El anillo vaginal

El anillo vaginal es un aro de plástico que se introduce en la vagina y que de forma gradual va liberando hormonas, de manera que consigue una efectividad de alrededor del 85%.

Cabe destacar que este aro se deberá sustituir en cada nuevo ciclo.

El coitus interruptus

Se trata también de un método anticonceptivo conocido como “la marcha atrás”, pero cabe destacar que se trata del método más inseguro, ya que es prácticamente imposible que no entre parte del esperma, con lo que su eficacia se reduce a un máximo del 70%, lo que significa que en la medida de lo posible optaremos por cualquier otra alternativa.

El diafragma

Se trata de un tapón que estará fabricado en látex o silicona que se introduce en el interior de la vagina con lo que se impide la llegada del esperma al cuello del útero.

Existen modelos con y sin espermicida, pero por supuesto es mucho más recomendable utilizar el segundo ya que aumenta la protección hasta un 94%.

Para su utilización es necesario contar con el ginecólogo, ya que deberá indicar el tamaño de diafragma en función de las características de la paciente, aunque es importante que tengamos en cuenta que este método anticonceptivo se tiene que retirar a las seis horas aproximadamente tras el coito, de manera que puede ser incómodo en muchas relaciones sexuales ya sea a la hora de dormir o incluso si se trata de una relación imprevista y posteriormente tenemos otras responsabilidades.

El DIU

Se trata de un sistema muy efectivo ya que alcanza una fiabilidad del 99%, y puede ser utilizado tanto por mujeres que ya hayan sido madres como por aquellas que todavía no hayan tenido hijos, incluyendo las adolescentes.

Se trata de un dispositivo intrauterino que será colocado por el ginecólogo, de manera que el órgano se ve afectado hasta el punto que se consigue impedir la gestación.

Existe la posibilidad de optar por el modelo de cobre o por el modelo hormonal, teniendo este segundo un efecto más beneficioso en relación con las menstruaciones, las cuales serán menos abundantes y con un menor dolor.

El implante subdérmico

Se introduce una varilla con una longitud aproximada de 4 cm que contiene hormonas que se irán liberando de forma gradual. Para su colocación se realiza una pequeña incisión y permite estar tranquilos y protegidos durante una media de cuatro años.

En este caso estaríamos hablando de una eficacia de casi el 100%, ya que alcanza el 99,95%.

El método de la ovulación

Este método también es conocido como Billings, para ello se analiza el moco cervical de manera que durante los días más fértiles se encontrará con una textura más jugosa y transparente además de bien preparado para la lubricación.

Evidentemente este método es muy poco fiable debido a que se basa fundamentalmente en la capacidad de percepción del ojo que observa, lo que significa que podríamos llegar a una eficacia de hasta el 97%, pero en la vida real difícilmente conseguiríamos superar en exceso el 50% de efectividad.

El ogino

Es un método anticonceptivo creado por un ginecólogo japonés que tiene como objetivo el cálculo de los días que son fértiles y los días que no lo son, de manera que podremos controlar el momento en el que llevar a cabo las relaciones sexuales.

En este caso aproximadamente tendríamos una eficacia de alrededor del 90%, aunque hay que tener en cuenta que el calendario puede variar con mucha frecuencia, por lo que no nos debemos confiar, ya que no nos encontramos todos los meses igual y el estrés o inclusive cambios horarios, cambios de costumbre, etcétera pueden afectar mucho en este sentido.

El parche transdérmico

Se trata de un parche que contiene hormonas de manera que se coloca sobre la piel con lo que la absorción se va produciendo lentamente y con una efectividad ligeramente inferior al 85%.

Tiene una forma cuadrada con un tamaño de 4,5 cm de arista, y es muy importante que al colocarlo la piel se encuentre completamente limpia y sin haber utilizado ningún tipo de crema, ya que de lo contrario se despega con mucha facilidad y pierde su efectividad.

El preservativo femenino

También tenemos el preservativo femenino que es fabricado en poliuretano y cuenta con lubricación para facilitar la penetración, de manera que procede a plastificar las paredes de la vagina y la vulva con el objetivo de evitar la entrada de semen.

El preservativo masculino

Uno de los tipos de anticonceptivos más utilizados es el preservativo masculino, una buena elección teniendo en cuenta que tiene una fiabilidad del 98%, pero también hay que tener en cuenta que se trata de un artículo muy delicado, de manera que un pequeño error en su manipulación puede suponer que pierda su efectividad incluso por completo.

Por esa razón, en el caso de que existan anillos o piercing el riesgo es tan alto que pierde su valor como anticonceptivo. También cabe destacar que, transcurridos cinco años desde la fabricación del condón o preservativo, en látex comienza a ponerse rígido, con lo que el riesgo de rasgadura es mayor.

Por supuesto también debemos tener en cuenta que el preservativo masculino se debe colocar antes de comenzar la relación, además de que hay que llevar mucho cuidado, ya que al llegar el momento del coito, el preservativo puede quedar en el interior del conducto vaginal, con lo cual evidentemente tampoco habría tenido ningún efecto.

La esponja

Se trata de un dispositivo que se introduce en la vagina antes de que se produzca el coito y cuenta con una eficacia de hasta el 91% siempre y cuando se utilice en las 24 horas siguientes a la colocación. Transcurrido ese tiempo, se reduce drásticamente.

La esterilización masculina y femenina

Otra alternativa es la esterilización masculina o femenina, realizando una ligadura de trompas en el caso de las mujeres o la vasectomía en el caso de los hombres. Se trata de un sistema bastante efectivo pero que supone tener que pasar por el quirófano, con lo cual es posible que muchos de vosotros prefiráis utilizar otros métodos menos agresivos.

La píldora del día después

Se trata de un método anticonceptivo de emergencia que se utiliza en el momento en el que han fallado los otros métodos anticonceptivos o directamente no se haya utilizado ninguno.

Eso si, al igual que cualquier otro método anticonceptivo, su fiabilidad no es del 100%, sino que en esta circunstancia alcanza el 85% de los casos, de manera que es muy poco probable que tras su ingesta podamos quedarnos embarazadas.

La temperatura basal

En este caso nos basamos en el hecho de que, tras la ovulación, la temperatura de nuestro cuerpo sube hasta medio grado centígrado, de manera que permanecerá así hasta que finalice el ciclo.

Durante este tiempo nuestro cuerpo es infértil, pero cabe destacar que se trata de un sistema muy difícil de comprobar ya que la temperatura puede variar por factores diversos, de manera que nos podemos encontrar con que un poco de fiebre da lugar a engaño y acabamos cometiendo un error.

Si pudiésemos realizar un control exhaustivo de la temperatura, en ese caso tendríamos más de un 95% de efectividad, pero al ser tan difícil realizar un control adecuado, entonces ya descenderíamos aproximadamente al 78%.

Los anticonceptivos orales

Por otra parte tenemos los anticonceptivos orales que son conocidos como “la píldora”. En este caso la efectividad alcanza el 99,7% siempre y cuando se respeten las tomas, pero si en alguna ocasión se nos olvida tomarla, puede descender hasta el 92%.

También cabe destacar que la píldora se presenta en distintas variedades en función de la carga hormonal, de manera que cada una de ellas se adapta a las características personales de pacientes concretas. No obstante cabe destacar que también tiene algunos efectos secundarios, ya que no debemos olvidar que estamos ingiriendo un medicamento que además contiene estrógenos y/o progestágenos.

Los espermicidas

Se trata de un producto en crema que contiene sustancias químicas que se encargan de destruir los espermatozoides, pero hay que tener en cuenta que se trata de un método poco fiable y sobre todo es muy incómodo, por lo que tan sólo se recomienda en combinación con otros métodos anticonceptivos.

En primer lugar es necesario aplicarlo 10 minutos antes de la presentación, lo que significa que va a cortar por completo nuestros preliminares, además de que a menudo se utilizan de forma incorrecta y su fiabilidad desciende al 80%.

Los progestágenos inyectables

Para terminar nuestro listado con todos los tipos de anticonceptivos vamos a hablar de los progestágenos inyectables, que no es ni más ni menos que un método anticonceptivo que se inyecta de forma mensual o trimestral dependiendo del que utilicemos.

Consigue una fiabilidad de prácticamente el 100%, aunque se trata de un sistema que puede ser más agresivo para algunas personas por lo que es el ginecólogo el que tendrá que valorar si realmente vale la pena su utilización por parte de la paciente.

Con este último finalizamos la clasificación de todos los tipos de anticonceptivos más utilizados en la actualidad, y por supuesto os recordamos que en cada caso puede ser más interesante utilizar uno u otro en función de nuestras necesidades y usos a los que los vayamos a destinar. Por ello es recomendable que, en caso de duda, contactéis antes con vuestro ginecólogo o médico de confianza.

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