Los tipos de argumentos más utilizados

Es importante que aprendamos a tener la capacidad necesaria para poder argumentar y defender nuestras ideas sin tener que recurrir a las falacias argumentativas, razón por la cual es necesario que conozcáis los tipos de argumentos más utilizados, de manera que podréis entender mejor los procesos y su funcionamiento para buscar la máxima eficiencia a la hora de argumentar.

La búsqueda del argumento perfecto

Está claro que todos queremos llevar siempre razón, y lo cierto es que eso hace que tengamos que recurrir en ocasiones a tácticas poco recomendables como la utilización de mentiras o tópicos para apoyar nuestras teorías.

El problema es que en el momento de llevar a cabo una discusión pensamos que es el único instante en el que va a ganar uno de los dos argumentos, de manera que hacemos todo lo posible por ser nosotros los triunfadores. Sin embargo, lo cierto es que la argumentación puede ser una forma fantástica de conocer mejor acerca de esos temas que precisamente defendemos sin tener las nociones adecuadas, ya que durante una argumentación nos iremos dando cuenta de los puntos débiles los cuales podremos trabajar más fuertemente para conseguir que nuestro argumento tenga una mayor solidez.

Estos son los tipos de argumentos que debes conocer

A continuación os vamos a mostrar los tipos de argumentos más importantes que podemos destacar en la sociedad actual, teniendo de esta forma la razón por la que argumentamos de forma distinta en función de la situación.

Los argumentos basados en datos

Se trata de un tipo de argumento que se centra tan sólo en los datos específicos y concretos que se hayan obtenido a partir de la experimentación, ya sea nuestra o de terceras personas.

Generalmente se utiliza con el objetivo de dar fuerza a un argumento a través de lo que se denomina como apoyo empírico, ya que al haber elementos que demuestran una realidad, no pueden ser debatidos salvo que se pueda demostrar, también empíricamente, otra realidad diferente.

Los argumentos basados en definiciones

En este caso no nos basamos en el modo en que funciona el mundo, sino en el uso que hacemos de cada concepto que pasa por nuestras manos. Es decir, hacemos una interpretación particular en base a lo que hemos aprendido de nuestro entorno, con lo cual puede ser un argumento válido o inválido, puesto que no está realmente apoyado.

Los argumentos basados en descripciones

En cuanto a los argumentos basados en descripciones hablaríamos de la búsqueda de varios argumentos que serán los que nos servirán para defender una idea determinada, pero siempre desde el punto de vista de la descripción de los elementos que forman parte de dicha idea.

Los argumentos basados en experimentos

Se trata de un argumento que se apoya en una experiencia ocurrida en el mismo sitio donde se está debatiendo, de forma que se busca defender las ideas propias pero siempre centradas en esas experiencias.

Los argumentos basados en la autoridad

Es un tipo de argumento en el que se da mayor valor cuando viene de parte de la autoridad. Básicamente estamos ante un argumento que recurre habitualmente a las falacias con el objetivo de ser o parecer verdadero.

Un buen ejemplo es cuando creemos en la opinión de un especialista por el simple hecho de que es especialista, es decir, cuando un médico nos da una valoración, cuando un geólogo nos habla acerca de las características de un mineral, etcétera, básicamente la gente considera que es un argumento de autoridad y por tanto da por hecho que es cierto, pero no debemos olvidar que muchas veces los especialistas se dejan llevar por sus propias opiniones o incluso también pueden tener en sus manos información falsa, por lo que es necesario contrastar estos datos para estar realmente convencidos de que es un argumento basado en la autoridad a la par que basado en datos.

Los argumentos basados en la comparación

En este caso lo que hacemos es comparar dos ideas enfrentando las una a la otra, de manera que buscamos cuál de ellas es más cierta. Esto puede ser muy efectivo en algunos casos, pero hay que tener en cuenta que el hecho de que tan sólo sean dos ideas a menudo puede significar que ninguna de ellas está todo lo cerca de la realidad que debería, con lo que la conclusión que se puede obtener es que una de ellas puede ser más cierta, pero no quiere decir que sea un concepto totalmente cierto.

Los argumentos basados en la falacia

Este es uno de los argumentos que más utilizamos a la hora de debatir sobre todo cuando no tenemos nociones claras acerca del tema que estamos defendiendo, y básicamente se basa en mentiras que tienen como objetivo defender la idea propia y atacar la idea contraria.

Sin embargo, los argumentos falaces a menudo quedan en el aire debido a que son fáciles de detectar y fáciles de atacar, ya que, si el oponente tiene unas mínimas nociones acerca del tema, con unos pocos datos puede rebatir con lo que los oyentes perderán la confianza en el que ha utilizado el argumento falaz, ya que es una clara muestra de ausencia de argumentos válidos.

Los argumentos basados en la interpelación

El objetivo de este tipo de argumentos es el intentar que la persona que ha realizado el discurso caiga en una trampa dentro de ese mismo discurso, forzando las contradicciones de manera que se consigue averiguar si realmente se trata de una persona que cuenta con toda la información necesaria para hablar sobre el tema o, por contra, tan sólo está repitiendo una serie de conceptos pero sin encajarlos adecuadamente dentro de la idea general.

Los argumentos basados en valores

Los argumentos basados en valores son aquellos que se centran fundamentalmente en los valores éticos de la persona que los utiliza, independientemente de si son unos valores positivos o negativos.

Este es un tipo de argumento muy utilizado en la actualidad, pero no siempre es correcto debido a que se trata de una alternativa fantástica cuando está en debate algún tema relacionado con la moral o con algún concepto filosófico. Sin embargo, es un argumento inválido para el resto de temas ya que carece de objetividad puesto que es un argumento exclusivamente subjetivo, es decir, nos puede servir para sacar conclusiones acerca de nuestras prioridades y del modo en que vemos las cosas, pero no nos va a servir para llegar a una conclusión objetiva sobre un tema concreto.

Estos son los tipos de argumentos más utilizados en la actualidad, los cuales, como podéis observar, incluyen desde aquellos que son irrefutables hasta otros que tienen como objetivo utilizar falacias para poder defender una idea de la que no se tienen suficientes datos.


2 comentarios

  1.   Roman Meseguer caralto dijo

    Muy interesante de verdad.

  2.   Anónimo dijo

    Importante a considerar en nuestra comunicación. Útil y aplicable como conocimiento. funcionalidad.
    Muchas gracias.

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