Trastorno pasivo-agresivo de la personalidad

Normalmente las personas pasivo-agresivas cuando quieren salirse con la suya o atacar a una persona, suelen exhibir conductas pasivas y al mismo tiempo agresivas, pero, ¿cómo es posible este tipo de conducta? ¿En qué se basa exactamente el comportamiento pasivo-agresivo? Una persona puede tener este comportamiento de forma puntual, pero cuando la personalidad de alguien se basa en este tipo de comportamientos, entonces es probable que estemos hablando de un trastorno pasivo-agresivo de la personalidad

Cómo es una persona con el trastorno

Todo el mundo ha experimentado alguna vez en su vida un momento pasivo-agresivo y eso no debe tener mayor importancia. Aunque las personas que son pasivas-agresivas suelen tener un comportamiento siempre, suelen ser muy agradables en persona, si interactúan con ellos o les preguntas estarán de acuerdo contigo y aceptarán las cosas de buen grado.

Cuando llega el momento de ejecutar lo que han dicho que van a hacer, se vuelven menos agradables. La pasividad es mostrar su buena cara y aceptar lo que dices, y la agresión viene después, delante o detrás tuyo.

Estas personas cuando deben esforzarse o trabajar para resolver un problema, actúan de manera que muestran su descontento sin vocalizarlo. Pueden mostrar agresión y hostilidad e intentar hacer creer que no están enfadados. Sus acciones no van acorde con sus palabras.

El comportamiento pasivo-agresivo

Las personas que tienen un comportamiento pasivo-agresivo expresarán sus sentimientos negativos de forma sutil a través de las acciones en lugar de enfrentar lo que les molesta de forma directa. Por lo tanto, en su comportamiento habrá una disonancia entre lo que dicen y lo que realmente hacen.

Por ejemplo, una persona pasivo agresiva al que le proponen hacer un proyecto del que no está de acuerdo, lo aceptará gratamente pero después serán sus acciones las que muestren que realmente no quiere hacerlo. Por ejemplo, incumplirá los plazos, pondrá excusas para ir a las reuniones o saboteará los resultados.

En el comportamiento pasivo agresivo la persona puede sentir hostilidad hacia las peticiones de otras personas, incluso antes de escucharlas. Cometerá errores cuando se trata de cosas que otros le piden, no sabe decir que no y prefiere hacer las cosas mal para mostrar su desacuerdo. Es una persona pesimista y muy cínica. Suele sentirse engañado con frecuencia, piensa que otros hacen las cosas en su contra o para causarle algún tipo de mal.

En reacciones de cólera tienen un estallido de agresividad contenida y recriminan su conducta a otros. Las explosiones de cólera pueden alternar con sentimientos de culpa cuando se dan cuenta de que su comportamiento no está justificado. A veces culpan a otros de lo sucedido y alimentan su enfado o se culpan a sí mismos y aumenta su culpa.

Aunque tenga una actitud arrogante y amenazante, es una persona insegura con baja autoestima y una gran necesidad de autoafirmación. Son dependientes de otras personas aunque hagan poco caso de los que otros les digan. Discuten con todo el mundo aunque intentan no romper definitivamente con esas personas.

Cuando se dan cuenta que han forzado demasiado la situación hacen todo lo posible para calmarles. Prometen que no se comportarán más así y recurren a cualquier procedimiento, incluso a manipular para lograr que les perdonen y no rompan los lazos con ellos. Por este motivo sus relaciones duran más tiempo de lo que se puede pensar en un principio.

Creen que los demás no les valoran nada y que les desprecian por lo que siempre se sienten incomprendidos. Son pesimistas sobre todo y creen en la mala suerte (que siempre tienen). Su estado de agresividad alterna con problemas del estado de ánimo por lo que suelen ser personas inestables emocionalmente.

Son personas impacientes y tienen baja tolerancia a la frustración por este motivo se alteran con mucha facilidad. Sienten que los demás les provocan constantemente debido a su susceptibilidad desmedida y reaccionan con agresividad. Sus reacciones emocionales son inmediatas e imprevisibles. Siempre están en estado de agitación interior e intranquilidad. Siempre se quejan de todo para mostrar su descontentos, algo que acaba con la paciencia de los demás… esto reafirma su incomprensión y amargura.

La buena noticia es que este trastorno se puede trabajar y controlar para que no tenga un impacto negativo en la vida de las personas.

Relación con otros trastornos mentales

El comportamiento pasivo-agresivo puede ser un síntoma de otros trastornos mentales aunque no se considera que el trastorno pasivo-agresivo pueda ser una enfermedad mental. Este comportamiento afectará directamente a la capacidad de una persona de crear y mantener relaciones saludables con otras personas y puede tener problemas relacionales tanto en el trabajo como en su vida familiar o de ocio.

Normalmente el comportamiento pasivo-agresivo está asociado con trastornos depresivos, trastornos de ansiedad generalizada o trastornos somatomorfos.

Síntomas del pasivo-agresivo

Es necesario reconocer las señales de que una persona es pasivo-agresiva para saber qué tipo de comportamiento tiene, o incluso, para saber si tú mismo tienes este tipo de comportamiento. La persona que lo padece tendrá dificultades para llevarse bien con otras personas, incluso puede que esa persona no se de cuenta de lo que está haciendo, aunque su comportamiento siempre le causará problemas con quienes le rodean en cualquier ámbito de la vida.

  • Quejas frecuentes y críticas
  • Apatía, pasividad, incumplimiento de las obligaciones
  • irritabilidad, impulsividad y obstinación
  • Arrogancia y conflictividad interpersonal
  • Actitud y estado de ánimo variable
  • Sentimientos de envidia y rencor, que se alterna con culpa
  • Ambivalencia y comportamientos impredecibles
  • Postergar u olvidar tareas
  • Actitud desagradable
  • Actitud obstinada
  • Comportamiento hostil o cínico
  • Culpar a otros de los propios errores
  • Resentimiento hacia los demás
  • Pesimismo continuo
  • Cometer errores de forma intencionada para incomodar a otros

Causas

Normalmente este trastorno comienza en la infancia a causa de la relación que se establece con los padres. Normalmente las personas pasivo agresivas no han recibido una educación homogénea en criterios claros y estables, donde los niños cuyos padres tienen una afectividad inestable. Estas personas han crecido en un estado permanente de tensión emocional.

Otra causa puede ser cuando un niño tiene un hermano y deja de recibir atención y dedicación, dejándole en segundo plano. Estos niños se sentirán inseguros y amenazados.

Fuente; Conoce tu personalidad, por qué eres como eres (Javier de las Heras)


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Psicología, Trastornos

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

Un comentario

  1.   Melida dijo

    Buenos día no se como explicar soy una persona mayor he cometido muchos errores será q x eso me ciento ya a mi edad mal con mi esposo mesiento una persona pasiva y agresiva y de repente una nostalgias q pareces q ya a dejado de quererme y me da la anciedad de salir y perderme y no se que aser soy pero yo creo en mi SEÑOR .JEHOVÁ QUÉ ES MISERICORDIOSO yo me crié con una hermana de sangre no recuerdo como viví en mi niñez ese es mi comentario gracias

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