Dormir mal no es una simple molestia pasajera. Los trastornos del sueƱo se han convertido en un asunto de salud pĆŗblica que afecta al descanso, al Ć”nimo, al rendimiento diario y al riesgo de desarrollar otras enfermedades. En EspaƱa, especialistas y sociedades cientĆficas advierten de que muchas de estas patologĆas pasan desapercibidas durante aƱos, tanto por falta de conocimiento como porque sus seƱales se confunden con cansancio, estrĆ©s o ansiedad.
La realidad es variada: desde la narcolepsia hasta el sĆndrome de piernas inquietas, pasando por la apnea obstructiva, las parasomnias o los trastornos del ritmo circadiano. El denominador comĆŗn es una enorme demora diagnóstica y un impacto notable en la vida cotidiana. Por eso, los expertos insisten en la necesidad de mirar el sueƱo con la misma seriedad que la alimentación o el ejercicio fĆsico.
Un problema infradiagnosticado que va mƔs allƔ de no dormir
Las cifras que manejan los especialistas en EspaƱa resultan llamativas. En el caso de la narcolepsia, se calcula que unas 25.000 personas conviven con ella, pero hasta un 60% podrĆa no tener diagnóstico. La Sociedad EspaƱola de NeurologĆa seƱala que la detección puede retrasarse entre ocho y quince aƱos desde los primeros sĆntomas, un periodo en el que el paciente normaliza la somnolencia extrema o la atribuye a otras causas.
Algo parecido ocurre con el sĆndrome de piernas inquietas. La Sociedad EspaƱola de SueƱo estima que en torno al 11,6% de la población espaƱola podrĆa padecerlo, y que entre el 2% y el 3% presentarĆa la forma mĆ”s grave. Aun asĆ, con frecuencia se malinterpreta como un sĆntoma secundario de ansiedad, cuando en realidad es una enfermedad neurológica que altera el procesamiento sensitivo-motor.
Los trastornos respiratorios del sueƱo, sobre todo la apnea obstructiva, tambiĆ©n siguen estando infradiagnosticados. Ronquidos intensos, pausas respiratorias y somnolencia diurna son seƱales que deberĆan llevar a consultar. DetrĆ”s de un mismo sĆntoma pueden existir factores anatómicos, funcionales, respiratorios o neurológicos, de ahĆ que el abordaje deba ser individualizado.
Narcolepsia: no es solo quedarse dormido de repente

La narcolepsia es una enfermedad neurológica crónica que altera la regulación de los ciclos de sueƱo y vigilia. Aunque popularmente se asocia a ataques repentinos de sueƱo, no todos los pacientes presentan ese cuadro. Los sĆntomas mĆ”s habituales incluyen hipersomnolencia diurna, sueƱo fragmentado, parĆ”lisis del sueƱo, alucinaciones al dormirse o despertar y cataplejĆa, que consiste en una pĆ©rdida brusca del tono muscular tras emociones fuertes como la risa.
La cataplejĆa puede ser parcial y afectar solo a la mandĆbula o al cuello, haciendo que la cabeza caiga hacia delante. La somnolencia excesiva interfiere en estudios, trabajo, conducción y relaciones sociales. Muchas personas tardan aƱos en consultar porque se acostumbran a vivir con cansancio extremo o porque su entorno lo interpreta como falta de motivación.
En cuanto al tratamiento, no existe una cura definitiva, pero sĆ fĆ”rmacos y medidas de adaptación de hĆ”bitos que ayudan a controlar los sĆntomas. Los especialistas insisten en personalizar la medicación segĆŗn las manifestaciones de cada paciente y en acompaƱar el tratamiento con siestas programadas y ajustes en el entorno acadĆ©mico o laboral. TambiĆ©n hay ensayos clĆnicos en marcha que buscan un tratamiento sustitutivo.
SĆndrome de piernas inquietas: una necesidad imperiosa de moverse

Quienes padecen sĆndrome de piernas inquietas describen una sensación incómoda en las piernas durante el reposo, sobre todo por la tarde o al inicio de la noche. La necesidad de moverlas se vuelve imperiosa y solo se alivia, de forma momentĆ”nea, agitando las extremidades o levantĆ”ndose a caminar. Eso impide conciliar el sueƱo y tambiĆ©n complica actividades tranquilas como cenar, ir al cine o viajar.
La neuróloga Laura Lillo, del Grupo de Trastornos del Movimiento y de la Conducta durante el sueño de la Sociedad Española de Sueño, ha advertido de que este trastorno aumenta el riesgo de depresión, ansiedad e incluso suicidio. No se trata solo de una molestia nocturna: su impacto emocional y social es relevante.
Las causas se conocen de forma parcial. Existe una predisposición genética asociada a variantes comunes, no a una mutación única, y el déficit de hierro o ferropenia es uno de los factores de riesgo mÔs importantes. Estas variables alteran sistemas cerebrales relacionados con la dopamina y el glutamato, aunque quedan incógnitas sobre cómo interactúan y en qué orden ocurren los cambios.
El diagnóstico es relativamente sencillo cuando se reconocen los sĆntomas tĆpicos, pero el retraso puede superar los diez aƱos. Durante dĆ©cadas se usaron agonistas dopaminĆ©rgicos como pramipexol, ropinirol o rotigotina; sin embargo, su uso prolongado puede empeorar la enfermedad mediante el llamado fenómeno de aumento. Hoy se recurre a la reposición de hierro, a fĆ”rmacos como gabapentina o pregabalina y, en casos graves, a opioides. TambiĆ©n se ha desarrollado un dispositivo externo de estimulación del nervio peroneal, conocido como TOMAC, que aĆŗn no estĆ” disponible en EspaƱa.
Apnea y salud cardiovascular: el riesgo de dormir mal

La Asociación Americana del Corazón considera el sueño uno de los pilares de la salud cardiovascular, junto a la dieta, el ejercicio y el control de la presión arterial. Dormir menos de seis horas de forma crónica puede alterar hormonas relacionadas con el hambre, favorecer el aumento de peso y elevar la presión arterial. En el otro extremo, dormir habitualmente mÔs de nueve o diez horas también se ha vinculado a un mayor riesgo cardiovascular, en ocasiones por enfermedades no diagnosticadas.
La apnea obstructiva del sueƱo es uno de los trastornos con mĆ”s impacto en el corazón. Durante las pausas respiratorias, el oxĆgeno en sangre disminuye y el organismo responde elevando la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Cada episodio supone un pequeƱo sobresalto que, repetido durante la noche, suma estrĆ©s cardiovascular. La evidencia apunta a un mayor riesgo de fibrilación auricular, ictus e infarto si no se trata.
El insomnio crónico también importa. La dificultad sostenida para dormir o para mantener el sueño aumenta la actividad del sistema nervioso simpÔtico y altera el ritmo circadiano, lo que favorece hipertensión, resistencia a la insulina y disfunción metabólica. La terapia cognitivo-conductual es una de las herramientas mÔs eficaces, junto a la revisión de hÔbitos y el descarte de otras causas médicas.
Un estudio observacional con mĆ”s de 95.000 participantes del Biobanco del Reino Unido encontró que una mayor proporción de sueƱo REM y profundo se asocia con menor riesgo de numerosas enfermedades. El menor riesgo se concentró en una duración total de seis a ocho horas; dormir menos de cinco se relacionó con mayor vulnerabilidad clĆnica. Las recomendaciones clĆnicas suelen situar el descanso saludable entre siete y nueve horas, si bien los autores recuerdan que estos datos no demuestran causalidad y refuerzan la importancia de cuidar cantidad y calidad del descanso.
Diagnóstico: polisomnografĆa y equipos multidisciplinares

Para confirmar muchos trastornos del sueƱo no basta con la impresión clĆnica. La polisomnografĆa nocturna hospitalaria registra durante una noche la actividad cerebral, los movimientos oculares y musculares, la respiración, la oxigenación y la actividad cardiaca. Es la prueba de referencia para analizar la arquitectura del sueƱo y detectar apnea, narcolepsia, epilepsia nocturna, parasomnias o trastornos de conducta durante el sueƱo REM.
El Hospital Quirónsalud Marbella ha ampliado la capacidad diagnóstica de su Unidad Multidisciplinar de Trastornos del SueƱo con este tipo de estudios nocturnos. La unidad estĆ” coordinada por especialistas de NeumologĆa, OtorrinolaringologĆa, NeurofisiologĆa y NeurologĆa, que trabajan de forma conjunta para adaptar el estudio a cada paciente. Atiende a adultos y población pediĆ”trica, incluyendo problemas respiratorios durante el sueƱo en la infancia.
La doctora Carmen GutiĆ©rrez, especialista en NeurofisiologĆa ClĆnica, explica que la polisomnografĆa permite ver quĆ© ocurre en el organismo mientras la persona duerme, pero subraya que el valor diferencial estĆ” en seleccionar la prueba adecuada e interpretar los resultados en su contexto clĆnico. Desde NeurologĆa, la doctora Ziba Ghazizadeh Monfared recuerda que muchos trastornos neurológicos del sueƱo permanecen infradiagnosticados porque se confunden con cansancio o estrĆ©s.
El doctor JosĆ© MarĆa Ignacio GarcĆa, jefe de NeumologĆa, seƱala que los trastornos respiratorios del sueƱo, especialmente la apnea obstructiva, siguen estando infradiagnosticados y que disponer de varias herramientas permite personalizar el estudio. El doctor Carlos OāConnor, jefe de OtorrinolaringologĆa, aƱade que detrĆ”s de un mismo sĆntoma puede haber factores respiratorios, anatómicos, funcionales o neurológicos, por lo que el abordaje multidisciplinar resulta clave.
Tratamientos y hƔbitos: quƩ se puede hacer

El manejo de los trastornos del sueƱo combina medidas higiĆ©nico-dietĆ©ticas, terapia miofuncional, terapia posicional, dispositivos de avance mandibular, CPAP o BiPAP, cirugĆa de la vĆa aĆ©rea superior, estimulación del nervio hipogloso y tratamientos especĆficos para problemas neurológicos. No hay una receta Ćŗnica: cada caso requiere una evaluación individual y un plan adaptado.
En narcolepsia, el tratamiento es sintomĆ”tico y personalizado. En el sĆndrome de piernas inquietas, la ferropenia debe corregirse con suplementos orales o hierro intravenoso, y los agonistas αΓ como gabapentina o pregabalina ocupan un lugar central. En apnea, el uso de la guĆa completa sobre los tratamientos de la apnea del sueƱo y el CPAP reducen riesgos cardiovasculares. Los expertos coinciden en que la detección temprana mejora la calidad de vida y evita aƱos de sufrimiento evitable.
TambiĆ©n hay pautas generales que ayudan: mantener horarios regulares, dormir las horas suficientes, evitar alcohol y sedantes que alteran las fases del sueƱo, controlar el estrĆ©s y consultar si hay ronquidos fuertes, pausas respiratorias, movimientos involuntarios o somnolencia diurna persistente. Normalizar estos sĆntomas no es una buena idea, porque pueden ser la punta del iceberg de un trastorno tratable.
La investigación sigue avanzando en nuevos dispositivos y fĆ”rmacos, mientras las sociedades cientĆficas reclaman mĆ”s formación y menos demora diagnóstica. El mensaje de fondo es claro: el sueƱo es una parte esencial de la salud y no deberĆa quedar en segundo plano. Para quienes buscan mejorar su descanso, existen consejos sobre cómo conseguir un sueƱo de calidad que proteja el corazón, el cerebro y el bienestar emocional.


