La adolescencia es una etapa exigente y, en pleno bombardeo de pantallas, no es raro que aparezcan tensiones emocionales. Según una investigación citada por la revista Nature, uno de cada cinco jóvenes en España supera las dos horas diarias en TikTok, un uso que se considera de riesgo para su desarrollo. Con este telón de fondo, València ha decidido probar otro enfoque: usar el videojuego como aliado para entrenar la mente aplicando mindfulness frente a la ansiedad.
De ahí nace Neurogaming School, un piloto del Ayuntamiento de València enmarcado en València Innovation Capital y el programa València Game City, desarrollado por CyberZen Games en el espacio de La Harinera. Durante un mes, más de 70 estudiantes de 12 a 16 años participaron en un itinerario pensado para reforzar la atención, bajar el estrés y ofrecer herramientas prácticas para gestionar emociones en su día a día y disfrutar de los beneficios del mindfulness.
Cómo funciona el entrenamiento con videojuegos y mindfulness
El recorrido se articuló en dos bloques. Primero, una fase didáctica para aterrizar conceptos básicos de bienestar: identificación de emociones, atención plena y técnicas sencillas de autorregulación (respiración, anclajes, pausa consciente) con materiales audiovisuales adaptados a su edad y ejercicios de mindfulness.
Después llegó la parte más práctica: juegos y dinámicas competitivas donde ganar significaba mantener la calma y sostener la concentración. Se usó el simulador Focus3, que combina realidad virtual y neurotecnología para entrenar el foco de forma individual y mejorar la concentración, y el eSport Neurotag, en el que la mente se conecta al juego y el rendimiento depende del autocontrol.
La clave, según el equipo, fue que los chavales pudieran llevar lo aprendido en mindfulness al terreno del juego, comprobando en tiempo real cómo sus niveles de activación influían en la puntuación.
Este diseño encaja con la tendencia internacional que explora biofeedback, VR y mecánicas calmadas para favorecer la regulación emocional sin perder el componente lúdico.

Resultados del piloto y aprendizajes
Tras completar el programa, los cuestionarios reflejaron que la mayoría trasladó las técnicas de la fase teórica a las pruebas competitivas, mejorando su desempeño y reforzando la idea de que el control emocional se puede entrenar con práctica, lo que coincide con los beneficios para la salud del mindfulness.
Desde el consistorio, la concejala Paula Llobet sintetizó la apuesta municipal: combinar tecnología con métodos psicoterapéuticos validados para ofrecer a la juventud herramientas de salud mental acordes a los tiempos, dentro de la estrategia de innovación de la ciudad.
Además del efecto inmediato, el piloto sugiere potencial para integrar módulos cortos de regulación emocional en contextos educativos, con métricas claras de progreso que sean comprensibles para alumnado y profesorado y aprender el método.
Los impulsores subrayan que el enfoque es complementario: no sustituye apoyos clínicos cuando son necesarios, pero sí añade práctica guiada y motivadora para hábitos de autocuidado.

València como laboratorio de bienestar digital
El marco de València Innovation Capital y València Game City facilita la colaboración entre centros educativos, creadores de videojuegos y equipos de salud, con La Harinera como punto de encuentro y empresas como CyberZen Games impulsando prototipos.
Este ecosistema permite testar soluciones con alumnado real, medir impacto y ajustar diseños antes de escalar, a la vez que posiciona a València como referente mediterráneo en innovación con propósito social.
Desde la comunidad educativa y la atención psicológica se observa interés en incorporar prácticas de atención plena gamificada al currículo, siempre con criterios de seguridad, privacidad y accesibilidad. Atención plena gamificada
Para evitar efectos no deseados, expertos recomiendan dosificar las sesiones, explicar el porqué de cada ejercicio y fomentar transferencias a situaciones cotidianas (exámenes, deporte, conflictos leves) y comprender el significado de mindfulness.
Tendencia en alza: beneficios y límites
Más allá del piloto, los videojuegos que integran mindfulness apuntan a beneficios recurrentes cuando se usan de forma regular y guiada, especialmente en adolescentes: reducción de estrés, mejora del foco y mayor conciencia emocional. Este último aspecto conecta con cómo la práctica de mindfulness cambia nuestro cerebro.
- Reducción de ansiedad y reactividad ante la presión.
- Mejoras en concentración sostenida y control atencional.
- Entrenamiento de calma en contextos competitivos.
- Mayor capacidad de identificar y nombrar emociones.
Con todo, conviene no sobredimensionar expectativas: no es una varita mágica. Debe acompañarse de educación emocional, apoyo familiar y, si procede, intervención profesional.
Lo que viene: VR, biofeedback y eSports serenos
La hoja de ruta del sector pasa por integrar señales fisiológicas (respiración, variabilidad de la frecuencia cardiaca) en dinámicas donde progresar exige calma y atención estable, reforzando bucles de aprendizaje significativos.
También se exploran formatos para formación docente y extensión a entornos laborales, manteniendo la premisa de sesiones breves, objetivos concretos y evaluación de resultados con datos agregados.
La experiencia valenciana refuerza que jugar con intención y plena atención puede convertirse en una vía práctica para entrenar habilidades emocionales que luego se aplican fuera de la pantalla.